Categorías: Opel
La venta de Opel vuelve a complicarse - Nueva reunión esta semana

Este fin de semana nos preguntábamos qué pasaba con Volvo, y ahora, hemos de hacernos la misma pregunta con Opel. Aunque Magna parecía tener todas las cartas para ganar esta partida, cada una de las partes implicadas en la venta de la filial alemana de General Motors parece querer ir en una dirección distinta. Y eso, no es bueno para la empresa.
Ahora mismo hay seis grandes piezas en el puzzle: GM, la propia Opel, el gobierno alemán, los gobiernos de los estados con fábricas de Opel, y el sindicato IG Metall. A eso podemos sumar el consejo creado para dirigir Opel desde que General Motors se declaró en suspensión de pagos, formado por un presidente, un representante de los länder alemanes, otro del gobierno central, y los jefes de finanzas y negociaciones de General Motors Europa.
Tal y como están las cosas, Opel tiene tres posibilidades: terminar en posesión de Magna, caer en las manos del grupo de inversiones RHJ, o declararse en bancarrota. Esta última opción ya parecía remota, pero será la única que quede como la venta se siga prolongando.
El principal escollo en el camino de Magna parece venir de la propia dirección de Opel, incapaz de alcanzar una postura común. El grupo austriaco-canadiense, todavía en negociaciones con General Motors, habría prometido a sus socios rusos mucho más de lo reflejado en el primer acuerdo en materia de tecnología, mientras que el gobierno alemán estaría comenzando a ver con mejores ojos la estructura simplificada que ofrecería una venta a RHJ. En el lado contrario estarían los trabajadores alemanes y los länder con fábricas en su territorio, claramente a favor de Magna.
Es mucho lo que se están jugando unos y otros. El gobierno central y los premieres estatales se arriesgan a perder tantos empleos como votos, mientras que citando a un analista de AutoTrends Consulting, General Motors favorecería la opción que le otorgara más poder sobre Opel, debido a la "tremenda" cantidad de tecnología que cambiaría de manos.
Ante este panorama, el gobierno alemán, General Motors y los pretendientes de Opel se reunirán esta semana, tal vez mañana mismo, para tratar de resolver el caso. Ya veremos hasta dónde consiguen mejorar sus ofertas. Por el momento, General Motors dice que sigue empeñada en dar carpetazo al asunto antes de que termine septiembre.