Categorías: Fiat, Monovolúmenes y MPV, Comerciales y pickups
Prueba: Fiat Dobló Panorama 2.0 MJT 135 CV Emotion (1/2)

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La historia del Fiat Dobló desde su lanzamiento en el año 2000 puede ser parecida a la del cuento del Patito Feo. El primer Dobló no era nada agraciado, su interior pecaba de unos acabados mediocres y sus buenas posibilidades de carga no fueron motivos suficientes para alzarlo a lo más alto de las listas de ventas. En 2005 la segunda fase mejoró sus argumentos, pero no es hasta esta última generación cuando Fiat ha dado en el clavo.
La unidad de nuestra prueba es la más cara, equipada con el motor 2.0 Multijet de 135 CV, cambio de seis velocidades y acabado Emotion. Todo esto significa que no estamos ante un comercial de planteamiento sencillo sino frente a un vehículo capaz de sonrojar a muchos monovolúmenes compactos por capacidad interior, acabados, equipamiento disponible y comportamiento. Pero, ¿y la estética? Juzga tú mismo viendo las imágenes. La evolución es tal, que ahora sí se puede decir que se ha convertido en cisne (y eso que el color azul de la unidad no es nada agradecido).
La primera impresión al verlo en vivo es muy buena teniendo en cuenta su origen comercial. Es un automóvil con personalidad, que sigue la tendencia estética de otros productos de la marca, con ópticas grandes en el frontal, parrilla de mayores dimensiones y muchos elementos pintados. La vista lateral es la que delata su origen industrial, pero pese a ello recibe novedades tan interesantes como las puertas posteriores con ventanillas eléctricas y funcionamiento convencional (suben/bajan). Esto permite una mejor ventilación y sensación de desahogo en las plazas posteriores, algo de lo que Citroën Berlingo y Peugeot Partner no pueden presumir (tienen apertura de tipo compás).

En la zaga el acabado Emotion presume de una elegante terminación bitono (color carrocería en combinación con el negro). El enorme portón no se desdobla en dos hojas como en las versiones enfocadas para el trabajo, sino que tiene una apertura basculante similar a la de un turismo convencional. Lo malo es que para abrirlo hace falta mucho espacio, lo que en algunos estacionamientos nos complicará la existencia.

CASI COMO UN TURISMO
Tras el primer vistazo general de su exterior, es turno para comprobar las mejoras realizadas en el habitáculo. Ya en las imágenes oficiales el Dobló prometía calidad y un diseño más racional, y lo cierto es que al natural la sensación es estupenda e incluso invita a pensar que no es un producto de orientación profesional. Basta decir que los materiales empleados en el salpicadero y puertas son muy agradables al tacto, los ajustes no tienen pegas e incluso los plásticos de la consola situada entre los asientos tienen buen aspecto.

Como en el Punto EVO, la plancha superior del salpicadero se recubre de un material más vistoso, parecido a la goma. Las partes inferiores se conforman con otros más sencillos en concepto, pero no en calidad. El paso generacional le ha sentado tan bien que casi podría decirse que es referencia en el segmento, con un Kangoo visualmente a la misma altura pero que al tacto pierde atractivos. Partner y Berlingo quedan inmediatamente por detrás, pero no muy lejanos. De todos modos se podría haber cuidado el plástico empleado en los asideros de techo, el situado encima de la guantera, que tiene un pequeño corte que podría arañar, recubrir la parte interior del marco de las puertas para dejar menos chapa a la vista y esconder los parches de unión del techo. Son cosillas sin importancia que en un MPV sería muy criticable pero que en un derivado de un comercial son más lógicos. Al fin y al cabo en algún sitio tiene que estar el ahorro de costes.

El diseño también es un punto importante. En el anterior Dobló todos los mandos parecían haber sido colocados al azar. En el nuevo esto no ocurre, estando lo más importante al alcance de la mano y los botones secundarios en un lugar menos expuesto (ESP y Start&Stop por ejemplo están entre los asientos).
La consola central queda presidida por un equipo de sonido muy parecido al del Punto EVO. Cuenta con lector de MP3 y tiene mandos en el volante (de poliuretano, cuero opcional). En la parte superior hay un soporte para colocar un navegador, muy cómodo por situación. Además evita tener que estar con el cable de recarga ya que el propio soporte suministra la energía necesaria.

Algo más abajo quedan los mandos del climatizador automático. Su diseño es el mismo que en Bravo y Punto EVO, pero no tiene regulación independiente para conductor y pasajero como en los mencionados. Su funcionamiento es correcto y bastante silencioso. Entre el climatizador y las salidas de aire hay una hilera de botones para el menú de configuración, faros antiniebla, regulación en altura de faros, luces de emergencia y luneta térmica posterior.
En la parte más baja de la consola está la palanca de cambios, en posición sobre-elevada y que queda muy a mano. Si eres de los que lleva los bolsillos siempre llenos, en el Dobló no tendrás problemas a la hora de vaciarlos. Además de la guantera principal y las bolsas de las puertas, hay un pequeño receptáculo delante del cambio, otro entre los asientos para el cenicero o una lata de refresco, y sobre los parasoles, una enorme repisa con más capacidad que el maletero de algunos urbanos.
BUENA HABITABILIDAD
Una vez sentado al volante, obtener la postura adecuada es sencillo. El asiento cuenta con diferentes reglajes (altura incluida) y el volante hace lo propio incluso en profundidad, facilitando la tarea. Ergonómicamente hablando no se pueden poner pegas, con todos los mandos e incluso la palanca de cambios muy a mano. En comparación con un turismo convencional uno se sienta más erguido y en posición elevada (incluso con el asiento en el mínimo), pero es algo común a este tipo de vehículos. El conductor cuenta además con un reposabrazos abatible. La sensación de espacio que se respira en el habitáculo es algo engañosa, debido a la altura existente hasta el techo y la distancia entre asientos y puertas. Sin embargo entre los dos asientos delanteros no hay tanto espacio como cabría de esperar, estando muy cerca.

En las plazas posteriores el espacio para las piernas es correcto, quedando mejor situado a lo alto y ancho. Los asientos tienen un diseño que delimita cada una de las tres plazas, pero son algo duros debido al mullido elegido. Respecto a otros rivales, echo de menos las butacas independientes, que permiten mejorar la versatilidad según las circunstancias. Como mencionaba unas líneas más arriba, la posibilidad de bajar las ventanillas es definitiva para mejorar la sensación de desahogo y la ventilación, mientras que las puertas correderas simplifican la acción de entrar y salir del Dobló (que juega con la ventaja adicional de ser más alto que un turismo).

La capacidad del maletero en esta versión de cinco plazas es sensacional. El plano de carga queda muy bajo y las formas son perfectamente aprovechables. Además cuenta con iluminación, toma de corriente y, como en la unidad de pruebas, una bandeja enrollable opcional que puede situarse en diferentes alturas. Quitando los asientos posteriores y aprovechando la altura al techo, la capacidad es de 3.400 litros, una cifra excelente que será de gran ayuda a la hora de transportar objetos grandes e incluso realizar una pequeña mudanza.

La dotación disponible en el nivel Emotion incluye todo lo necesario, desde el ESP, TCS, múltiples airbags hasta el climatizador automático, elevalunas eléctricos posteriores o luces diurnas. Sin embargo hay algunas cosas incomprensibles como tener que pagar para disponer de cenicero (pack fumador, por 26 €), el volante forrado en piel (siendo el nivel más alto debería ser de serie) o el soporte para el navegador.
EQUIPAMIENTO
- ABS + EBD
- ESP + ASR
- Hill Holder
- Airbags frontales y laterales (de cabeza y tórax)
- Dirección asistida
- Faros antiniebla
- Sistema Start&Stop
- Climatizador automático
- Elevalunas eléctricos delanteros y traseros
- Cierre centralizado con mando
- Retrovisores eléctricos y térmicos
- Asiento posterior abatible
- Asiento del conductor regulable en altura
- Asiento del acompañante reclinable y abatible
- Ordenador de viaje
- Sensor de temperatura exterior
- Volante multifunción
- Radio CD MP3
- Regulación de altura de faros desde el interior
- Segunda puerta lateral deslizante
- Control de velocidad
- Toma de corriente en maletero
- Lona cubre-equipajes
- Guantera con llave
- Barras de techo
- Paragolpes pintados
- Espejos color carrocería
- Rueda de repuesto convencional
Principales opciones (en negrita el incorporado en nuestra unidad)
- Llantas de aleación, 437 €
- Blue&Me, 416 €
- Pintura metalizada, 215 €
- Cristales tintados, 125 €
- Sensor de aparcamiento, 312 €
- Soporte de navegador, 52 €
- Cierre de seguridad SAFE LOCK, 125 €
- Volante forrado en piel, 78 €
- Pomo del cambio en piel, 26 €
- Techo sobre-elevado, 1.034 €
- Tercera fila de asientos, 832 €
- Reposacabezas antilatigazo, 156 €
- Bandeja enrollable, 104 €
- Ventanillas posteriores con apertura compás (3º fila), 156 €
- Pack Fumador, 24 €
PRECIO BASE (sin impuestos/con impuestos): 20.017 € / 24.635 €

RIVALES
Los rivales directos del Fiat Dobló Panorama están a medio camino entre los MPV y los furgones en sus variantes más lúdicas, más conocidas como multiespacios. En cualquier caso, los más semejantes son:
- Citroën Berlingo 1.6 HDI FAP 110 CV SX, desde 17.468 € (dto actual incluido)
- Peugeot Partner Tepée 1.6 HDI FAP 110 CV Premium, desde 16.366 € (dto incluido)
- Renault Kangoo Combi 1.5 dCi 105 CV FAP Dynamique, desde 14.999 € (dto incluido)
- VW Caddy Life 2.0 TDI 140 CV, desde 21.210 €
Y hasta aquí la primera parte de la prueba. Mañana no te pierdas la segunda entrega en la que te contaré todo los relacionado con el comportamiento, prestaciones, etc. Mientras llega ese momento, disfruta de la galería de imágenes...
SEGUNDA PARTE

Texto y fotos por Enrique García, también en Facebook
Reader Comments (Page 1 of 1)
S63 7:50AM (8/10/2010)
La mejora ha sido absolutamente espectacular, ahora es asimilable a sus rivales europeos, antes tenía un exterior feucho y un interior estéticamente caótico.
En todo caso, diría que me gustan más sus rivales franceses, así como los de VW y Ford, pero es cierto que ahora compite con ellos de tú a tú, no como antes.
Es un tipo de vehículo perfecto para quien desee que su coche de trabajo también sea su coche de ocio, aparte de quien quiera mucho espacio, pero su precio se pone a unos niveles bastante serios si adquirimos una unidad equipada como turismo.
En cuanto a la opción de puerta trasera única, ya podrían aprender los de Mini con el Clubman y los de Dacia con el MCV, ambos deberían ofrecerla al menos en opción, sobretodo el Mini.
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