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Prueba: SEAT Ibiza FR TDI SC (2/2)
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Primera parte de la prueba
¿De dónde nace el recelo de los más quemadillos para no asociar diésel con deportivo? Una de las razones principales hace unos años era que los motores turbodiésel de altas prestaciones tenían una respuesta muy bruta. Allí donde a los más radicales nos gusta un motor lleno abajo, pero que se estire hasta arriba, nos encontrábamos un motor turbo que recordaba en cierto modo a los gasolina "de antes".
Pero las cosas están cambiando, y mucho. Los nuevos motores con turbo variable y common rail han suavizado tanto su carácter que ahora llegan a comportarse como un gasolina en cuanto a una entrega larga y plana de la potencia, y el propulsor del Ibiza FR TDI es un muy buen ejemplo de ello.
Gallery: Prueba SEAT Ibiza FR TDI
Urbaneando un rato
El Ibi FR TDI es un utilitario, y se supone que donde mejor se debe desenvolver es en la ciudad. Nada más aposentar nuestro trasero y arrancar el motor ya notamos diferencias con los viejos Ibiza TDI. Este coche no es nada rudo, no es ruidoso cual tractor, no vibra a través del volante.
Obviamente, si lo escuchas desde fuera no suena a V8 de gasolina... Lo sé, pero desde dentro el aislamiento es muy bueno, y apenas te llega nada que te haga pensar que el coche es diésel. De hecho, los pocos detalles más brutotes en este sentido se calman tan rápido el motor se calienta.
¿Y se calienta? Pues voy a volverme a quejar de lo mismo, aunque sea un tremendo aburrido: ¡este coche no lleva aguja de la temperatura del refrigerante! ¡Maldita manía! Es imposible saber cuándo esta todo listo para la acción, y sólo a través de detalles como el refinamiento progresivo del sonido motor, o el encendido del electroventilador te darán una ligerísima idea de que ya tienes al corazón del coche listo para apretarle las tuercas. ¿Tan caro sería incluir en la pantalla digital de entre los relojes un termostato? No, pero... En fin. Es lo que hay, una moda que se está imponiendo tanto en este coche como en la gran mayoría de sus rivales de mercado.
Pero vamos a lo que vamos: ¿cómo se mueve en ciudad? Pues como cualquier Ibiza, muy bien. Maniobra en relativo poco espacio, es cómodo de suspensión, aunque esta sea ya tirando a seca y dura. Se come los baches, sean como sean, y no te rompe espalda, riñones y cuello en cada "guardia tumbado".
La mecánica está llena desde bien abajo, lo cual ayuda a maniobrar, y las marchas no se las traga a toda velocidad. Además puedes circular en relaciones largas aprovechando las cantidades de par disponible.
El consumo del motor en estas condiciones es "de risa". Si algo bueno tiene el FR TDI respecto al FR de gasolina es lo que gasta de carburante. Haciendo un uso normal, puedes rondar los 6-7 litros de media sin problema alguno.
La visibilidad para maniobrar es buena, aunque el asiento te lo puedes colocar relativamente bajo. Y hablando de los asientos, son comodísimos. Son duros, sujetan bien el cuerpo con sus aletas, y no cansan. La climatización es potente, y nos mantiene a la temperatura que queremos, y la radio suena bien, aunque es una odisea acostumbrarse a navegar por sus menús.
Nos metemos a hacer kilómetros
Si algo ha cambiado con los años en el segmento de los utilitarios es el tamaño. Hace un par de décadas comprarse un coche de esta categoría implicaba que salir a carretera era toda una aventura. Eran coches pensados para la ciudad o para disfrutar en curva, pero los viajes largos en autopista o en carretera abierta quedaban condicionados a una estabilidad algo comprometida en favor de la agilidad del coche. Espacio y comodidad de suspensión no eran lo mismo que lo que un compacto ofrecía.
Pero los tiempos cambian, y las marcas y modelos han evolucionado mucho, como lo han hecho los coches de este segmento, hasta el punto de que hoy en día un Ibiza SC es un perfecto "coche para todo". Y es que no le falta espacio en ninguna de sus cuatro buenas plazas, ni te quedarás corto de maletero.
Obviamente, si tienes familia, probablemente quieras un poco más de espacio en las plazas traseras, sobre todo si tienes peques y usas las sillitas IsoFix, para lo cual las puertas traseras siempre son muy socorridas.
Pero sea como fuere, ahora mismo un Ibiza es una perfecta alternativa para todo aquel que quiera el coche tanto para todos los días como para viajar.
Y es que salir por carretera abierta con él es como hacerlo con cualquier compacto. La estabilidad es imperturbable. No hay sensibilidad al viento lateral, y el consumo de combustible es irrisorio, con medias de 6 litros perfectamente conseguibles a nada que no se exceda el conductor son su ritmo.
El coche va perfectamente aislado del exterior, con poca intrusión de ruido de rodadura en el interior, y con un motor prácticamente imperceptible. La dirección se siente precisa, y no hay que ir corrigiendo todo el rato la trayectoria, siendo además un coche poco sensible a las irregularidades del asfalto, con una pisada muy franca a alta velocidad. El tarado de muelles y amortiguadores permite tragarse todas las irregularidades sin machacar a los pasajeros.
Obviamente, esto no es un Exeo, y los trotes de 700 kilómetros en un día se dejarán sentir un poco más en tu cuerpo, pero vamos, no te vas a cansar demasiado. Si se te hace de noche, los faros son una auténtica maravilla. El sistema AFS es opcional, pero merece mucho la pena, pues el bixenón direccional es algo que te permite conducir con total tranquilidad en medio de la noche.
Esto me lleva a un punto que quiero adelantar de las conclusiones, y es que los opcionales del Ibiza son, relativamente, económicos, y se alejan de la idea de Audi o BMW de que cada pieza cuesta miles de euros. Es por ello que realmente merece la pena poner cosas como los citados focos AFS, los asientos calefactados, y muchas otras cosas opcionales, pues no se encarecerá excesivamente el precio final.
En estas condiciones, si te toca adelantar o requieres algo de aceleración extra, el motor siempre está dispuesto a dártela. Las relaciones de cambio de las últimas marchas la verdad es que van bastante abiertas, y puedes encontrarte teniendo que reducir en algún momento, pero como hay par a mansalva en la parte baja del cuentavueltas, siempre tendrás respuesta a tus peticiones.
¿Y si nos vamos a divertir?
Pero lo que realmente marca el carácter y la decisión de compra sobre un FR ha de ser su diversión de conducción, ¿no? Es aquí donde el SEAT nos ha sorprendido más en positivo. Vamos a empezar hablándote por la buena puesta a punto del chasis.
En términos generales el coche me recordó mucho al Ibiza Cupra Bocanegra, con la diferencia de que la suspensión del FR se lo traga todo mucho mejor. Y es que los muelles del FR van más suaves, pero la sujeción de los amortiguadores mantiene la carrocería perfectamente controlada.
Esto hace que en carreteras de firme desigual el coche se trague todo lo que se encuentra en la trazada sin botar ni "hacer extraños". Obviamente, en carreteras lisas, el Cupra juega con ventaja, y de hecho, en las rotas también va mejor sentado, pero requiere más atenciones por parte del conductor.
Con lo que no acabé nada conforme es con el agarre de las Pirelli P7 que montaba el FR de pruebas. El límite de agarre de estos neumáticos en seco no se acerca a unos buenos Bridgestone Potenza o unos PZero... No creo que sea la mejor monta posible para un coche de talante deportivo, y condicionan que el paso de curva acabe antes con deslizamientos de lo que se podría con unas gomas más adherentes. A cambio, eso sí, gastamos menos combustible, y seguramente la duración de estos cauchos sea claramente superior.
Metiéndonos en harina te diremos que el coche es tremendamente neutro, mucho más neutro de lo que cabría esperar, incluso. El morro entra en las curvas sin esfuerzo, y no se clava en el asfalto. Se puede entrar con el coche incluso apoyado en los frenos, y ni así no acusaremos subviraje, pero tampoco un trasero respondón que quiera hacer de las suyas.
Una vez apoyamos, si acabamos perdiendo la adherencia será con derrapes de cuatro ruedas. Si entramos muy pasados sí que podemos percibir un intento de subviraje, pero poca cosa. Lo que sí que puedes dar por seguro es que la trasera no la sacas de su sitio ni a martillazos. Puedes jugar todo lo que quieras con las inercias, que el coche no se convertirá nunca en nada peligroso.
Es ágil, no me malinterpretes, pues no le cuesta nada entrar a las curvas, cambiar de trayectoria, o marcarse una curva de doble radio que se cierra sin perder el morro. Pero lo que no puedes querer con él es colocar el culo en la entrada a base de freno y volantazo, o ahuecar el acelerador o decelerar fuerte en apoyo para cerrar la trayectoria, porque el Ibiza FR es un coche para todos los públicos, huyendo del tarado radical de otros tiempos. Trazada imperturbable, vamos, pero con un reparto de pesos digno (batería en el maletero, lo que aumenta la altura del piso ligeramente), y un momento polar de inercia no demasiado elevado, a pesar de llevar una mole de hierro fundido entre las ruedas delanteras de dos litros de cilindrada.
Esto lo hace un coche tremendamente seguro y fácil de conducir rápido. Tan fácil que resulta un juego ir colocándolo por donde quieres, pues es tan sumamente noble que nunca te va a asustar, y puedes hacer lo que te dé la gana con él.
Cuando atisbas la salida de la curva puedes aplicar el pedal a fondo, y el XDS se encargará de intentar administrar el par disponible entre ambos neumáticos delanteros, con bastante buen resultado, y sin unas derrapadas de órdago, sin abrir por tanto la trayectoria de lo que quieres de ella.
De todas maneras, quejas le podemos poner varias. La relación de cambio va abierta, pero por la forma de entregar la potencia del motor. A ver, el propulsor esta muy lleno, y se estira muy bien desde poco más de 1.500 vueltas hasta el corte. El problema es que cuando juegas en curvas de segunda y tercera, el salto de revoluciones es muy marcado. Obviamente, el motor no cae por debajo de su zona buena de par entre marcha y marcha, pero hacer reducciones con punta tacón entre tercera y segunda nos lleva el motor al corte prácticamente. En este sentido se echa de menos el DSG, dado que permite jugar más con las velocidades para ir siempre en la marcha adecuada.
En cuanto a los pedales, la posición del freno, el embrague y el acelerador es muy buena, y podemos hacer punta-tacón-doble-embrague sin mayor problema, mucho mejor que con un León/Golf/A3, donde el pedal de freno queda demasiado alto y servoasistido.
Y hablando de los frenos, no pudimos juzgar su potencia justamente. La unidad de pruebas no tenía el circuito perfectamente purgado al parecer, y acabamos sobrecalentando el sistema a base de conducir fuerte, y hacer funcionar el XDS. No es nada de lo que preocuparse, pues entendemos que una unidad en condiciones seguro que potencia de frenado tiene de sobras, pero lo cierto es que nosotros acabamos con "pedal de gomaespuma"... Una posterior verificación al devolver el coche de pruebas nos confirmó el problema, así que tómate esto como una anécdota, y no como una pega. En este sentido eché mucho de menos también los maravillosos frenos de pinza fija del Ibiza Cupra Bocanegra, que no solo frenaban como bárbaros, sino que aguantaban el trato más salvaje sin inmutarse.
El tacto de la dirección en cuanto a peso y respuesta es bueno, pero el feedback, la información que llega a través de él sigue siendo para mi gusto insuficiente. Las asistencias eléctricas siguen lejos de conseguir el tacto de los volantes con asistencia exclusivamente hidráulica. Ojo, su tacto no es peor que el de sus rivales (un MINI informa más, pero es la excepción que confirma la regla), pero desde aquí hago un llamamiento para que los fabricantes se pongan las pilas y piensen en ofrecer coches que den más información a través de su volante, al menos en sus versiones más deportivas (un volante que informa poco es más adecuado para el conductor que usa el coche como electrodoméstico de transporte, pues está menos saturado de información).
¿Diésel o gasolina?
Una de las cosas que más impresionado me dejó es que yendo a cuchillo, divirtiéndome, y volviendo a casa después, lograba una media de consumo de 11 litros a los 100. "Diversión a bajo precio", eso es lo que te da este TDI. Porque no sólo ahorras cuando te diviertes con él, sino que además el resto de días de la semana también gastas poco combustible.
En este sentido, el TDI puede al FR TSI, porque aunque el gasolina puede ofrecer consumos realmente recortados, cuando sacas lo mejor de si mismo acabas tragando mucho más combustible. Claro está, la decisión no va a depender solo de eso.
El motor de gasolina es mucho más fino, suave, progresivo, suena mejor, y deportivamente hablando, es un motor que me gusta más. Está lleno en todo el rango de vueltas, y provoca más placer a la hora de estirarlo. Además se ofrece con la excelente caja DSG, a la que la única pega que le podemos poner es que nos quita de una parte de la diversión en conducción deportiva, que es el placer de hacer reducciones perfectas en las apuradas de frenada. Vale, pierdes eso, pero ganas comodidad, efectividad, y cambios ultra-rápidos.
El gasto de combustible y el mayor precio de tarifa juegan en contra del FR TSI, pero si no vas a rodar 25.000 km/año, muchos de ellos por ciudad, yo compraría el gasolina sin dudarlo... Al menos de momento.
Conclusiones y rivales
Si algo tiene de especial el Ibiza FR TDI es que está solo en el mercado. Si quieres un diésel, o necesitas un diésel por tu ámbito de uso, no encontrarás ninguno que ofrezca deportividad, potencia, prestaciones e imagen como las de este coche por su precio.
El resto de marcas ofrecen sus versiones deportivas o semi-deportivas con mecánicas de gasolina potentes, pero este compromiso de prestaciones y consumo sólo lo encontramos en SEAT. Sólo el Corsa GSI de 130 CV con motor CDTi podría hacerle algo de frente, pero el FR es más deportivo para mi gusto.
Las pegas de este coche son pocas y poco importantes para el potencial comprador. El interior podría tener un diseño más cuidado, y la monta de neumáticos de origen podría ser algo más deportiva (cosa que depende de cada lote de producción). La dirección no informa todo lo que me gustaría, pero es que sólo un MINI ofrece ese feedback que ya no se encuentra en los coches modernos...
¿Moraleja? A mi el Ibiza FR TDI me ha encantado. A ojos cerrados compraría antes la versión de gasolina, como te he dicho antes, y si me alcanza el presupuesto, el Cupra, a ser posible con kit Bocanegra y frenos SEAT Sport. Pero si tienes muchos kilómetros para recorrer, y te mueves tanto en recorridos urbanos como interurbanos, probablemente lo tuyo sea un TDI, que es la mejor opción que hay para mantener unos consumos austeros sin sacrificar la diversión de los fines de semana.
Gallery: Prueba SEAT Ibiza FR TDI
Fotos: Guille García Alfonsín, con la inestimable colaboración de Julio Fernandez Ceniceros
Reader Comments (Page 1 of 1)
jesus78 11:37AM (5/21/2010)
soberbio coche
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NIPO 2:08PM (5/21/2010)
Un coche que me gusta mucho muchisimo
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