Categorías: Fiat, Garaje, Subcompactos
Prueba: Abarth 500 1.4 T-Jet 135 CV (2/2)

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Primera parte: Habitáculo, acabados y equipamiento
Ayer te comentaba todo lo relacionado con su aspecto, el habitáculo y la dotación incluida en el precio. Ahora pasamos a la verdadera prueba del Abarth, que consiste en comprobar si su estética racing cumple con lo que uno se espera, o si todo se queda en fachada. Como avanzadilla te diré que yo no he soltado la calculadora en los últimos cinco días.
El Abarth 500 emplea una mecánica ya vista en otros modelos del Grupo Fiat, sobrealimentada y asociada a un cambio manual de cinco velocidades. Con 135 CV, se encuentra a medio camino entre la variante utilizada en el Alfa Romeo MiTo (ver prueba), Delta, Bravo y Grande Punto por poner varios ejemplos, y el de 155 CV visto en el Grande Punto firmado por Abarth (con el kit SS se alcanzan los 180 CV). Para tener sólo 1,4 litros, las cifras son interesantes.
Gallery: Prueba: Abarth 500 1.4 T-Jet
Nada más girar la llave, el sonido del 500 enamora. Como si de un ligero ronroneo se tratase, parece que pide guerra desde el primer instante. Decido emprender la marcha e inserto primera (la palanca me ha parecido muy bien situada y resulta cómoda). Acelero un poco y ya un indicador luminoso me dice "Shift Up", por lo que subo una velocidad. Al poco de insertarla, de nuevo el parpadeo aparece para que pase a tercera....y así hasta quinta. De momento no hay huella alguna de los 135 CV y ni siquiera el sonido, que al ralentí promete, es medio deportivo. Parece un utilitario maquillado hasta el techo. Viendo que la conducción ecológica no me apasiona en el Abarth, opto por obviar las indicaciones y apurar un poquito más las velocidades. Meto primera y la cosa cambia, pues superando las 2.500 rpm el motor comienza a cambiar de personalidad, y eso que tiene un funcionamiento en bajas realmente bueno. Segunda, tercera, cuarta.....todo va como la seda y sin darme cuenta circulo a una velocidad bastante considerable. El sonido se mantiene en términos contenidos, aunque más tarde descubriré que lo que escuchamos en el interior no tiene nada que ver con lo que oye el resto (cosas de la buena insonorización).
En esta primera toma de contacto parece que el 500 acelera bien y tiene una respuesta más que aceptable. Sin embargo me queda cierto mal sabor de boca. Esperaba algo más racing, más dinámico y quizás deportivo. Es cierto que en los primeros metros y tras cubrir tres rotondas me ha mostrado sus buenas maneras sin balanceos y bien pegado al asfalto, pero yo quiero más.
Y si queremos más, la respuesta se encuentra pulsando el botón Sport. ¡Ay Dios mio! Quiero un botón como este para todos los vehículos. Ya en el Fiat 500 1.4i 16v -ver prueba- la mejora en prestaciones es salvaje, pero es que en el Abarth todo llega a grado superlativo. La dirección se endurece como una roca, el acelerador es mucho más directo y el motor responde con un mayor par disponible (pasa de 180 a 206 Nm). Todo ello acompañado de un control de estabilidad más permisivo.
La sensación al conducirlo es sensacional. Además de parecer que llevamos una maquina con más potencia, la ligereza del 500 y su dirección rápida y precisa nos trasladan a un ambiente muy de competición, como si de un kart se tratase. Las aceleraciones son buenas, aunque mejores aún son sus registros en recuperaciones. Pasar de 80 a 120 km/h en cuarta apenas requiere unos pocos segundos y, de necesitar más agilidad, todavía podemos reducir a tercera para salir a toda mecha. Cabe la posibilidad de que las sensaciones sean superiores a los fríos datos reales si lo comparamos con otros modelos de segmentos superiores, pero al fin y al cabo este tipo de vehículo basa su realidad precisamente en lo que transmiten.
He tenido oportunidad de probarlo en una pista privada y me ha dejado huella. Superar los limites legales es pan comido y, a poco que apretemos el acelerador, pasamos la barrera de los 150 km/h...y llegamos incluso a 190 km/h. En ese momento me doy cuenta de que el comportamiento es ejemplar a pesar de su pequeña batalla. En Abarth han realizado un gran trabajo. Es cierto que el 500 convencional se comporta de maravilla, pero resulta algo nervioso en ciertas ocasiones. Con el sello del escorpión se han corregido todas las posibles oscilaciones de carrocería y pese a llevar unas suspensiones especialmente duras, no me ha parecido muy incomodo e incluso me atrevo a decir que como urbanita para uso diario es perfectamente válido.
Continuando con el comportamiento, es más que interesante activar el Torque Transfer Control (TTC). A modo de diferencial autoblocante electrónico, reparte el par máximo y evita en la medida de lo posible pérdidas de tracción y el subviraje. En rotondas y curvas muy cerradas, sin activarlo me he llevado algún susto pues al ligero deslizamiento del eje posterior hay que sumar el delantero. Ni el control de estabilidad es capaz de poner las cosas en su sitio. Sin embargo, con el TTC funcionando, es mucho más fácil controlar esos deslices y al instante tenemos enfilado al 500 por el camino elegido.
En autopista es capaz de realizar viajes largos sin el mayor problema y será la reducida autonomía (debido al pequeño depósito de combustible de 35 litros) la que nos haga parar. Ya sean curvas rápidas o en rectas, el aplomo es excelente. No hay que preocuparse por nada y la dirección lee muy bien las características de la carretera. Tiene la asistencia adecuada y pese a contar con un volante achatado, su manejo es bueno.
En carreteras secundarias me ha gustado también mucho, en especial por la buena respuesta a la hora de realizar adelantamientos. Este tipo de maniobras debe realizarse en el menor espacio posible y con el 500 podemos lograrlo. Con asfalto rugoso y deteriorado el confort de marcha se resiente, aunque no hay rebotes excesivos. Va mucho más pegado al suelo que el 500 normal.
Ya metidos en puertos de montaña, el Abarth es muy divertido. Bajo peso, dirección directa y rápida y un motor que sorprende por su entrega son los aliados perfectos para pasárselo en grande. Con las ayudas electrónicas activadas es un automóvil muy seguro, pero ojo con pasarse con la velocidad, pues las leyes de la física están ahí y nos podríamos llevar un buen susto. Y es justo al límite cuando el 500 requiere de manos expertas. Se vuelve nervioso (normal dadas las dimensiones) y si no queremos que la trasera nos adelante, tendremos que jugar bien con los pedales y la dirección. En mojado es aún más delicado por lo que en estas circunstancias lo mejor es tomarse un respiro y aflojar el ritmo.
Sobre los frenos te puedo contar que además de ser fácilmente dosificables, son muy eficaces y aguantan el trabajo duro sin rechistar. Los cuatro discos detienen la reducida masa en pocos metros. Sólo tiene un pero y es que circulando a velocidades elevadas puede ocurrir que al frenar bruscamente se desestabilice la trayectoria. Me ha ocurrido en sólo dos ocasiones, pero no por ello hay que obviarlo.
Ya de regreso a la ciudad, opté por desactivar el botón Sport y volver a la normalidad. Aunque el radio de giro no es especialmente bueno, se comporta como pez en el agua y la sobreasistencia de la dirección facilita las distintas maniobras. No es brusco ni es necesario medir la fuerza con la que presionamos el acelerador. Nacido como urbanita, sigue siendo uno de los reyes por la facilidad a la hora de aparcar, una visibilidad bastante buena y un puesto de conducción algo elevado (incluso con el asiento en su posición más baja).
Destacar, y esto si que me ha sorprendido, que los consumos son más que buenos. Durante la prueba la media ha sido de 7,5 L/100, pero hay que tener en cuenta que una gran parte del recorrido se ha realizado sin pensar en los euros, es decir, sin contemplaciones con el acelerador. En conducción deportiva, las cifras rondan los 15 L/100 mientras que en ciudad con algo de esmero se puede rebajar la barrera de los 10 L/100. Ya en carreteras, a unos 100 km/h nos movemos en unos 5,3-5,5 L/100 y en autopista, a 120 km/h, sobre los 6,7 L/100. Con un depósito he conseguido realizar 476 km mientras que con otro de ellos no fui capaz de sobrepasar los 340 km. Todo depende del tipo de conducción. Por cierto, el Abarth emplea gasolina sin plomo 98, lo que supone un gasto extra respecto a la de 95. En comparación con su hermano el 1.4i 16v de 100 CV, se puede decir que en casi todas las circunstancias el escorpión bebe menos, y sólo cuando practicamos una conducción deportiva se notan las diferencias a favor del más pequeño.
ALGUNOS DATOS
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Cilindrada: 1.368cc
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Potencia: 135 CV
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Par máximo: de 180 a 206 Nm
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Velocidad máxima: 205 km/h
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Aceleración 0-100 km/h: 7,5 seg
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Consumo medio: 6,5 L/100
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Emisiones de CO2: 155 g/km
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Cambio: Manual de cinco velocidades
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Peso: 1.035 kg
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Neumáticos de serie: 195/45 R16V
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Neumáticos vehículo pruebas: 205/40 R17
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Maletero: 185 litros
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Depósito: 35 litros
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Longitud: 3,65 metros
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Anchura: 1,62 metros
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Altura: 1,48 metros
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Batalla: 2,30 metros
VIRTUDES
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Estética muy atractiva y personalizable
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Motor y prestaciones
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Equipamiento de seguridad
DEFECTOS
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Autonomía reducida
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Comportamieno delicado al límite
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Altura en plazas traseras
VALORACIÓN: 8,1
- Acabado: 7,5
- Habitabilidad: 7,5
- Maletero: 7
- Sonoridad: 8
- Comodidad: 7,5
- Comportamiento: 8
- Comportamiento en campo: -
- Frenos: 8,5
- Dirección: 8,5
- Cambio: 8
- Prestaciones: 9
- Aceleración: 8,5
- Recuperaciones: 9
- Consumos: 8
- Equipamiento: 8
- Valor-Precio: 7,5
CONCLUSIÓN
El Abarth 500 1.4 T-Jet es un automóvil que no se compra con la razón, sino con el corazón. Tras siete días disfrutando al volante, mi valoración personal es de un 10. Pequeño, resultón, con un motor sobresaliente que mueve con soltura su bajo peso y sin ser gastón. Es cierto que tiene algunas lagunas de equipamiento, que no es especialmente amplio por dentro y que no resulta barato, pero es un capricho relativamente asequible que te dejará una sonrisa marcada en la cara las 24 horas del día, incluso estando aparcado. La valoración más racional se contenta con un notable alto, lo que no está nada mal.
Al principio de esta segunda parte te comentaba que llevaba varios días con la calculadora en la mano. Tras muchos números, de momento no estará en mi garaje, pero no es una idea descabellada. ¿Tal vez más adelante? Quién sabe.







Reader Comments (Page 1 of 1)
igc 9:34AM (8/05/2009)
Muy interesante análisis, ha despejado todas las dudas que tenía con respecto a este pequeño deportivo y me ha gustado especialmente la sinceridad y objetividad a la hora de describir también los pequeños defectos del vehículo, cosa que no todos los redactores especializados en motor hacen (será que se dejan llevar demasiado por el corazón)
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Damoru 12:42PM (8/05/2009)
Enhorabuena, quique, por la prueba. La verdad es que da gusto leeros... Y la envidia que me dais! Me ha parecido una prueba interesante, y teniendo en cuenta que tiras bastante por los italianos, me has parecido imparcial. Felicitaciones por mi web favorita de motor! Seguid así!!!
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Enrique Garca 2:50PM (8/05/2009)
Gracias a los dos por los comentarios, el equipo de Autoblog trata de realizar el trabajo lo mejor posible. Sobre que me tirán los italianos, eso no es cierto. Tengo debilidad por algunos vehículos, pero no tienen un origen definido. Es verdad que el Abarth 500 (y su hermano el Fiat 500) me han robado el corazón, pero también el nuevo BMW Z4, el mítico Mazda MX-5 y el Pontiac Solstice.
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Juan Jimenez 5:46PM (8/05/2009)
Excelente análisis, os tengo que decir que mañana (6-8-09) recojo del concesionario de Barcelona el mío, blanco perlado y decorado con techo a cuadros rojo y blanco, como decíais, es una compra emocional pero creo que vale la pena el esfuerzo. Pienso jubilarme con él (aunque soy joven, un joven de 45 años).
Ya os comentaré las sensaciones,
saludos
Juan.
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chemi 6:24PM (8/05/2009)
pues abria que pensar en un abarth 500 con el motor que da 180cv como en el grande punto SS...... sería una bala....... para una copa monomarca?
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bastard 4:24AM (8/06/2009)
Pues ya existe una version para copa, creo que pasa de los 200 CV...
La verdad es que es un coche 10, precioso, pequeñito, potente y divertido, desde luego, si algun dia me puedo permitir un capricho, será este, sin duda...
Una gran prueba! Has hecho que saque mi calculadora... XD
Diego 12:24PM (8/16/2009)
Me encanta el coche y si, reconozco que en el plazo de 8 meses es posible que este en mi garage. Otra cosa, para mi importante, me ha gustado mucho la critica y es la primera que leo de este modelo. Yo pedire el kit Esessece para irme hasta los 160 caballos. Me gustaria, poder poner Xenon(x seguridad) y el sensor de luces y lluvia.
A ver en unos meses, tu que opinas?
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Enrique Garca 2:36PM (8/16/2009)
Viendo lo bien que va el 135 CV, no sé si merecerá la pena adquirir el kit SS, que además no es precisamente barato, pero si te gusta, desde luego es un automóvil muy interesante. Los faros de xenón son muy interesantes y el rádar de aprx. trasero también. Yo sumaría el techo solar, para aumentar la luminosidad.
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hgdamico 3:45AM (8/21/2009)
Qué subidón me ha dado al leer este reportaje. Si ya me encantaba el 500, tras leer estas líneas me he enamorado inexorablemente...
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ignacio 7:49AM (9/02/2009)
Un 7 en maletero?
será un 0.7
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