Categorías: Etc., Competición
Opinión: Lo que debería ser la categoría reina del automovilismo

Hace ya más de 100 años, y casi sin querer, se creó un nuevo deporte, llamado automovilismo. ¿Su objetivo? Bien sencillo, determinar cuál era el mejor coche que había en aquel momento, y cuál era el piloto capaz de sacarle más partido. A partir de aquí todo sucedió muy rápido, creándose divisiones, categorías, carreras de resistencia, de velocidad, carreras fuera de los caminos asfaltados (o de tierra prensada)...
El mayor impulso vino además de que las marcas de coches patrocinaban las carreras, pues era la mejor manera de promocionar sus productos ante un público que todavía estaba descubriendo la automoción, y que asociaba rápidamente el éxito en la competición con un producto satisfactorio. De hecho, al principio se corría con coches de serie, pero pronto los fabricantes se dieron cuenta de que podían usar las carreras para desarrollar novedades que incorporar en sus coches y probarlas en un entorno exigente, usándolo al mismo tiempo como medio de márketing. Ya sabes el dicho: vence el domingo en el circuito, vende el lunes en el concesionario.
La situación
Pero (desgraciadamente) ya no vivimos esa época. Estamos en pleno siglo XXI, y el comprador medio no elige la marca de su coche por la tecnología, sino por la imagen de la misma. Se nos ha mal acostumbrado en esta sociedad de consumo a adquirir bienes que valoramos por facetas intangibles.
Y es que ahora mismo, comprar un Audi, un BMW, o un Porsche es algo más que comprar un coche, es sentirse identificado con la marca, con su historia, con sus valores... Vamos, que se nos puede cobrar un poco más, y estamos dispuestos a pagarlo, por formar parte de ese "club" de propietarios que se nos vende como tan exclusivo (quede claro que yo soy el primero en preferir un Porsche Cayman a un 370Z si me olvido de los precios, sólo por la marca).
Dentro de esta nueva dinámica de vender ese "algo más", la competición ha pasado a ser una máquina de márketing, donde lo que importa es dar valor al nombre, y no a la técnica. A nadie se le escapa que éxitos como los de Renault en la F1 o Citroën en el WRC no han aportado ningún desarrollo tecnológico diferencial a los productos de ambas marcas francesas. De hecho, la ingeniería cruzada entre competición y departamentos de producción se ha ido reduciendo hasta niveles nunca antes vistos.

Atrás quedaron los años en los que cualquiera podía hacer su propio F1
Si no hace muchos años podíamos ver coches de F1 con ABS o controles de estabilidad, hoy en día todos estos sistemas han sido prohibidos, e incluso en un momento dado el "amigo" Mosley pretendió eliminar hasta las cajas secuenciales robotizadas de la F1.
Antes de meterme más en materia... ¿de verdad alguien puede creerse que en un circuito un León FR diésel podría dejar atrás a un BMW Serie 3 tal cual salen del concesionario? Pues eso es lo que nos venden campeonatos como el WTCC.
Poco a poco hemos ido viendo cómo la FIA y las marcas han ido luchando de la mano para transformar el automovilismo en una disciplina deportiva muy espectacular, en la que lo que prima es el entretenimiento de los espectadores (cosa que incrementa los ingresos publicitarios y de derechos televisivos de los campeonatos) y al mismo tiempo permite a cualquier marca crearse un palmarés deportivo digno de estar entre los mejores, independientemente de su competencia (o incompetencia) tecnológica real.

El Lotus 78 revoluciónó con su aerodinámica el campeonato, sin contar con un presupuesto enorme
Hoy por hoy, es muy fácil tener un coche corriendo en cualquiera de los mundiales FIA con resultados dignos. Todo se reduce a encontrar una escudería competente, dispuesta a cobrarte una millonada por darte a cambio unos resultados de primera categoría. Ejemplos de esto son los trabajos de Prodrive para Subaru durante años, o el desarrollo de los Chevrolet Cruze del WTCC por parte de RML.
Y aquí empieza mi alegato como tal. Durante décadas se ha reconocido a la F1 como la categoría reina del automovilismo, por el nivel de los pilotos, por los presupuestos que se manejan, por los nombres de las marcas que participan, y por la resonancia que tiene cada carrera a nivel global.
Pero poco a poco, el Gran Circo ha ido perdiendo su identidad original. Desde la guerra FISA FOCA de los años 80, cuando Ecclestone se hizo cargo de los derechos del campeonato, y con la inestimable ayuda de escuderías, marcas y federación, todos navegaron hacia un campeonato cada vez menos técnico, pero más mediático.
A las marcas no les interesa una guerra de ingeniería, sino un campeonato en el que puedan vencer carreras o por lo menos conseguir un palmarés que reluzca en sus vitrinas y ayude a vender coches. Cualquier similaridad técnica entre los coches de carreras y los de calle es pura casualidad, y cada año que pasa la brecha se va haciendo mayor.
La F1 es un campeonato tan encasillado que la forma del coche ya viene estipulada prácticamente por reglamento (basta con gastar un poco de tiempo investigando los dibujos técnicos del campeonato para darse cuenta). Las diferencias técnicas son mínimas, y como son tan complicadas, todo se decide por detalles nimios, que para maximizarlos hay que invertir miles de horas de desarrollo en ellos, lo cual además de costar un dineral no aporta nada al mundo de la automoción.

Sir Jack Brabham se hacía sus propios coches, y ganaban carreras con ellos
Los ingenieros de la F1 ya no son genios idealistas que sueñan con alerones de formas extravagantes, sino que se han convertido en expertos de la maximización, que cada año revisan la misma pieza con la misma forma, y buscan sacarle dos gramos de peso y mejorar una micra la aerodinámica.
¿Es este el mejor escaparate de lo que puede significar diseñar un coche? ¿A caso, hoy por hoy las victorias en F1 son una clara demostración del poderío tecnológico de una marca? ¿Si Renault ha ganado mundiales debemos entender que a nivel de ingeniería son mejores coches que los BMW que no los han ganado? Seamos realistas, ahora hay muchas cosas que influyen para ganar un mundial, pero ninguna de ellas nos da la más ligera idea o paralelismo con el rendimiento real de los coches que se pueden comprar en el concesionario (Ferrari aparte, que es una excepción bella, pero eso, una excepción).
Muchos vieron en la guerra FIA-FOTA la posibilidad de que la FOTA creara un campeonato técnicamente mucho más abierto, pero a pesar de que es lo que la mayor parte de los aficionados hardcore buscamos, la realidad nos dice que a la FOTA no le interesa una guerra de ingeniería, porque cuando esta se produce, siempre hay un equipo que acaba dominando aplastando a la competencia, algo que a los departamentos de márketing no les gusta nada, y que al aficionado "común" acaba aburriendo. Tenemos ejemplos como los de la CAN-AM o Le Mans en este sentido.

McLaren de la CAN-AM
La idea
Por todo ello, desde hace unos cuantos años sueño con un campeonato alternativo, en el que se recuperen los valores originales del automovilismo. Un campeonato en el que se refleje la realidad del mundo comercial del automóvil, un mundo en el que a un ingeniero de desarrollo no se le aceptan cosas como "el motor es muy bueno, da mil caballos, pero hay que cambiarlo cada dos horas", o "el motor gasta 100 litros cada 100 kilómetros", o "cada motor cuesta 300.000€"... Un campeonato por tanto donde la fiabilidad, el consumo, el coste tengan su espacio, como lo tienen en el mundo real. Un campeonato donde las ideas geniales tengan cabida, donde ser más listo que los demás tenga un premio mayor que el tener más presupuesto que los demás.
Lo sé de antemano, rápidamente saldrá un grupo de escépticos a llamarme soñador y alegar que pienso en una utopía, pero la realidad me dice que esta idea es posible, y que solo necesita de la implicación de las marcas, y de un organizador interesado en manejar el campeonato más allá de los simples intereses económicos, contemplando la ética y el espíritu original del automovilismo por encima de las amenazas y el poder.
¿Cómo articularlo? La verdad es que crear un campeonato de este tinte y características es bien sencillo. Basta con tener una serie de pilares básicos claros:
- Seguridad: Por encima de todo, de crearse un campeonato, la seguridad ha de ser tanto o más elevada que en la F1 actual. Para ello habría que cerciorarse que cualquier piloto pueda sobrevivir en buenas condiciones cualquier impacto a cualquier velocidad que pueda encontrarse en la competición.
Este es un aspecto que ya se ha demostrado que es fácil de supervisar y controlar a base de pruebas de impacto obligatorias, y aunque siempre puede haber el factor de lo imprevisible, es simplemente viable la seguridad al nivel de la actual.
Para ir un paso más allá, habría que limitar los esfuerzos a los que someter al piloto, y para ello lo suyo sería promover una limitación de aceleraciones a experimentar por el piloto, marcando una cifra que no comprometa su salud ni su capacidad de reacción, como podría ser (por ejemplo) un límite de 5 G absoluto. De superarse este límite, el coche y el piloto serían descalificados. Esta es una medida extremadamente fácil de aplicar y controlar, y al mismo tiempo permitiría evitar velocidades o pasos por curva excesivamente rápidos por motivos de seguridad.
La seguridad, además, también debería contemplar la de los espectadores y los comisarios, pensando en ella como se hace ya en eventos como la NASCAR o cualquier competición oval norteamericana, donde los espectadores pueden vivir de cerca las carreras sin un riesgo para su físico.
- Economía: En el mundo real, cuando se desarrolla un proyecto de ingeniería, uno de los parámetros principales es el del coste, y no se aceptan frases como "cueste lo que cueste". Desgraciadamente este es un aspecto cada día más descuidado en la competición.
Es por ello que siempre he sido un firme defensor de los límites presupuestarios, pues introducen cierto paralelismo con la realidad en la competición, y hacen sacar lo mejor de los ingenieros.
El planteamiento de control económico es también bien sencillo de controlar y plantear. Se habría de marcar un tope de presupuesto para equipos oficiales, y otro para equipos privados. Como ya sucede en competiciones como la NBA, aquellos equipos que quieran sobrepasar el límite presupuestario son libres de hacerlo, pero a cambio de ello, por cada euro gastado por encima de ese límite, deberían entregar un euro a los equipos más "pobres" de la parrilla. Un método sencillo de evitar las victorias a base de talonario (o al menos el intento de victorias a base de talonario, estilo Toyota).
Para limitar la inversión y el despilfarro, además, se aplicaría una medida similar a la ya vista en el WRC, y es que cada fabricante sólo podría presentar un tipo de coche a competición, y homologarlo como tal por una temporada. Durante ese tiempo estaría atado a no poder realizar nuevos desarrollos o modificaciones del mismo, con lo que se ahorrarían ingentes cantidades de dinero. Como en el mundo real, los fabricantes han de asegurarse de que el coche que desarrollan es viable desde el momento en el que lo lanzan al mercado, y esto se vería reflejado en la competición añadiendo importancia y peso a un aspecto vital en el trabajo de cualquier persona: hacerlo bien y a la primera.
- Competitividad y espectáculo: ¿Pero cómo garantizar parrillas llenas y equipos privados competitivos? Es tan sencillo como obligar a los fabricantes y escuderías oficiales a vender sus coches de una temporada a los equipos privados a la temporada siguiente por un precio fijado por la organización. Con un solo coche desarrollado por temporada, los equipos oficiales podrían sacar ventaja de poder vender sus máquinas vencedoras a final de año, y los privados podrían tener coches de primer nivel por un coste fijo.
El espectáculo vendría derivado de la presencia de equipos privados con máquinas de nivel, aunque los equipos oficiales o los privados que se hagan sus coches siempre tendrán la opción de desarrollar una máquina novedosa con la que destacar (o fracasar).
El espectáculo en el automovilismo original no es ver mil millones de adelantamientos en una carrera, sino ver la lucha de los ingenieros y los pilotos por hacer un coche competitivo y poder sacar el máximo partido a cada coche. En este sentido, Le Mans es un perfecto ejemplo, dando espectáculo sin una lucha cuerpo a cuerpo en cada curva.
Además, la espectacularidad entiende otras dos facetas fáciles de satisfacer, y estas son la cantidad y la localización de las carreras. El formato de una carrera cada semana o cada dos semanas debería ser aplicado a todo el año, y una temporada de 30 ó 35 carreras es viable, como demuestra la NASCAR cada temporada, siempre que los equipos se comprometan a no desplazar volúmenes de material, personal y equipaje demasiado elevados.
Sería por tanto responsabilidad de la empresa organizadora facilitar el transporte de pilotos, equipos, y material a través de todo el mundo, limitando así de manera enorme tanto los gastos como la inversión en inservibles motorhomes y similares que no dan valor real a la competición.
Circuitos míticos como Laguna Seca, Nürburgring, Sebring, Suzuka, Le Mans (sí, la prueba de 24 horas), y tantos otros que no voy a citar ahora por motivos de espacio, deberían tener su lugar, al mismo tiempo que deberían verse eventos de duración desigual, valorando resistencia en algunas pruebas de 12 ó 24 horas con acuerdos puntuales con el ACO el ADAC o el IMSA, y carreras al sprint de dos horas o menos en otros eventos.
Nuevamente, no es tan complicado, y es factible, pero faltaría el interés de los implicados.
- Realidad tecnológica, reglamento básico y fiabilidad: No tiene sentido que la categoría reina del automovilismo esté plagada de soluciones que no tienen réplica en el mundo real (válvulas con cierre neumático, motores cuyo ralentí está por encima de las revoluciones máximas de cualquier coche de calle...) de la misma manera que no tiene sentido que el coche que puedas comprarte en cualquier concesionario sea técnicamente superior en aspectos eléctronicos como los controles de estabilidad o ABS a los coches que vemos corriendo en los circuitos.
Tampoco tiene sentido que uno de los aspectos más importantes de un coche, la fiabilidad mecánica, no tenga réplica directa en el automovilismo deportivo. Para poder darle un valor, el planteamiento sería que una sola mecánica y un solo chasis deberían tener que aguantar toda la temporada.
La realidad tecnológica es uno de los aspectos más complicados de conseguir. Tal vez podría plantearse que los coches de competición cumplieran unas simples normas (medidas máximas y mínimas, número de ruedas y peso mínimo) pero que al mismo tiempo fueran homologables para su uso "civil" en los tres mayores mercados del planeta (europeo, estadounidense y chino), con una producción mínima no significativa y meramente testimonial (¿25 unidades por año?). Se podría incluso eludir la obligación de fabricar una tirada mínima, siempre que el coche sea homologable para su uso en carretera (que se pueda homologar no implica que se homologue).
La mecánica debería ser tomada de un coche en producción por el fabricante que compita, y en el caso de los equipos privados una mecánica de cualquier fabricante cuya tirada mínima sea de varios centenares de unidades. Las modificaciones a aplicar a esta mecánica serían mínimas y nunca estructurales a nivel de bloque, culatas, etc.
- Ecología y eficiencia energética: Otro de los aspectos de mayor importancia en el mundo del automóvil actual es la eficiencia energética (cuantos kilómetros andamos por cada julio de energía que tiene nuestra fuente energética) así como el nivel de emisiones contaminantes.
Para tratar de dar un paralelismo en la competición a este aspecto, la solución más sencilla gira en dos puntos. Por una parte, limitar las emisiones contaminantes por kilómetro de cada coche, midiéndose tanto NOx como CO, CO2 y emisiones de partículas. Se debería al mismo tiempo premiar reduciendo el peso mínimo del vehículo a aquellos participantes que emiten menos en correlación al resto de equipos.
Para evaluar la eficiencia energética, y sin entrar en una inútil guerra de combustibles o fuentes energéticas, se debería establecer un tiempo máximo de repostaje previo a la prueba, y a partir de ahí marcar el número máximo de calorías o julios de los que cada participante puede disponer para completar la carrera. Así se podría evaluar realmente la eficiencia de cada coche, independientemente de si quema gasóleo, gasolina, cualquier combustible fósil o utiliza energía eléctrica de cualquier tipo.

Hubo un tiempo en que cada F1 eran tan diferentes que se podían distinguir sin hacer caso a sus colores
La triste realidad
El mayor problema de un campeonato de este estilo es que no atraería a millones de espectadores, que prefieren en muchos casos las luchas cuerpo a cuerpo, sea en copas monomarca, o en campeonatos tipo Indy, o Nascar (que es hacia donde se dirige la F1 y tantos otros campeonatos FIA actualmente).
Para que un campeonato así sea viable, el nivel técnico del espectador no puede ser bajo, sino que ha de tener cierto conocimiento del deporte del que disfruta, como lo tienen los que siguen carreras importantes y míticas como las 24 Horas de Le Mans, las de Nürburgring, o las carreras de GT de nivel internacional.
Desgraciadamente, somos muy pocos en comparación con los millones de espectadores potenciales de la F1 actual, que se ha rebajado tecnológicamente para satisfacer el apetito forofista de la gran mayoría, a expensas de perder su paralelismo con la ingeniería o el automovilismo real.
Soñar es gratis
Espero que toda esta parrafada te haya parecido interesante, y a buen seguro no soy el único que piensa así. Tal vez haya llegado el momento de que algo cambie, pues ya nos ha quedado claro que ni a los fabricantes ni a la federación les interesa recuperar el espíritu añejo de las carreras de coches auténticas. El problema es el de siempre: ¿Quién estará en posición de conseguir cambiar esto? La verdad es que es un desafío muy complicado y sólo un organismo o empresa como el ACO, el IMSA, o incluso algo del estilo de DORNA podrían enfocar un campeonato de semejante nivel con cierto grado de éxito. Con nuestro apoyo contarán, pero desgraciadamente creo que eso sirve de bien poco.
[Fotos: Wikipedia CC 2.0; 1, 2, 3, 4, 5, 6]
Reader Comments (Page 1 of 1)
Zeta 8:06AM (7/05/2009)
interesante articulo, de hecho yo mismo ya habia pensado en un campeonato de automobilismo sin esas ridiculas restricciones, prohibiciones o limitaciones, que ademas de frenar el desarrollo tecnico le quitan interes, segun mi criterio.
es cierto que si el publico quisiera ver un campeonato igualado de pilotos, la formula 3000 y la gp2 serian increiblemente mas populares, y no lo son.
a mi tambien me lleno de ilusion la idea de que la FOTA se fuera con otro (campeonato) y se dejara de tonterias, pero no acabo asi la cosa.
veamos si con el sucesor de Max la F1 cambia
Reply
Kid 8:13AM (7/05/2009)
¡Muy interesante! Definitivamente la F1 actual carece de un montón de alicientes, y con que cogiesen la mitad de las ideas de este post, mejoraría un montón. Tengo que decir que jamás se me había ocurrido limitar las fuerzas G, y me ha parecido una gran idea. También está muy bien medir la eficiencia en base a la unidad J/km. Y definitivamente se necesita un límite presupuestario... está claro que todas las soluciones aplicables al mundo real se reducen a una viabilidad económica... diseñar sin ese requisito no lo acabo de ver yo muy meritorio; es más, con ese límite estoy seguro que sería todo mucho más emocionante.
Personalmente, y aunque aquí seguro que nadie va a estar de acuerdo conmigo, no me gusta que la categoría reina tenga que correr obligatoriamente con ruedas descubiertas. Por mucho que sea una tradición milenaria, me parece más bien un planteamiento del jurásico, y me gustaría que los coches llevasen las ruedas carenadas, al estilo del Mercedes-Benz W196, o mismamente los protos de la Can-Am.
En fin. La FOTA demostró que no le interesaba absolutamente nada la tecnología cuando removió viento y marea para prohibir el KERS. ¿Pero qué imagen pretenden dar con eso? Y lo peor es que muchísimos aficionados les dan la razón, justificando que "no puede ser que los equipos tengan que gastarse el dinero en un artefacto tan tecnológico". Bueno, ¿y entonces qué se espera de ellos? Como bien dice el artículo, parece que muchas veces tengamos que conformarnos con que haya tres o cuatro equipos medio igualados en pista, y un par de rivalidades entre pilotos. Una perspectiva un poco simplista.
Al final lo más absolutamente cierto del post es eso, que soñar es gratis.
Reply
Sebastian Catalan 10:36AM (7/05/2009)
interesante articulo. esperemos que alguien alla en la fia las sel, x q o si no, la formula 1 esta lista para caer en el ataud.....
Reply
V12mind 1:27PM (7/05/2009)
Muy interesante tu opinión Guillermo. Creo que todos los que tenemos pasión por los autos hemos imaginado nuestra categoría de ensueño, y siempre da gusto conocer la opinión de otro. Solo me hubiese gustado que no mencionaras el límite presupuestario.
A pesar de lo que opinan muchos, el limite presupuestario es cualquier cosa excepto justo. Empecemos por que los costos no son iguales en Italia, Inglaterra, España, USA, Alemania, Japón, etc. Así que no todos los ingenieros tienen la misma capacidad de gastar el dinero. Me parece completamente injusto que los que se han ganado su riqueza no tengan el derecho de reinvertirlo en su equipo. Va en detrimento de la calidad de vida de los trabajadores del equipo ya que los más inescrupulosos pueden no pagar lo justo a sus empleados para poder invertir más en el carro. Y para no extenderme demasiado cierro este párrafo comentando que un límite presupuestario no es realista y no se asemeja “a la realidad” ya que NO todos los autos de un mismo segmento costaron lo mismo de desarrollar que sus competidores; en realidad cuando comienza el proyecto, cada compañía fija un presupuesto que ellos mismos deciden en base de sus expectativas de ventas [o en nuestro caso de patrocinio, premios monetarios, publicidad y merchandising] … dile no al comunismo
Mi idea sería limitar el coste total de producción del vehículo, basándose en tablas estándar de materiales, procesos de manufactura y componentes prefabricados. Y dado el caso de que un fabricante se invente algo fuera de las tablas, tenga que probar el costo de esa pieza únicamente. Y las horas hombre que estén fuera de todo límite.
Es una buena idea lo de vender el auto de la temporada pasada, el único inconveniente seria que es necesario una estabilidad del reglamento técnico, que de mantenerse perfectamente invariable veríamos lo mismo que la F1 de hoy, el maximizar superaría con creces el innovar
Me alegra escuchar [leer] de otro lo que yo siempre he opinado, y es que el automovilismo no es solamente 10 adelantamientos por vuelta. Creo que lo que molesta a la mayoría es cuando su equipo o piloto favorito es claramente más rápido que el que tiene en frente, y el que lidera no tiene casi que esforzarse en bloquear al perseguidor e igual mantiene la posición
Y para cerrar este larguísimo comentario, una info extra para poner en contexto la opinión de Guille: los F1 actuales pueden frenar a mas de 5G y toman los curvones rápidos [con bastante apoyo aerodinámico] a mas de 4.5G, mientras que los mismos valores para los LMP1 se acercan más a 3G y un deportivo de calle ya es supremo al hacer 1.2G en estado estable
PD: Yo también me compraría el Cayman sin pensarlo, el 370Z es demasiado horrendo ;)
Reply
S63 1:31PM (7/05/2009)
Estoy de acuerdo con esas sabias reflexiones, aunque hay ya demasiados intereses creados como para que alguien con cierto poder piense en la pureza de la competición o en que la realidad de las marcas se refleje en la competición, más bien pretenden que cualquier marca pueda triunfar en carreras sin tener una tecnología adecuada en sus modelos de serie.
Si la competición deja de ser el lugar donde se experimenta para la serie pierde gran parte de su sentido, de hecho, a mí se me ha ido durmiendo el interés por la competición año tras año y hoy día apenas me atrae, por desgracia, ya que antiguamente me hizo pasar buenos momentos, pero eran otros tiempos, tiempos como los que se ven en algunas de esas bonitas fotos que ilustran el acertado artículo.
Reply
javier 1:55PM (7/05/2009)
no estoy de acuerdo con limitar las fuerzas G, ya que esto significa poner limite a la capacidad de aceleracion de los coches, dando una carrera en que en algun momento los autos alcanzaran su velocidad maxima y se perdera toda emocion, ya que no tendrian la capacidad para adelantar, aparte me parece que comparas mucho la F1 con el nascar y son categorias diferentes, por algo existe el nascar y la F1 paralelamente.
Reply
Guillermo Alfonsin 3:23PM (7/05/2009)
Buenas!
Sabia de antemano que limitar las fuerzas G iba a ser un tema espinoso.
En todo caso, os lo quiero poner en perspectiva: hoy por hoy, no hay competición deportiva del motor donde se superen ampliamente las 1,5 G de aceleración longitudinal, las 5 G en frenada y las 5 G transversales de aceleración centrífuga.
Poner un límite sobre las 5 G (que bien podría ser de 4G o de 6G, es un dato meramente orientativo) viene por el requerimiento de seguridad y salud para los pilotos. Y es que mantener y soportar durante dos horas aceleraciones iguales o superiores a 5 G es un esfuerzo al alcance de poquísimas personas, que lleva el cuerpo hasta sus límites.
De hecho, marearse, perder el conocimiento o la visión con fuerzas que se aproximen a 6 G es algo muy normal, y algo que hay que evitar a toda costa en una carrera de coches si no queremos que los pilotos se mueran conduciendo, o tengan un accidente masivo por pérdida de conocimiento.
Evidentemente, "mola más" el juego a no tener límites de aceleración, pero los limites impuestos están a la altura de los límites actuales de las mejores competiciones, y ir más allá de esos límites exigiría de trajes similares a los empleados en los caza de combate.
Saludos y gracias a todos por los comentarios, apoyos, y discusiones ;) Así da gusto!
Carlos 3:15PM (7/05/2009)
Un artículo sumamente interesante y soñador, comparto plenamente tu opinion y tus ideas, todo lo que dices deberia de aplicarse a las carreras de hoy en día, pero lamentablemente no es así, yo soy un ferbiente seguidor del automivilismo de las carreras de circuito, de cualquier categoria, hubo una ves un artículo en alguna revista que leí como sería una carrera entre un CART y un F1 y la verdad que me hubiera encantado verlos correr en Idianapolis, Silverston, Imola o algún otro mítico circuito, esos que se estan quedando atras. Me parece tan facil lo de las 30 a 35 carreras por año como en NASCAR, como hacer las temporadas en Asia, Europa y América y así hacer más economico el tema, soy "Americano" de "América" como ustedes los "Europeos" de Europa, lo digo por que los "Americanos" no son los "Greengos" y me encantaria ver correr los coches por aca corriendo en en la infinidad de magnificos circuitos que hay, así que si quieres ser presidente de la FIA yo te apoyo, Guillermo Afonsin para presidente de la FIA.
Reply
V12mind 4:12PM (7/05/2009)
Los Top Fuel Dragsters pueden mantener mas de 4G de aceleracion longitudinal por varios segundos. Aunque claro esta, no sirven para otra cosa que ir en linea recta
Reply
Abner 6:04PM (7/05/2009)
Estoy completamente de acuerdo en practicamente todo. Lo de los 5G tambien lo habia pensado yo, de esa forma evitamos que algun ingeniero loco mate al piloto por exceso de aceleracion o paso por curva. Por cierto, ¿donde hay que firmar?
Reply
NIPO 10:16AM (7/06/2009)
No crees que tu propuesta se acerca más a un campeonato de GT que a uno de Formula 1?
Lo de coches homologables y un motor por año me ha matado :S
Reply
Guillermo Alfonsin 12:17AM (7/06/2009)
Ciertamente serían máquinas más cercanas a un LMP1 o una máquina tipo CAN-AM que a un F1 actual, pero es que yo no hablo de una nueva F1 (que lleva implícito el tema de ruedas descubiertas entre otros factores) sino de una nueva categoría "tope" del automovilismo, un sitio donde la ingeniería y las ideas se lleven a su máximo sin restricciones técnicas.
Probablemente los modelos que aquí aparecerían serían mucho más similares a un coche "normal" de calle, cosa que al final es beneficiosa para todos...
Saludos!
Miguel 8:11PM (7/05/2009)
Si señor !!!! esto es lo que siempre comentamos (soñamos) mi grupo de amigos.
Una categoria "máxima" (ya hay otras muchas limitadas) esta categoria donde solo se limitase el tamaño del vehículo y su consumo (aparte de las normas de seguridad). Y a partir de aquí que cada equipo de ingenieros se las ingenie para que su coche sea más competitivo, rápido y estable que los demás, aplicando todas las soluciones técnicas que se les ocurran, con tal de ser más rápido gastando menos combustible.
Así si que la tecnología avanzaría y a la postre redundaría en las mecánicas de uso cotidiano.
Reply
Matias 9:09PM (7/05/2009)
Realmente yo no creo que el limite presupuestario sea facil de controlar, simplemente tercerizan los motores y le compran a un proveedor propio que le vende a menor precio los motores de lo que les cuesta...
Pero si se abre completamente el reglamento, no importa el presupuesto, simplemente importa la creatividad, como el Lotus 78...
Por ejemplo pedir que cada auto tiene que entrar en un paralelepipedo de 4 metros, x 1.5 de ancho por 1 metro de alto, con al menos 500 kilos que a su maxima velociada en un choque frontal el conductor salga vivo.... despues, toda creatividad !!
Reply
NIPO 7:16PM (7/06/2009)
El F1 definitivo:
http://www.forocoches.com/foro/showthread.php?t=285989&highlight=frank+williams
Recomiendo leerlo
Reply
Amaral 12:50PM (7/06/2009)
Exelente, exelente, exelente articulo. A decir verdad es el mejor que he visto en este blog, muy bien desarrollado, fundamentado y reflexionado.
Inicie a leer este blog desde que lo lazaron y es hasta hoy que decidi opinar y ha sido por la calidad del punto de vista expuesto.
Felicidades
Reply
Autito NaBUru38 2:04PM (7/06/2009)
Dudo que un campeonato mundial pueda tener tantas fechas como la Copa Nascar. Ellos pueden porque el "mercado de espectadores" es homogéneo, y logran que muchos millones de personas sigan la categoría. En cambio, los alemanes siguen el DTM, los británicos el BTCC, los australianos el V8 Supercars, los brasileros el Stock Car, y los japoneses el Super GT. Además, es más barato moverse en camión por Estados Unidos que cruzar el océano cada mes.
¡Queremos más opinión! :)
Reply
chonazteca 8:57PM (7/06/2009)
Actualmente la tecnología automotriz ha alcanzado avances sorprendentes y no tiene que ver precisamente con presupuestos enormes. La prueba de esto último es el éxito que está teniendo la escudería Brawn por crear una gran eficiencia en la aerodinámica de los autos.
La fórmula 1 necesita un ingrediente que sería la posibilidad de que durante un campeonato ganaran muchos pilotos y no sólo uno ó dos. Para mí ese ingrediente sería el tener unas reglas muy establecidas incluyendo presupuestos iguales para todos.
Para muchos sería un retroceso pero pensemos que sería un buen reto (como el que enfrentan la mayoría de las armadoras de autos) al hacer autos para diferentes mercados con la mayor eficiencia y mejor precio.
Finalmente en el gran circo sólo pocos pueden estar, así es que cuál es el problema de enfrentar sólo retos presupuestales ó de eficiencia de combustible, ó hasta de cilindrada en los motores cuando la tecnología ha alcanzado ya niveles muy altos que desde luego se han ¨derramado¨en la industria automotriz de turismo.
Reply
Autito NaBUru38 3:39PM (7/07/2009)
Es cierto que Brawn va a cada fecha con lo puesto, pero Honda puso cientos de millones en desarrollar el auto de 2009 que terminó en manos de ellos.
chonazteca 6:12PM (7/07/2009)
Desde luego que todas las escuderías tienen atrás muchísimo dinero para haber llegado a esos niveles, pero precisamente porque ya están donde están, creo que sería muy interesante ver como reaccionarían ante una ¨restricción¨ presupuestaria o de otra índole.
Gracias por el comentario Autito, deveras lo aprecio.
un abrazo a todos
Reply