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Prueba: SEAT Exeo ST TSI 200 CV (2/2)


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Voy a empezar la segunda parte de la prueba del Exeo ST con una "quejilla"... Generalmente intentamos probar todas las novedades que salen al mercado con la mayor prontitud para ofrecer una información veraz a los lectores que hacéis posible esta página.

Desgraciadamente, muchas veces no damos abasto como para seguir al ritmo que marca el mercado, y coches interesantes, como el Exeo ST tardan un poco más de lo que querríamos en llegar a nuestras manos. Sea como fuere, hemos tenido un poco de mala suerte, y es que siete días después de devolver el coche y preparar la prueba, nos hemos encontrado con un cambio en la articulación de equipamientos y motores por parte de los chicos de Martorell que nos ha dejado "fuera de juego".

Como te contábamos ayer, el coche probado es un Exeo ST Style con el motor de 200 CV, las llantas de 18 pulgadas, los asientos confort eléctricos con tapicería crema y el salpicadero bicolor. La tarifa de este coche partía de unos 26.050€, pero ahora ya no se oferta. Lo más parecido es ahora el Exeo ST Sport con motor de 211 CV, cambio manual, y un precio que parte de los 30.350€, de acuerdo con las tarifas que nos traía Kike el otro día. El Exeo ST Sport ahora se "obliga" a comprar con la suspensión deportiva, mientras que antes era un opcional sin cargo.

Todos estos cambios desvirtúan un poco la percepción de nuestra prueba, pero no la invalidan, pues a fin de cuentas el chasis, el espacio y la calidad de rodadura son los que son.

Pero volvamos a lo importante, que es la prueba. Después de darte ayer la tabarra con las especificaciones, la estética y el interior del Exeo ST, por fin llegamos a la parte que, a buen seguro, más te interesa, y esa es la de la conducción. SEAT por el momento no tiene un modelo más potente para su gama Exeo, y ni está, ni se le espera... Mucho debería crecer la demanda para que los chicos de Martorell se decidieran a fabricar una variante "Cupra" o "FR" de este sedán.

Y no estoy pidiendo un potente V6 biturbo, pero colocar el motor TFSI en su versión de 270 CV no sería una mala idea para equipar a un supuesto tope de gama, pues por algo SEAT "es una marca deportiva".

En cualquier caso, lo que ves es lo que hay, y este Exeo ST 200 CV (desde antes de ayer con 210 CV) es lo más deportivo de su gama (aunque el modelo que probamos no llevaba los asientos de más sujeción, por tratarse de un Style). ¿Cumplirá con lo que uno se espera de un SEAT en cuanto a carácter deportivo? Vamos a verlo.



Conducción urbana



Los primeros metros que me tocaron recorrer con el Exeo, como casi siempre, fueron por ciudad. En este entorno el coche se nota suave, se traga los baches con suma comodidad, y nos ofrece una potente climatización y aislamiento del exterior digno de una berlina premium.

La dirección tiene el peso y la asistencia justas (lleva el sistema Servotronic plus de asistencia variable en función de la velocidad), y tragarse baches urbanos a baja velocidad, o "guardias tumbados" es un ejercicio completamente realizable sin molestia alguna para cuello o riñones. El coche se nota más sujeto que un A4 B7 con suspensión "normal", pero claramente menos seco que con la S-Line. Y ya que estamos hablando de circular por ciudad, nos reafirmaremos en lo que ya dijimos en su día de la versión berlina: este coche es una auténtica oda al silencio y la comodidad. La visibilidad es perfecta en todos los ángulos, en especial con esta carrocería ST, y se maniobra fácilmente. No es torpe, y con el radar de aparcamiento nos apañamos más que bien.

Del motor, si no quieres, no escuchas absolutamente nada, y el equipo de sonido Bose es tan bestial que los pocos ruidos que te molesten los cubrirá perfectamente.



A la hora de entrar o salir del coche, cargar el maletero o colocar sillitas de bebé detrás, el Exeo es un coche que se muestra claramente apto para el día a día... Tampoco se pasa de tamaño, por lo que cabe en un aparcamiento en línea normal, o en plazas de parking convencionales (nos estamos empezando a acostumbrar a coches tremendamente grandes...).

El cambio de marchas cansa un poco por el largo recorrido del embrague, por lo que si andas por la jungla urbana a menudo, y poco por curva, igual es mejor que te plantees la transmisión Multitronic. El motor está muy lleno, y como te hemos hablado tanto ya de él en otras pruebas, la verdad es que ya no sé qué más te puedo contar de esta maravillosa mecánica.

El consumo no es de diésel, obviamente, y entre atascos, arrancadas y paradas, la cosa oscilará los 9 litros a los 100 como mínimo aún haciendo caso de las indicaciones de la pantalla central del cuadro de relojes, que nos aconseja la marcha más adecuada para cada instante.

Si comparamos al Exeo ST con cualquiera de sus rivales de mercado en este ámbito, la verdad es que será difícil llega a alguna conclusión, dado que todos se desenvuelven de manera parecida, aunque el motor de este coche es una bendición, y pocos rivales le pueden hacer sombra.

Haciendo kilómetros sin cansarte



Si sacamos el coche a hacer un viaje más o menos largo, o a cubrir kilómetros de carretera de doble sentido nos daremos cuenta todavía más de sus bondades. Para empezar, podemos cargar mucho en su maletero sin ningún problema. Obviamente no es el más grande del segmento, pero no creo que una familia de cuatro personas necesite más de lo que el Exeo ofrece en cuanto a espacio.

Puestos en ruta, el coche se muestra silencioso, y su consumo es contenido dentro de lo que cabe, con 8 litros a los 100 kilómetros o menos si respetamos los límites de velocidad.

Gracias a los 200 y pico caballos se puede rodar a mucho más ritmo, y mantener cruceros por encima de 180 por hora sin problema alguno. La suspensión esta muy conseguida también en este entorno. No es para nada seca, y a pesar de los grandes rodillos de 18 pulgadas, no es de esos coches que tiendan a seguir las roderas del asfalto. Claro que si vamos a estos ritmos, bajar de los 11 litros a los 100 es imposible.

El viento lateral, a pesar de que su superficie no es pequeña, apenas le afecta, y se puede adelantar a diestro y siniestro en situaciones de aire cruzado sin miedo a perder la trayectoria.

La dirección es precisa, pero no por ello necesita constantes atenciones por parte del conductor. Es un coche que sigue fiel la trayectoria, y que se traga muy muy bien cada bache que nos encontremos por el camino.

Llegados a este punto, viendo el confort de marcha de la suspensión, me temía que a la hora de "dar acción al tema", el coche pecara de blando, pero...

El confort acústico es otro de sus puntos fuertes, y de hecho me pareció un coche mejor aislado que su antepasado A4 B7, y que muchos de sus coetáneos. De hecho, calzando tanta goma, el ruido de rodadura no se deja sentir demasiado, y el motor apenas se escucha.

Los asientos son muy cómodos, y ofrecen buena sujeción y buen tacto. El volante es de diámetro correcto (no tamaño familiar...) y el resultado de todo esto es que si viajamos con el control de crucero activado, llegaremos a nuestro destino sin apenas cansancio.




Si ya nos metemos en carreteras con cuestas y curvas, pero "de las normales" y a ritmo normal, seguiremos apreciando los factores positivos del coche, y notaremos cómo su motor puede con el peso que arrastra con soltura, pues con sus dosis de par y potencia se desenvuelve perfectamente para adelantar cuando hace falta sin quejarse.

¿Y si te quieres divertir?

Vamos, hasta aquí, el resumen es lo esperado de un Exeo... Una berlina que no tiene nada que envidiar a ninguna otra del mercado en todos aquellos aspectos de uso convencional. Entonces, ¿dónde pueden estar las diferencias? Pues en la estética, la ergonomía, y sobre todo, en lo que esperas a la hora de hablar de comportamiento.

Si en algo se ha diferenciado en los últimos años SEAT es en saber sacar el máximo partido a cada plataforma que VAG le ha dejado utilizar. Da igual qué otro coche la utilice dentro del grupo, porque siempre o casi siempre el SEAT es el que mejor va.

Prueba de ello la tienes en este Exeo. Recuerdo perfectamente el A4 B7 con kit S-Line como un coche duro, seco, deportivo, pero que iba demasiado lejos para mantener el compromiso entre efectividad, estabilidad y comodidad. Esto es, el A4 B7 con suspensión deportiva era un coche pensado para asfaltos completamente lisos e impolutos, sin imperfecciones, pues cada bache hacía que en cierto modo perdiéramos algo de trayectoria o nos sacudiéramos un poco.

Para gente aficionada al mundo del motor, para los que nos gusta conducir, yo siempre aconsejaba la suspensión deportiva, pero para un usuario normal, contar con ella era un problema, pues las pegas de todos los días superaban las ventajas que puntualmente pudiera obtener. Claro, la suspensión "normal" se queda demasiado del lado del confort, y hace el coche extremadamente torpe como para disfrutar en el curva a curva...

Con el Exeo ST no ocurre esto. La suspensión es firme, pero cuenta con la ya típica combinación de SEAT de un muelle que no es excesivamente duro, con un amortiguador bastante firme. Esto se adapta perfectamente a carreteras como las españolas, donde encontrarse un enorme bache en medio de una curva en apoyo es algo "de lo más normal".

Contando con estos muelles capaces de absorber de verdad irregularidades, con el Exeo te encuentras tragándotelo todo, sin perder ni la trayectoria ni la compostura, y como la amortiguación es bien firme, no hay balanceos ni rebotes incómodos.



Metidos en harina, pasé el Exeo ST como siempre por mis dos carreteras "referencia", tramos utilizados en rallyes, que se diferencian principalmente en dos cosas: uno es claramente más rápido que el otro, contando con frenadas mucho más fuertes, y además, tiene un asfalto mucho más liso.

En la carretera más lenta y bacheada, el Exeo ST convence por su tarado de chasis. Puedes frenar fuerte, que el coche no descompone la trayectoria, aún habiendo irregularidades en el asfalto. La dirección se muestra incisiva, y a pesar de tener "el motor donde no debe, colgado por delante del eje delantero", el coche no es nada perezoso a la hora de inscribirse en el viraje.

El apoyo no tarda demasiado en llegar, y es muy franco. Como puedes ver en la foto, balanceo hay en cantidad (cosa que con la variante Sport de 210 CV no debería pasar con sus tarados supuestamente más firmes), pero como la posición de conducción es relativamente baja, apenas te das cuenta, y no da la sensación "de barco" de un Citroën (que aunque no se balancee, no aparenta estar tan "apoyado").

Entonces ya puede suceder cualquier cosa. Y digo cualquier cosa, porque con el coche haciendo pleno contacto, casi nada lo mueve de ahí, y ya puedes tragarte baches, socavones, o lo que sea, que no dice nada.

A la hora de salir de la curva podemos dar gas sin contemplaciones, y eso a pesar de no tener tracción total y tener que manejar 200 CV, pues el coche es capaz de manejar bastante bien la potencia disponible sin enormes muestras de pérdidas de tracción.

En la carretera más lisa y rápida pude apreciar que la potencia de los frenos y su resistencia al calentamiento están a la altura de lo que uno espera, y la realidad es que me fui dando cuenta progresivamente de lo fácil, realmente fácil que es el Exeo ST de llevar "a tope".

El límite te lo pone un morro que, al final, acaba acusando el desfavorable momento polar de inercia y reparto de pesos. Cuando entras un poquito pasado en una curva, el arrastrón de la parte delantera es inevitable, y solo te queda aflojar para intentar inscribir el coche.

El subviraje, en este caso, no tiene la solución de una trasera respondona, porque aunque ahueques el pedal del acelerador de golpe y con decisión, las ruedas posteriores no van a querer sumarse a la fiesta cerrando el coche sobre la curva. Esto puede que le quite agilidad y efectividad al límite, pero puedes hacerme caso si te digo que es lo más sensato, pues nadie, en su sano juicio, va a buscar tanto en un coche familiar de este estilo.

Si quieres un familiar con culo respondón mejor te buscas un 156 GTA SW de segunda mano.

Por cierto, el control de estabilidad es muy progresivo, y entra sólo cuando es necesario, y sin causar molestas a la conducción. De hecho, si no fuera por el incesante parpadeo de la lucecita del cuadro, no te darías ni cuenta de que está en marcha.

Para ir terminando te diré que con el Exeo ST uno se lo puede pasar realmente bien en una carretera de montaña. Es relativamente ágil (mejor dicho, no es torpe), muy muy fácil de llevar rápido, y el motor responde con muchas ganas. Obviamente, se podría hacer algo más radical, sin duda alguna, pero se saldría del espectro de clientes potenciales de un producto de este tipo.

Conclusiones



La verdad es que yo he salido encantado de probar este coche. Cierto es que la estética no es todo lo llamativa que uno esperaría de un producto nuevo. SEAT tiene mucho margen para hacer del próximo Exeo una gran máquina, y productos como el Ibiza SC nos demuestran que saben hacer coches bellos. Pero el actual es lo que hay, y aunque no esté al último grito del diseño, sí que ofrece sobriedad y elegancia intemporal.

La ergonomía interior deja notar sus años, y detalles como la posición de la pantalla del navegador, los mandos de la climatización, o el espacio para los pasajeros posteriores son puntos donde algunos de sus rivales le pueden poner en apuros. Sea como fuere, no veo ningún coche mejor acabado que el Exeo en su rango de precio...

Si me preguntas por el chasis te diré que este familiar está entre lo mejor del segmento por puesta a punto. No es tan ágil como un Mazda 6 o un Mondeo, pero poco le falta. Obviamente, contando con lo que cuenta como base mecánica, es complicado sacarle más partido, pues las masas están donde están, pero a mi personalmente me ha convencido mucho el compromiso entre confort y deportividad, un compromiso que no veo en coches como el A4 con kit S-Line actual (porque sin kit, se queda demasiado torpón).

¿Es buena compra entonces? Sí, sin duda alguna. Si eres de esos que les gusta tener "lo último de lo último" a nivel estético, o eres un friki de los gadgets electrónicos y te gusta un interior repleto de diseño futurista, este no es tu coche.

¿Y comparándolo con los rivales del mercado?

Ahora bien, si buscas un producto con una relación calidad-prestaciones-precio muy buena, con un chasis puesto a punto deliciosamente, y no te importa que la gente te diga que "tienes un Audi viejo", el Exeo es un señor cochazo.

De acuerdo con la tarifa actual de la marca, el Exeo ST Sport de 210 CV te sale por 30.350€, aunque sondeando concesionarios y responsables de marca, te podemos decir que se puede conseguir una unidad desde unos 27.000€ sin mayor problema.

Tomando esto como referencia, y contando con un perfil de coche similar, se me ocurren varias alternativas posibles:
  • Un Renault Laguna GT Grand Tour de 205 CV, que sale por algo menos de tarifa (29.400€), y ofrece su innovador sistema de cuatro ruedas directrices. Dinámicamente es más ágil que el Exeo, tanto o más rápido, aunque gasta un poco más, y sus acabados interiores dejan algo que desear respecto al SEAT, aunque el diseño es más moderno.
  • Un Octavia Combi RS con el mismo TSI de 200 CV sale por 30.970€ con el cambio DSG, aunque tiene algo menos de espacio interior, no tiene un acabado tan refinado, y no es tan cómodo para viajar.
  • Un Alfa Romeo 159 SW TBi de 200 CV, que por 32.890€ ofrece mucho más diseño, un chasis más ágil, un consumo algo superior, y acabados a la altura del SEAT, aunque también menos sobriedad y un estilo completamente distinto (igual más cercano a lo que debería ser el coche de Martorell, de hecho).
De todas estas alternativas, la verdad es que ninguna se acerca al concepto de "premium barato" del Exeo, ni son coches "refinados a la par que discretos". El Octavia y el Renault tienen una orientación claramente más deportiva y dinámica, mientras que el Alfa es de otra especie.

Vamos, que el Exeo ST tiene su propio espacio, el del comprador "inteligente", ese que usa la razón y menos el corazón a la hora de adquirir su coche (yo he de reconocer que no soy de esos... y que al final la cabra tira al monte, y acabo comprando algo más bruto y con más carácter).

Y sí, por morbo puedes dedicarte a preguntar "¿merece entonces la pena la diferencia con el A4 actual con la misma mecánica?". Si miras los datos fríamente, la respuesta es muy clara: No. El A4 es mejor coche, es más moderno, su diseño más actual, y tiene mil opciones más, pero lo mires por donde lo mires, será muy complicado justificar económicamente la tremenda diferencia a igualdad de equipamiento. La marca se paga, y eso lo sabemos todos. Aunque he de confesarme... Con un A4 S-Line Avant con llantas de 20 pulgadas sería más feliz que con el Exeo ST, lo admito.


[Fotos: Guille García Alfonsín, con la impagable colaboración de Julio Fernandez Ceniceros para las capturas en movimiento]

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