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Categorías: SsangYong, Garaje, SUV y todoterrenos

Prueba: SsangYong Rexton II RX270XVT T-Tronic Premium 5pl (2/2)


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Primera parte: Calidad, habitáculo y equipamiento

Como comentaba en la primera parte, la gama del Rexton II queda formada por dos motores y dos acabados. Sin embargo las diferencias entre ambos son mucho mayores de lo que en un principio podría pensarse. Para entender mejor las características de cada uno, te dejamos un breve resumen:

RX270XDI Manual

* Potencia: 165 CV
* Turbo: Fijo
* Cambio: Manual, de cinco velocidades
* Reductora: Si
* Tipo de tracción: TOD (Torque On Demand), conectable
* Suspensión posterior: Eje rígido, cinco puntos de anclaje
* Dirección: Asistida

RX270XVT T-Tronic

* Potencia: 186 CV
* Turbo: Geometría variable
* Cambio: Automático, de cinco velocidades
* Reductora: No
* Tipo de tracción: Permanente, 40/60
* Suspensión posterior: Independiente, ocho puntos de anclaje
* Dirección: Asistida variable

Como puedes comprobar, entre uno y otro hay más cambios de lo que normalmente suele ocurrir en productos de la misma familia.

Una vez vistas las características de cada una de las versiones disponibles, nos centramos de lleno con el RX270XVT. Para empezar hay que decir que la mecánica, de origen Mercedes, no es de última hornada, pero cumple sobradamente con las expectativas del cliente tipo al que va dirigido el Rexton.

El motor es el mismo que hasta hace no mucho empleaban los Clase C270 CDI y ML270 CDI por ejemplo, aunque para el surcoreano se han realizado pequeñas modificaciones para adaptarlo al peso y características del Rexton. Hay que destacar su refinamiento, pues en general es muy suave, silencioso y apenas vibra. La respuesta es buena incluso a bajas revoluciones aunque es cierto que no es hasta las 1.800 rpm cuando empieza a darlo todo.

Una vez en marcha, con las ventanas cerradas el Rexton podría pasar por una modelo de gasolina, pues no escuchamos el ronquido típico de los diésel. Esto es el resultado de un buen motor combinado con una insonorización estudiada. Es verdad que en aceleraciones fuertes se oye en el interior, pero una vez normalizamos, el ruido todo vuelve a la calma y es muy agradable realizar kilómetros sin parar.

En prestaciones el Rexton RX270XDI se defiende. Son mejores las recuperaciones que las aceleraciones en sí, pero aún con todo, no se puede decir que defraude. Su empuje consistente transmite cierta sensación de poderío y gracias al cambio automático, realizar los adelantamientos es una tarea muy fácil, pues enseguida reduce las marchas necesarias para salir airoso de la maniobra.

Y hablando del cambio, es sin duda uno de los puntos fuertes del Rexton. Al igual que la mecánica, es de origen Mercedes y se ensambla directamente en Corea del Sur. Con cinco velocidades no se puede decir que esté a la última, pero no defrauda por su funcionamiento. Me ha gustado especialmente la manera de realizar los cambios de marchas, sin tirones ni saltos, como si de un variador continuo se tratara. Puedes pisar a fondo el acelerador que el resto de ocupantes sólo notará el aumento de velocidad, nada más. Es cierto que no es de los más rápidos y que tampoco cuenta con distintos programas adaptables a la conducción (a excepción del modo invierno), pero su suavidad y desarrollos bien escogidos casi nos hacen olvidar estas carencias.

Es posible un manejo manual mediante los botones del volante o por una pequeña pestaña en el lateral de la palanca, pero en modo automático funciona mejor, pues trata de adaptarse al tipo de conducción (aunque no siempre lo consigue, y continúa a lo suyo). No he visto una mejora palpable ni en prestaciones ni en consumos en modo secuencial.

Y los consumos son su punto flaco. En SsangYong homologan una cifra media de 9,2 L/100 km pero yo he sido incapaz de rebajar la barrera de los 12,0 L/100. En ciudad es bien fácil rondar los 15,0 L/100 mientras que ya en carretera, y con mucho cuidado, pude bajar de los 8,0 L/100, aunque en un uso más normal y menos concienzudo por el mismo tramo la media se incrementó hasta los 8,7 L/100. En autopista, a una velocidad media de 120 km/h la situación es algo mejor y podemos sacar cifras cercanas a los 10,0 L/100. De todos modos estos datos no deberían asustar a nadie, pues con ellos en la mano y viendo los resultados de sus principales rivales, las cosas están parejas y hasta es normal hablar de estas cantidades. En los tiempos que corren, con una conciencia ecológica más visible, queda hasta feo, pero reitero que no son cifras exageradas y que bajo el capó tenemos 186 CV, tracción total permanente, un cambio automático y más de 2,1 toneladas que mover.

COMPORTAMIENTO

En lo referente al comportamiento, me ha dejado un sabor algo amargo. Es verdad que sabiendo que utilizaba una suspensión posterior independiente y otros reglajes similares a los de un vehículo convencional esperaba un comportamiento similar al de un turismo de altura elevada. Sin embargo, los balanceos de la carrocería son bastante acusados, la dirección se siente bastante asistida a baja velocidad, y en badenes y baches no muy grandes es fácil llegar a los topes de la suspensión, resultando algo incomodo.

Para entender mejor todo esto, lo explico por partes:

Comportamiento en carretera:

En vías de segundo orden, con asfalto en buen estado el comportamiento es sanote. Balancea y tumba bastante en curvas de cierto grado, pero en general es confortable y aísla bien de las pequeñas irregularidades de la carretera. La dirección se muestra muy asistida hasta los 80 km/h, lo que provoca continuas correcciones provocadas en parte por unos neumáticos demasiado anchos y de calidad mejorable.

En puertos de montaña lo mejor es tomarse las cosas con calma. El Rexton no fue desarrollado para enlazar las curvas como con un Impreza STI, sino como un vehículo de aspiración más viajera. Sus enormes ruedas harán que en curvas lentas el eje delantero tienda a deslizar ligeramente -culpa del mal agarre de las gomas- y el control de tracción y estabilidad tenga que trabajar a destajo. Tampoco la suspensión blanda ayudará a que mantengamos un ritmo alto, por lo que si no queremos marear a nuestros acompañantes, lo mejor será moderar la velocidad y disfrutar del paisaje...

Comportamiento en ciudad:

El Rexton no está pensado para las grandes urbes. Es grande y se siente enorme. Una vez aparcado es cuando nos damos cuenta de que es más pequeño que un VW Passat, por poner un ejemplo. En marcha entre el caótico tráfico de Madrid es torpe, con una dirección lenta y una visibilidad 3/4 trasera bastante limitada. La ausencia de sensores de aparcamiento (de serie en los Limited) complican el estacionamiento. Estos males son comunes a vehículos grandes. Tan sólo el cómodo cambio automático hace más llevadero el callejeo por ciudad.

Comportamiento en autopista:

Con el Rexton es muy placentero realizar viajes largos. Su buena capacidad de carga, un habitáculo bastante amplio y la comodidad de su suspensión y asientos hacen que planear rutas de larga distancia no sea un problema. En asfalto nuevo destaca por su calidad de rodadura, siendo el silencio una de sus virtudes. En vías más deterioradas tampoco empeora mucho la cosa y sólo en curvas cerradas las oscilaciones de la carrocería, junto con posibles baches, resaltos y malas uniones, pueden condicionar su buen estar, con saltos y pequeños botes algo incómodos. La peor parte se la lleva el conductor, que tiene que lidiar con unos neumáticos de mal agarre -de marca Khumo- que entorpecen lo que sería un comportamiento sano. La dirección variable es bastante asistida a una velocidad moderada y se siente muy suelta mientras que a partir de 100 km/h, la dureza es la apropiada pero salen de nuevo a relucir sus gomas, demasiado anchas (255 60R18).

Comportamiento en campo:

Aquí tampoco destaca el Rexton como debiera. Es cierto que es capaz de superar obstáculos y superficies en las que un todocamino quedaría atrapado. Pero viendo cómo van sus rivales, Montero y Land Cruiser por ejemplo, se echa de menos una reductora que ayude en situaciones complicadas. El sistema AWD me parece excelente para usar por nieve, arena y gravilla, pero a la hora de emprender una auténtica conducción 4x4 puede dejarnos en la estacada. Para uso rural y algún que otro pinito, es más que suficiente. Es una pena que la suspensión no tenga algo más de recorrido, ya que no es difícil llegar a los topes.

Viendo la estructura de la gama Rexton, da la impresión que los RX270XVT están enfocados más a un uso civilizado y los RX270XDI a un mundo más campero, con su reductora y eje posterior rígido. Por tanto, quien desee un Rexton muy off-road deberá olvidarse del cambio automático y elegir el XDI, que por otra parte consume menos en términos generales y anda más o menos lo mismo. Lo que sí limita la capacidad 4x4 en ambas versiones es la longitud de la carrocería, por lo que habrá que tener cuidado para no dejarnos la panza en algún cambiante o superficie irregular.

He podido probar el control de descensos HDC por gravilla y una pendiente del 12%. El resultado ha sido excelente. Lo único que tenemos que hacer es controlar la dirección y la electrónica es la encargada de distribuir la frenada a cada rueda para que no se desestabilice ni patine. Es un ítem muy interesante y útil.

ALGUNOS DATOS

  • Cilindrada: 2.696cc
  • Potencia: 186 CV
  • Par máximo: 402 Nm
  • Velocidad máxima: 181 km/h
  • Aceleración 0 a 100 km/h: 11,6 seg
  • Consumo medio: 9,2 L/100
  • Emisiones de CO2: 233 g/km
  • Cambio: Automático 5 velocidades
  • Tracción: Total permanente AWD
  • Longitud: 4,72 metros
  • Anchura: 1,87 metros
  • Altura: 1,83 metros
  • Batalla: 2,82 metros
  • Depósito: 78 litros
  • Maletero: 678/1524 litros

LO MÁS

  • Conjunto motor-cambio
  • Habitáculo amplio y maletero enorme
  • Relación precio-equipamiento

LO MENOS

  • Neumáticos
  • Sin airbags de cortina
  • Balanceos de carrocería

VALORACIÓN: 7,6

  • Habitabilidad: 8
  • Maletero: 8,5
  • Sonoridad: 8
  • Comodidad: 7,5
  • Comportamiento: 6,5
  • Comportamiento en campo: 7
  • Frenos: 8
  • Dirección: 7
  • Cambio: 8
  • Prestaciones: 7,5
  • Aceleración: 7,5
  • Recuperaciones: 8
  • Consumos: 6
  • Equipamiento: 7,5
  • Valor-Precio: 8,5

CONCLUSIÓN

Con los precios en la mano, el Rexton es una opción totalmente recomendable pues sus posibles carencias en comparación con un Mitsubishi Montero o un Toyota Land Cruiser no justifican la enorme diferencia de precio, que en algunos casos alcanza los 12.000 €. El motor con 186 CV y el cambio automático juegan muy bien sus cartas y aportan una finura y agrado de uso similar al de una berlina. Una suspensión blanda y la ausencia de reductora limitan el comportamiento en diferentes frentes aunque para un conductor tipo es muy válido. Calidad de acabado, espacio y un enorme maletero redondean un producto sólido e interesante.


Las fotografías han sido tomadas en zonas transitables. Obedece las señales y circula sólo por vías habilitadas, respetando el entorno.

Texto y Fotos por Enrique García

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