Categorías: Lexus, Cupés, Deportivos
Autocar prueba... ¡el LF-A de Lexus!

La primera revista publicada en todo el planeta dedicada en exclusiva al mundo del automóvil fue Autocar. Su supervivencia desde hace más de 100 años la han convertido en "la referencia" en muchos aspectos, lo cual le suele dar la oportunidad de probar coches antes que nadie.
En este caso en concreto, los británicos tuvieron la oportunidad de subir Goodwood montados en el Lexus LF-A de competición que intentó completar las 24 Horas de Nürburgring, con resultado final de barbacoa humeante. Evidentemente, la expectación sobre cómo va este nipón nacido para plantar cara a Ferrari y compañía estaba por todo lo alto, y nosotros te resumimos sus conclusiones a continuación.
Gallery: Lexus LF-A Concept
Lo primero que llama la atención de la prueba es que según parece, el coche costará 250.000 libras en Gran Bretaña (¡290.000 euros!), lo cual lo convertirá en el Toyota más caro de la historia, a la altura de las mejores máquinas de Lamborghini o Ferrari. Pretenden vender nada menos que 500 unidades en todo el planeta, a lo largo de los 5 años que durará la producción en función de la demanda.
La posición en el mercado de este impresionante aparato es complicada de delimitar, pues se hace difícil imaginar a un económicamente pudiente prefiriendo un coche japonés a un Ferrari ¿verdad? Aunque no es menos cierto que la exclusividad y la calidad también tienen su importancia.
En este aspecto, el probador de Autocar se deshace en alabanzas ante este Lexus, que comparándolo con el 599 de Ferrari es un coche que se siente más rápido y mejor puesto a punto de suspensión.
El motor V10 ofrecerá más de 500 caballos (unos 550), encargados de mover los 1.500 kilogramos del conjunto, obteniendo una relación peso potencia de 2,7 kg por caballo, que si bien no está nada mal, parece que se queda corta al compararla con su tarifa (al menos para mi).
Las impresiones al moverlo por Goodwood fueron muy positivas, citando que el coche cambia de dirección sin balanceos de carrocería, con un encomiable control de los movimientos y las transferencias de masas, lo que nos habla de una rigidez de suspensiones elevada, aunque Autocar dice que no son incómodas. Vamos, que la agilidad está ahí para atacar las curvas más cerradas que nos encontremos.
El habitáculo está muy bien acabado, y se filtra poco el ruido del motor salvo que metamos el pedal hasta el fondo para descubrir el aullido de los diez cilindros. Y hablando del motor, se dice que es muy tranquilo a bajas vueltas, muy "de coche de producción", pero cuando se estira (corta a nada menos que 9.000 vueltas) saca todo el mal genio que tiene dentro, sobre todo a partir de 5.000 vueltas.
Evidentemente, estas impresiones son sacadas de un coche medianamente modificado para competición, lo cual le quita algo de validez, aunque la categoría en la que corrió esta máquina era la de coches de serie ligeramente preparados.
El coche será presentado en el próximo Salón de Tokio, antes de que acabe el año, y a partir de entonces comenzará la orgía de presentaciones y pruebas. Por el momento, el probador de Autocar dice que se quedaría antes el LF-A que un 599... y eso ya es mucho decir, ¿verdad?