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Categorías: SsangYong, Garaje, SUV y todoterrenos

Prueba: SsangYong Kyron M200XDi T-Tronic Limited (1/2)


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La firma surcoreana SsangYong presentó en 2005 el Kyron, un SUV de tamaño mediano. Llegaba para complicarle las cosas a los tradicionales líderes del mercado, el Toyota RAV4 y el Honda CR-V. Por aquel entonces, jugaba con la ventaja de ser un 4x4 verdadero y no un todocamino limitado.

Aunque en algunos mercados el éxito del Kyron fue aceptable, en otros su personal estética -principalmente en la zaga y el frontal, bastante recargado-, le restaron algo de popularidad. Este fue el motivo por el cual, en 2007, se optó por realizar un restyling profundo ,que modificó notablemente la trasera y mejoró el diseño general del morro, dejando el aspecto de la versión actual -más dinámico y juvenil-. Desde aquel momento, las matriculaciones subieron hasta cifras más que interesantes (mercado español incluido).

En el restyling del 2007 se cambiaron las ópticas posteriores, que abandonaban el diseño similar al de un escudo por unos más grandes y proporcionados. Eso, junto con el portón posterior más simple de líneas y una luneta más grande, dieron como resultado un conjunto más fino, burgués y a la vez deportivo. En el frontal el paragolpes fue totalmente modificado, y tanto la parrilla como otros detalles decorativos, fueron diseñados para elevar la sensación de robustez y elegancia -algo que parece si se consiguió con éxito-. Donde no hubo cambios importantes fue en la vista lateral, manteniendo la característica caída del techo en su parte final.

Continuando con el exterior, metro en mano el Kyron no parece tan grande, pese a lo cual, al aparcarlo junto a otros vehículos, se ve y se siente más voluminoso de lo que realmente es. Algo similar a lo que ocurría con el BMW X5 de primera generación, que sin ser excesivamente grande daba la sensación de ser muy ancho, alto y largo.

BUEN NIVEL DE TERMINACIÓN

Una vez nos decidimos a cotillear el interior, lo que más destaca al abrir la puerta es la altura de la carrocería, superior a la de un Toyota RAV4 o un Honda CR-V -por citar dos modelos-. Por tanto, en lugar de quedar en un plano intermedio entre los turismos y los 4x4 grandes, el Kyron se sitúa más cerca de estos últimos, teniendo que "subir" al habitáculo, especialmente si tu estatura queda por debajo de la media.

Una vez dentro encontramos un salpicadero de diseño personal y diferenciado. A simple vista los materiales parecen robustos y pensados para aguantar el paso del tiempo. Los hay de varios tipos recubriendo las distintas superficies. En las zonas superiores, tanto del salpicadero como de las puertas, se emplea plástico blando mientras que en las menos visibles -y que probablemente se tocan menos-, se recubren en material rígido, agradable al tacto pero de peor apariencia. Un detalle feo del diseño es el airbag del acompañante, que no se ha tratado de disimular.

Diseño personal y atractivo, aunque con una ergonomía mejorable

Algo que no está muy logrado es la postura al volante, debido al diseño inclinado de la consola central y a la situación del apoyabrazos de la puerta del conductor. Por sus formas, llega a molestar en las rodillas en su parte más adelantada (de nuevo según la estatura la sensación será una u otra). Algo parecido sucede con la banqueta de los asientos delanteros, algo corta según la talla que gastes. En el lado opuesto hay que agradecer los distintos huecos para dejar objetos, muy numerosos y de tamaño considerable. El ingenioso posalatas delantero esconde uno adicional para el acompañante, sin que por ello se reste espacio para otros objetos (cuando no lo utilizamos se mete dentro del otro). Práctico y original.

La consola central distribuye todos los mandos en dos zonas. En la superior están los botones de los espejos térmicos, del cuentakilómetros parcial, el control de descensos HDC y las luces de emergencia o warning, todos ellos agrupados en un círculo pegado a la parte del conductor. Más a la derecha está el equipo de sonido, que integra el MP3, navegador, puerto USB y Bluetooth. Hay que decir que el funcionamiento es un poco desesperante, pues si insertamos un pendrive, cada vez que desconectamos la corriente deberá de nuevo leer todo el contenido antes de funcionar, lo que provoca unos minutos de retraso (no es automático como el Blue&Me de Fiat por ejemplo). Al menos, es de serie. Tampoco me ha gustado que cuando lo aparcamos haya que quitar el navegador y llevarlo con uno mismo, pues cualquier amigo de lo ajeno podría intentar hacerse con el (y aún quitándolo queda la duda de si lo hemos dejado escondido en el habitáculo, con el consiguiente come-come que te queda cada vez que aparcas).

El volante multifunción tiene el grosor adecuado. Desde aquí podemos manejar el equipo de sonido, el cambio automático cuando funciona en modo secuencial y el control de velocidad (muy fácil de manipular a pesar de su mando de tamaño reducido). Es de los más sencillos que he probado y no hay que prestar mucha atención para utilizarlo.

Lo peor de todo -y con diferencia- de lo relacionado con la vida abordo del Kyron, es el pitido que avisa del cinturón y de otros elementos como las puertas y las luces. Suena siempre, sí o sí, cuando abrimos la puerta. Si la tenemos cerrada y le damos al contacto, suena de nuevo hasta que nos ponemos el cinturón, aún estando sin el contacto (sólo es necesario insertar la llave parece que empiece). En otras ocasiones, con motor apagado y puerta abierta el pitido se vuelve constante y además de tener un volumen considerable, tiene un tono bastante desagradable. Tras siete días con el Kyron, he sido incapaz de pillarle el truco para que no suene tantas veces (es cierto que en ocasiones no sonaba, pero desconozco el motivo).

Otro aspecto a mejorar es la instrumentación, demasiado sencilla en su diseño (aunque de fácil lectura) y con la inexplicable ausencia del ordenador de viaje, algo poco común a día de hoy en modelos de este precio (suele ser de serie incluso en muchos urbanos). Al menos con el restyling la iluminación cambió el verde típico por un naranja más al gusto europeo.

AMPLIO Y MUY CÓMODO

En lo relativo al espacio, el Kyron va más que servido. En las plazas delanteras la sensación es muy buena, con cotas interesantes en anchura y altura. Basta decir que el acompañante queda bastante "lejos", separado por el apoyabrazos central delantero (con un hueco muy grande para dejar diferentes objetos). En las posteriores la anchura es estupenda. Para comprobarlo me fui de excursión con cuatro amigos más y ninguno se quejó por falta de espacio. Es más, alguno incluso alabó la idea de poder regular la inclinación del respaldo posterior al gusto. Tanto piernas como cabeza tienen centímetros de sobra. Sólo el pasajero central tendrá que compartir parte de su espacio vital con el túnel de transmisión (que no abulta mucho) y la zona posterior de la consola central (que tiene posalatas abatibles).

Y sí para los pasajeros no hay quejas, tampoco para lo que puedan llevarse en las vacaciones. Con más de 600 litros en condiciones normales, el maletero del Kyron se lo traga todo. Sin quedar demasiado alto, el borde de carga no complica las cosas a la hora de introducir objetos pesados. La loneta que se encarga de esconder los bultos está bien resuelta, se maneja con facilidad y deja una altura más que considerable. En caso de necesitar más espacio, los asientos posteriores se pueden abatir, quedando una superficie casi plana y bien grande. Es más que probable que nadie, salvo en una mudanza, eche de menos más capacidad (dentro de lo racional, claro).

EQUIPO COMPLETO

El equipamiento de serie del Kyron Limited es bastante completo. De entrada incluye lo habitual en vehículos de este tipo, pero además añade el techo solar eléctrico, el sensor de aparcamiento posterior, la tapicería de cuero y los espejos abatibles con mando eléctrico. He echado de menos el automatismo para las luces, el espejo interior fotosensible y el mando "One Touch" para los intermitentes, poco más. El climatizador, supuestamente automático, en realidad te marea con la temperatura que marca. Hasta la fecha nunca había utilizado el aire acondicionado a 26ºC en Julio, pero por debajo de esa temperatura (normalmente lo pongo a 21-22ºC), significa entrar en el Polo Norte. Es más un problema de cómo lo mide que de la temperatura. Además, en modo automático la salida del aire es igual siempre, sin regular la distribución. Otra función del climatizador es que nos indica la temperatura exterior. Sin embargo tampoco acierta. En pleno centro de Madrid, a las cuatro de la tarde, marcaba 29ºC en la calle, cuando como mínimo, estabamos a unos menos agradables 37ºC. Hablando el tema con la marca, parece ser un defecto de la unidad en cuestión y no un fallo generalizado.

Inexplicablemente el apartado de seguridad muestra puntos opuestos curiosos. Carece de airbags laterales, pero incluye de cabeza para los pasajeros delanteros y traseros, alarma, control de descensos, ESP, TCS y sistema antivuelco.

DETALLE DE EQUIPAMIENTO

  • Airbags frontales y de cabeza delanteros y traseros
  • ABS + EBD
  • Control de descensos
  • Sistema de aparcamiento PAS
  • Control de estabilidad ESP
  • Faros antiniebla
  • Tracción total 4WD
  • Cierre centralizado automático al iniciar la marcha
  • Control de velocidad
  • Climatizador automático mono-zona
  • Sistema de navegador TomTom
  • Puerto USB
  • Radio CD MP3
  • Bluetooth
  • Sensor de lluvia
  • Asientos delanteros térmicos
  • Tapizado en cuero
  • Techo solar eléctrico
  • Spoiler posterior
  • Paquete eléctrico
  • Faros antiniebla
  • Barras de techo
  • Llantas de aleación de 18 pulgadas
  • Cristales tintados

Entre las opciones, lo único posible es la pintura metalizada, que tiene un precio de 400 € (bastante económica). El precio recomendado del Kyron M200XDI T-Tronic Limited es de 32.310 €, descuento actual de 4.000 € incluido. No es barato, pero dado el equipamiento y las tarifas de los rivales, puede resultar hasta competitivo. Como ejemplos, un Toyota RAV4 D4D Sport Aut. cuesta 34.950 €, mientras que un Renault Koleos 2.0 dCi 150 CV Privilege Aut. tiene un precio recomendado de 33.500 €. El Kyron juega con la baza de la tracción total asociada a la reductora, algo que permite el paso por lugares complicados donde otros se quedarían clavados. Dentro de la gama Kyron puede interesar más comprar el M270XDI T-Tronic, con 165 CV y sólo 400 € más caro. Pierde una velocidad respecto al M200XDI, pero por prestaciones y refinamiento no hay color.

Mañana te contaré más cosas sobre el Kyron, relacionadas con el motor, comportamiento, consumos y como siempre, la conclusión. Mientras llega el momento, disfruta de la galería de imágenes.

SEGUNDA PARTE


Las fotografías han sido tomadas en zonas transitables. Obedece las señales y circula sólo por vías habilitadas, respetando el entorno.


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