Skip to Content

Android coverage by humans

Categorías: Nissan, Garaje, Utilitarios

Presentación del Nissan Micra IV en Dinamarca (2/2)


Haz clic en la imagen para saltar a la galería


Primera parte:
Precio, equipamiento y gama prevista en su lanzamiento

Tras el repaso inicial que pudiste leer ayer sobre la cuarta generación del Micra, ahora toca analizar un poco más a fondo los diferentes parámetros desde un punto de vista más personal y directo. Antes que nada hay que tener bien presente el nuevo posicionamiento del modelo, dado que bajar de nivel no siempre es fácil de digerir.

El primer contacto visual con el pequeño Micra es algo contradictorio. El frontal resulta amable, simpático y moderno, con detalles cromados en los Tekna Premium que adornan la entrada inferior de aire. Mantiene cierto aire de familia con el modelo 2003, pero ahora las líneas curvas tienen menor presencia. La vista lateral es algo peculiar, con un final posterior algo condicionado fruto de combinar una menor resistencia al viento y una mayor altura para las plazas posteriores, aunque alterando el resultado visual. Pese a ello, es bastante pasable en persona. Lo malo, y esto siempre es muy personal, llega a la zaga, dado que las ópticas no están encastradas con el resto de la chapa, y ese pequeño resalte no termina de convencer a la vista. En negro disimula, pero en el tono lima (y en general los que no sean oscuros) se nota en exceso. Cuestión de gustos.



Posicionar al Micra en un escalón inferior al actual pasa especial factura a la hora de analizar el interior. En lo relativo a los ajustes y el diseño no podemos poner pegas, pero los materiales son cuanto menos de dudoso aspecto. Al tacto siempre son rígidos, no resultan ásperos y me atrevería a decir incluso que son mejores de lo parecen, pero es que al ojo tienen brillos, parecen más finos de lo habitual y son más apropiados para un vehículo low-cost que para un polivalente convencional. Detalles como el tapizado y plástico que se combinan en las puertas con poco gusto son algunos de los que delatan el ahorro de costes. Pero hay más cosas mejorables, como el ordenador de viaje que incluye traducciones mal realizadas ("puerta abierto" por ejemplo). Los asideros también están terminados en un material que no parece muy resistente, especialmente en las unidades en las que no están cromados.



Muchos huecos y materiales mejorables

En el lado positivo de la balanza, el tapizado de color claro es muy luminoso -aunque sucio-, pero aumenta la sensación de amplitud y en combinación con el techo solar crea una atmósfera agradable. Es posible que para los daneses, que tratan de aprovechar las horas de sol al máximo, sea interesante la adopción de un techo fijo, pero en España, con temperaturas que rondan los 40º C en verano sería de agradecer uno deslizante.



La instrumentación tiene un diseño sencillo. Su iluminación en blanco azulado facilita la lectura y la serigrafía empleada tiene un tamaño adecuado. El ordenador de viaje es muy completo, con las mismas funciones que en el Qashqai, pero su manejo no es demasiado cómodo al tener situados los botones en la parte izquierda del salpicadero. Allí también están los mandos para el control de estabilidad y los espejos eléctricos.



Bien en cuanto a distribución y el más puro sentido práctico. Hay muchos huecos para dejar objetos, tantos que si eres capaz de llenarlos todos deberías hacértelo mirar. A la doble guantera cerrada se suma una adicional entre ambas, dos posa-latas, un porta-monedas, bolsas en las puertas y tras los respaldos...Creo que no se le puede poner ninguna pega pues incluso para las plazas posteriores hay un posa-botellas de grandes dimensiones.



Maletero justo

El espacio en las plazas delanteras es correcto. A falta de una medición exacta, se puede decir que no falta anchura ni altura incluso con el techo solar. Sin embargo en comparación con un Fiat Punto Evo o un SEAT Ibiza queda por detrás, aunque no en relación al Hyundai i20, con el cual por cierto comparte país de fabricación. En las posteriores tres adultos no deberían intentar meterse. Ni la anchura ni el espacio para las piernas son los más indicados, aunque es justo decir que dos no viajarán mal. Respecto al anterior Micra, el nuevo pierde la banqueta posterior deslizante, según la marca, por cuestiones de peso-, anulando la posibilidad de elegir entre espacio para las piernas o maletero. Es un mal importante, dado que en este último no es que quepan muchas cosas, y otros posibles rivales como el Yaris lo mantienen como uno de sus principales ganchos para el público.





Analizando el interior, y al ver esos detalles que empeoran la imagen que teníamos del Micra, había que salir de dudas y preguntar a los responsables. Me comentaron que las unidades probadas son pre-series, lo que indica que todavía hay capacidad y tiempo para mejorar algunos detalles. Pese a ello, no creo que los materiales de las puertas, las salidas de aire o la parte inferior de la consola central reciban modificación alguna.



Ergonómicamente hablando el trabajo realizado merece buena nota. Todos los mandos están en una posición muy lógica, a mano y tienen un tacto agradable. El climatizador se lo roba al Cube, siendo redondo. Se sitúa en la parte final de la consola mientras que el sistema de navegación Nissan Connect es el mismo que emplean otros modelos de la marca y que peca de una pantalla algo pequeña. Un detalle interesante es la posibilidad de elegir tres tipos de habilidad para el medidor lateral de aparcamiento, reduciendo la distancia libre entre vehículos para los más expertos. Eso sí, no han aprovechado para incluir los sensores convencionales para el paragolpes delantero (más allá del medidor lateral) ni la cámara de visión posterior. De entrada el interior deja una sensación agridulce, y con un poco más de atención habría resultado un automóvil mucho más atractivo en todos los sentidos.



Motor solvente y agradable

El pequeño motor 1.2i 12v sin embargo se puede llevar un buen número de elogios. Para tener sólo tres cilindros, suena bien y apenas vibra al ralentí. Una vez en marcha muestra sus buenas maneras, con una capacidad de recuperación destacable para su cilindrada y que le permite corretear por las ciudades con una agilidad inusual en los Micra. Y es que el factor peso ha beneficiado mucho sus maneras, siendo rápido en los cambios de carril y sin transmitir sensación de pesadez. Pide agilidad, y si se la das, no defrauda. Eso sí, no se muestra tan equilibrado como un cuatro cilindros cuando le exigimos potencia, dado que llegan algunas vibraciones al volante y el sonido es diferente. Las primeras no son incómodas, pero se notan.



Ya en carretera los 80 CV se muestran suficientes para un uso tranquilo. Su capacidad de recuperación en marchas largas aquí no es tan brillante, pero es que los desarrollos están pensados para reducir los consumos. Y si hacemos caso al indicador de cambio de marcha óptimo, podemos incluso eternizarnos en las maniobras de aceleración. En cualquier caso todo esto se soluciona bajando una o dos marchas, momento en el que la sonoridad invade el habitáculo pero también cierto brío y alegría.

Los consumos que obtuve en el recorrido no son fiables dado que además de una circulación muy urbana, realice muchas paradas en las que el motor se quedaba encendido. Aún así, al finalizar los casi 200 km de recorrido la media total fue de 6,6 L/100 km, nada mal para las condiciones en las que fue utilizado.



Buenas maneras en todo tipo de vías

El comportamiento del nuevo Micra no decepciona. Tiene un tarado de suspensión algo más duro de lo habitual en los polivalentes de este tipo, pero no se siente brusco y los asientos tienen un acertado mullido que mejora la comodidad, al menos circulando por algunas de las calles adoquinadas de la bonita Copenhague. En rotondas y curvas cerradas se siente cierto balanceo, pero menor del esperado a juzgar por su inocente aspecto. No he tenido oportunidad de circular por carreteras de montaña (más que nada porque no hay, la altura mayor de la isla es de 175 metros) pero jugando con cambios de apoyo no ha mostrado malas maneras. En un pequeño tramo de autopista sí comprobé la brutal influencia del viento, que provoca continuas correcciones de volante (lógicas, no es nada alarmante). Sin embargo y pese a defenderse muy bien fuera de las urbes, donde destaca es en ciudad. Sus 3,78 metros de longitud y un peso inferior a la tonelada lo convierten en un automóvil agradable, fácil de manejar y seguro. Es en el ámbito que más me ha gustado. Su radio de giro es muy bueno, pudiendo hacer cambios de sentido en muy poco espacio.



Las unidades de color lima, con acabado Tekna Premium, estaban equipadas con cambio manual. Su tacto es algo áspero, y el embrague tiene un recorrido bastante largo. Hasta que se le pilla el truco, cuesta salir suavemente en algunas velocidades. En los Acenta de color negro la transmisión era automática de tipo CVT. Para ciudad es cómoda, pero revoluciona demasiado el motor y su sonoridad termina por ser algo desagradable. Además la pérdida en prestaciones frente al manual se nota, con menor brío. Aún así, si el uso que se le dará es en su mayoría dentro de las caóticas ciudades europeas, su elección puede evitarte parte del estrés diario.



IMPRESIÓN GENERAL

En definitiva el Micra cambia de tercio, y aunque cuesta asimilarlo, sí tengo claro que puede tener un lugar destacado en el mercado (especialmente para flotas). Sus acabados no están a la altura del anterior, pero la dotación es bastante más completa y cuesta menos, lo que ya dice mucho del esfuerzo comercial realizado. Lo peor es que pese a ser muy solvente como vehículo, se queda por detrás de sus rivales, y no necesariamente frente a los más modernos como el Swift o el Polo, sino contra Corsa y 207. Se siente "menos coche", algo que también le sucede al Toyota Yaris. Bien es cierto que en Nissan hay cinco vehículos pensados para un uso ciudadano, y este Micra puede satisfacer al cliente más tradicional que no busca las últimas innovaciones en equipamiento, y también a los jóvenes, que tratan de hacerse con su primer coche de presupuesto ajustado. De todos modos al estar entre los del segmento A y B, puede jugar con ventaja. A los primeros les gana en habitábilidad y posibilidades de equipamiento manteniendo un carácter tan urbano como el mejor mientras que a los segundos les deja económicamente hablando mal parados sin quedarse atrás a la hora de salir a carretera, con un comportamiento adecuado, por lo que este nuevo posicionamiento del Micra puede atacar dos frentes diferenciados, algo que el anterior no hacía y quedaba en lo más alto de los B con un precio que no era tan accesible a todos los bolsillos.

Antes de que termine el año intentaremos ponernos a los mandos de una unidad, ya definitiva, para contrastar todas estas impresiones iniciales...Hasta entonces disfruta de la galería de imágenes.


Texto y fotos por Enrique García, también en Facebook

Reader Comments (Page 1 of 1)

Deja tu comentario

Por favor, procura que los comentarios estén relacionados con el artículo. Las direcciones de correo electrónico nunca se muestran al público, pero son necesarias para que puedas confirmar tus comentarios.

Cuando pulses el botón "Añadir comentario" recibirás un enlace para confirmar tu mensaje en la dirección de correo indicada. También encontrarás una contraseña. Para dejar otro comentario sin necesidad de confirmarlo, sólo tienes que introducir la clave proporcionada. Si utilizas Hotmail u otro servicio de correo electrónico gratuito, es posible que los filtros antispam detengan por error el mensaje de confirmación. Revisa tu buzón de correo no deseado.

Para crear un enlace, tan solo necesitas teclear la dirección URL (incluyendo http://). Puedes poner un máximo de tres direcciones por mensaje.

Autoblog en español bloggers (30 días)

#BloggerPostsCmts
1Enrique Garca18427
2Guillermo Alfonsin18118
3Alberto Ballestin1130