Categorías: Ford, Etc., Tecnología

No solo dummies: tu coche es más seguro gracias al uso de cadáveres


Haz clic en la foto para saltar a la galería

No entienden de condicionales laborales ni piden aumentos de sueldo, y tampoco protestarán si tras años de convivencia decides pulverizarlos solo porque hay que elevar los índices de audiencia. Los maniquís de los test de choque se han ganado una cristalina reputación soportando los peores tratos con tal de que un día no seas tú el que te despachurres contra el volante, pero aunque oscuro, es un secreto a voces que en ocasiones los fabricantes de automóviles utilizan cadáveres humanos para probar la seguridad de sus coches. El motivo es que, tan útiles como son a la hora de medir las fuerzas generadas en un accidente, no tienen costillas ni vísceras, así que tampoco es posible conocer con precisión el riesgo de lesiones internas. Hace falta un cuerpo de verdad, y Ford utilizó varios durante el desarrollo de sus nuevos cinturones de seguridad con airbags integrados.

Jalopnik ha podido hablar con varias personas involucradas en este tipo de pruebas, que nos ayudan a saber un poco más sobre este desagradable a la vez que necesario proceso. Como mencionan los investigadores entrevistados, no es que los ingenieros de Ford salgan a profanar tumbas a medianoche y huyan después del cementerio con una F-150 llena de muertos, sino que tienen acuerdos con universidades, que facilitan el acceso a los cuerpos y les ayudan con el estudio de las lesiones. Los familiares, por supuesto, son informados de lo que se va a hacer con sus antiguos seres queridos, y durante el proceso se intenta tratar los cuerpos con el máximo respeto. Una vez finalizadas las pruebas, los restos se desechan de forma adecuada.



Este necesario proceso es mantenido en secreto por los fabricantes, y de hecho, cuando un periódico sueco publicó no hace mucho que General Motors y Saab utilizaban cadáveres en sus test de choque, trataron de evitar el asunto como buenamente pudieron alegando que ellos no tenían los medios necesarios para trabajar con cadáveres.

Pero lo cierto es que se trata de una práctica común, lo reconozcan o no.

No se puede recrear el trauma interno causado por un airbag activado a quemarropa contra el pecho de un niño pequeño con modelos informáticos (el grotescómetro se nos ha disparado leyendo esa parte), así que Ford, como cualquier otro fabricante responsable, utilizó cuerpos reales durante el desarrollo de su innovador cinturón de seguridad hinchable, y posteriormente compartió estos datos bajo secreto con la Administración Nacional de Seguridad de Tráfico en Carreteras, que está al tanto de los experimentos, pero no los divulga al ser considerados información confidencial. También es cierto que este tipo de experimentos no son del gusto de nadie, y no por ello se deja de trabajar en soluciones virtuales cada vez más sofisticadas (a la derecha, el simulador THUMS 4 de Toyota).

Ahora ya sabes lo que se oculta bajo las asépticas descripciones de los sistemas de seguridad desarrollados por los fabricantes de automóviles y componentes. Otra cosa, es que tengas exactamente la imagen visual. Si no eres de estómago particularmente débil, puedes hacer clic en este enlace para ver algunas fotos del proceso antes de que los cuerpos sufran daño alguno. Están cubiertos de pies a cabeza, pero aun así parece responsable lanzar un breve aviso para los más sensibles.

Noticias recientes

Reader Comments (Page 1 of 1)