Skip to Content

Exclusive: Rock Band Unplugged Track List

Categorías: Subaru, Garaje, SUV y todoterrenos, Familiares

Prueba: Subaru Outback 2.0 Bóxer Diésel Classic (1/2)


Haz clic en la imagen para saltar a la galería

¿Familiar o todocamino?

Aunque la moda de los crossovers y familiares camperos va creciendo poco a poco, Subaru puede considerarse como una de las pioneras con el Outback, nacido en 1995 y que toma su nombre de la desértica región australiana. Derivado directamente del Legacy SW, añade elementos decorativos y una suspensión más elevada como principales modificaciones. Modelos similares hay o ha habido bastantes, como los Volvo XC70, Alfa Romeo Crosswagon, Skoda Scout, Audi Allroad o el último en llegar, el Saab 9-3x AWD. En todos ellos el maquillaje escogido es similar, con resultados parecidos. Es cierto que hay otras opciones con carrocería station wagon y tracción integral, como el VW Passat Variant 4Motion o el BMW Serie 3x, pero no añaden ese toque campero que modifica el aspecto.

La fórmula para el desarrollo de estos modelos en bien sencilla. Partiendo de la carrocería familiar del turismo convencional, se añaden el sistema de tracción total, las molduras, pasos de rueda ensanchados y otros detalles decorativos, barras de techo y protectores de bajos, además de una suspensión más elevada. Con ello se consigue una imagen más dura y desenfada por poco dinero (aunque algunas marcas aplican un sobreprecio muy superior al coste real).

Centrados ya en el Outback, hay que decir que la unidad de pruebas corresponde a un 2.0 Bóxer Diésel. El nivel de acabado más sencillo (Classic) junto a un color gris muy elegante pero poco llamativo, restan cierto atractivo a una línea plenamente vigente y exclusiva. Aparecido en 2004, recibió modificaciones estéticas y mecánicas en 2007, y ya en 2008 se introdujo la motorización diésel en el mercado español.

Look campero

De su carrocería lo más destacable son los pasos de ruedas, ensanchados respecto a los del Legacy SW, y el protector de bajos delantero. En general parece más coche que el modelo del que parte y en realidad es así, pues se sitúa como tope de gama de la familia Legacy por precio. De siempre me ha gustado la idea original de prescindir de marcos en las puertas, dando un toque diferenciador. Más allá de los gustos, en esta ocasión no viene acompañado de ruidos aerodinámicos ni una mala estanqueidad. Tan sólo al abrir la ventanilla a velocidades elevadas, el ruido que se produce es ligeramente superior al de un sistema estándar. Es una pena que en el Legacy 2010 este elemento haya sido sustituido por unas puertas con marco convencional.

Otro aspecto por el que me ha preguntado la gente es la chepa el abultamiento del techo. Ligeramente más alto a partir de las plazas delanteras hacía atrás, mejora la cota de altura y la sensación de espacio. En las variantes con techo solar (de serie a partir del acabado Limited), queda más disimulado pero en nuestro Classic se nota algo más. Del resto de elementos y sensaciones visuales poco podemos decir ya que es un tema muy personal. Lo que sí queda claro es que pese a estar al final del ciclo de vida, se siente y ve bastante actual.

ACABADO NOTABLE, NO SOBRESALIENTE

Tras el breve encuentro con su exterior, decido indagar su habitáculo. Para empezar en los Classic no hay acceso sin llave y deberemos usar el mando a distancia convencional. Abro la puerta y me llama la atención la sobria decoración, que prima los colores oscuros. Tan sólo algunos plásticos pintados en color aluminio dan una nota alegre a un habitáculo amplio, pero muy serio. Para el Legacy parece oportuno pero un producto enfocado al ocio un poco más de colorido no habría venido mal.

Los materiales empleados en el interior son muy variados aunque todos ellos transmiten solidez y calidad. En ningún caso hay rebabas ni malos ajustes, aunque las zonas más escondidas utilizan un material de segunda. Salpicadero y puertas van revestidos de material blando agradable al tacto y además, fácil de limpiar. La consola central combina el negro con el símil aluminio, siempre con plásticos duros pero de buena apariencia. Para las puertas también se han escogido diversas superficies según las zonas, siendo las que más tocamos mucho más agradables. Como siempre, he rebuscado bajo los asientos, en las juntas del techo y diferentes uniones entre plásticos, y no he encontrado ningún desajuste, algo que más tarde se comprueba en marcha con una total ausencia de ruidos parásitos.

Un climatizador muy eficaz

En cuanto a la colocación y distribución de los mandos no hay pegas. El sistema de climatización queda en la parte más baja de la consola central pero no por ello es incómodo su manejo. Funciona francamente bien y además de silencioso, es un bizonal de verdad, notándose la diferencia de temperatura entre un lado y otro.

El equipo de sonido, muy sencillo en diseño y manipulación, queda en un termino medio para dejar hueco al ordenador de viaje y al reloj, que están en la zona superior compartiendo protagonismo con una práctica guantera con tapa (con revestimiento en su interior). Hay que decir que reproduce tanto MP3 como CD convencional y WMA. Integra cargador de 6 CDs y su sonido es muy bueno. En el volante disponemos de mandos para avanzar/retroceder (tanto en radio como en CDs), modificar el volumen, cambiar la fuente y silenciar los altavoces con la opción mute.

En las puertas están los mandos que accionan los elevalunas eléctricos y el cierre centralizado y ya, escondidos bajo la salida de aire izquierda (a mano sólo para el conductor), los del manejo de los espejos eléctricos (también plegables), control de estabilidad y el reóstato de iluminación de la instrumentación (muy bonita y legible por cierto).

Más engorroso es el manejo del Bluetooth, que es un elemento extra-serie montado en concesionario y que es un auténtico pegote en la consola central. Eso sí, no sólo viene con el manos libres, sino que el Parrot instalado añade entrada auxiliar para audio, puerto USB y entrada para iPod.

En cuanto a los huecos para depositar objetos, el Outback presume de unos cuantos, desde las bolsas de la puertas hasta el situado encima del display del ordenador de viaje, pasando por el gran cajón del apoyabrazos central y los dos huecos posa-latas del tunel. Si esto te sabe a poco, en la guantera hay sitio para la documentación, manuales, diversas conexiones multimedia y algo más.

AMPLIO AUNQUE MEJOR PARA CUATRO

La habitabilidad en las plazas delanteras me ha parecido sensacional, tanto por anchura como en sensación de desahogo. El conductor podrá encontrar rápido la postura correcta al volante y dado que el salpicadero está ligeramente orientado hacia el, todo parece quedar más a mano. En las plazas posteriores también hay espacio considerable, aunque serán cuatro los pasajeros que viajen a sus anchas ya que la plaza central sufre las consecuencias de un túnel central voluminoso y la zona posterior del apoyabrazos central delantero. El mullido elegido en las banquetas no es ni duro ni blando, lo que parece ajustarse bien a los gustos del público en general. El tapizado aunque es de buena calidad, no disimula la suciedad (es muy oscuro), lo que obligará a su propietario a extremar los cuidados o limpiarlo con más asiduidad.

Mirando hacía atrás, el maletero también cumple. A unas dimensiones razonables (459 litros) suma un borde de carga realmente cómodo y unas formas regulares. La parte menos positiva es la poca altura que deja la loneta cubre-equipajes, aunque la solución es fácil: e enrolla y listo (su manejo, como en el Forester, me parece sencillo, cómodo y nada engorroso). En caso de necesitar más espacio, se pueden abatir los asientos posteriores, dejando una superficie plana y un volumen de1.649 litros.

Equipamiento muy completo

Dado que es la versión de acceso, el equipamiento me ha parecido muy completo. Elementos como los faros de xenón, las llantas de aleación de 17 pulgadas, el climatizador automático de dos zonas, cargador de 6 CDs, asiento del conductor eléctrico, asientos delanteros calefactables y la entrada auxiliar de audio son de serie. Pocos vehículos en sus acabados más sencillos presumen de tanto equipo, más aún si luego comprobamos que tampoco es caro. En el lado negativo podemos encontrar la ausencia de sensor para las luces o los limpias o la no disponibilidad del sistema de ayuda al aparcamiento, pero no es un mal importante (reitero que es el más económico de los Outback y compensa esa carencias con elementos mucho más caros). Siendo "pijoteros" el cierre centralizado no se activa al iniciar la marcha y tampoco los intermitentes tienen la función One Touch, que con una leve pulsación parpadean tres/cuatro veces.

DETALLE DE EQUIPAMIENTO:

  • ABS + EBD
  • TCS + ESP
  • Múltiples airbags
  • Climatizador de dos zonas
  • Llantas de aleación de 17 pulgadas
  • Faros antiniebla
  • Faros de xenón
  • Ordenador de viaje
  • Radio CD MP3 con cargador
  • Asiento del conductor con mando eléctrico
  • Espejos eléctricos y plegables con mando eléctrico
  • Asientos delanteros con calefacción
  • Doble salida de escape
  • Anclajes ISOFIX
  • Sistema de tracción total
  • Control de velocidad
  • Diferencial de deslizamiento limitado LSD
  • Lavafaros
  • Volante multifunción
  • Luces para lectura de mapas
  • Espejos de cortesía con iluminados
  • Barras de techo
  • Diversos porta-vasos

La única opción disponible es la pintura metalizada, que cuesta 360 €. Por 2.550 € adicionales, el acabado Limited añade el techo solar panorámico, tapizado en cuero, asiento del pasajero con reglaje eléctrico y detalles de decoración específicos. Ya por último el Limited Plus suma a todo lo citado el acceso y arranque sin llave Smart Entry, sistema de navegación por DVD con pantalla táctil y entrada de vídeo, etc. De todos ellos el más recomendable es el intermedio, no siendo muy caro respecto al básico y con casi los mismos elementos que el Limited Plus.

El precio recomendado del Outback 2.0 Bóxer Diésel Classic es de 30.300 €, pero con la oferta actual se queda en sólo 27.800 €, muy competitivo dado el completo equipamiento de serie, que tiene tracción total y de que hablamos de un todocamino. Como rival más directo encontramos sólo el Audi A4 Allroad 2.0 TDI 140 CV, que tiene un precio de 39.350 € y un equipamiento de serie más pobre. Algo más pequeño es el Skoda Scout 2.0 TDI, que cuesta 28.610 € y comparte concepto y planteamiento general. Otro posible rival, aunque no directo (para eso esta el Legacy SW) podría ser el VW Passat Variant 4Motion 2.0 TDI de 140 CV, que con acabado Advanced Plus, tiene un precio de 32.220 €. En definitiva, pocos vehículos de este tamaño ofrecen tanto por tan poco, superando la esta primera parte con buena nota.

Segunda parte

Reader Comments (Page 1 of 1)

Deja tu comentario

Por favor, procura que los comentarios estén relacionados con el artículo. Las direcciones de correo electrónico nunca se muestran al público, pero son necesarias para que puedas confirmar tus comentarios.

Cuando pulses el botón "Añadir comentario" recibirás un enlace para confirmar tu mensaje en la dirección de correo indicada. También encontrarás una contraseña. Para dejar otro comentario sin necesidad de confirmarlo, sólo tienes que introducir la clave proporcionada. Si utilizas Hotmail u otro servicio de correo electrónico gratuito, es posible que los filtros antispam detengan por error el mensaje de confirmación. Revisa tu buzón de correo no deseado.

Para crear un enlace, tan solo necesitas teclear la dirección URL (incluyendo http://). Puedes poner un máximo de tres direcciones por mensaje.

Autoblog en español bloggers (30 días)

#BloggerPostsCmts
1Enrique Garca22718
2Guillermo Alfonsin19734
3Alberto Ballestin16535
4Alberto Ballestin14