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Martin Eberhard, co-fundador y ex-jefe de Tesla, demanda a Elon Musk

¿Qué sucede cuando metes a varios millonarios puntocom bajo el mismo techo con la misión de crear un deportivo eléctrico? Pues lo mismo que hubiera pasado con cualquier start-up tecnológica: golpes, pisotones, denuncias de todo tipo, y promesas incumplidas. Tesla, tanto como nos cautiva por su agresividad, ha demostrado que no se puede meter tanto ego en unas oficinas tan pequeñas. La última prueba de ello es la demanda que ha plantado Martin Eberhard (en la foto), cofundador y ex-CEO de la compañía, a Elon Musk, su actual consejero delegado y presidente del consejo.
Eberhard, como tal vez recuerdes, fue uno de los inversores originales de Tesla Motors allá por 2003, cuatro años antes de que fuera despedido de su puesto. Desde entonces los problemas no han dejado de acumularse ante la puerta del pequeño fabricante de Silicon Valley: detectives contratados para vigilar a los propios trabajadores, una demanda presentada por Magna, otra a Fisker por espionaje industrial, problemas de liquidez, filtraciones... vamos, una maravilla. Y mientras tanto, Eberhard no se ha cortado un pelo en su blog personal, aireando su resquemor y preguntándose hacia dónde va Tesla. Finalmente, él también ha decidido pasar de las palabras a los hechos, demandando a Elon Musk por calumnias y difamaciones, añadiendo además incumplimiento de contrato para redondear el asunto.
Pero bueno, tal vez te estarás preguntando qué sucedió para que Eberhard haya liado la pajarraca. Bien, pues muchas cosas, al menos siguiendo su versión de los hechos. Para empezar, no está nada contento con las conspiraciones de Musk para restar su capacidad de decisión en la empresa desde el primer día (que culminaron con su despido antes de lanzar el Roadster), sino que además le acusa de investirse como fundador de Tesla, descalificar su labor a cargo de la firma, e incluso destrozarle el coche. Sí, sí, como lees. La demanda presentada señala que por contrato, Tesla tenía que haber entregado a Eberhard el Roadster #2, un modelo personalizado y de alto valor histórico que sin embargo fue a parar a manos de un amigo de Musk. Y cuando finalmente Tesla le entregó uno de sus deportivos, no lo hizo antes de estamparlo contra un camión durante "un test de resistencia". Ah, y la transmisión temporal con la que lo recibió todavía no ha sido sustituida. Oh, y Musk mintió públicamente y en repetidas ocasiones sobre su formación académica.
Desde Tesla, se señala que su antiguo jefe no tiene de dónde tirar: "esta demanda es una narración ficticia e imprecisa de los primeros años de Tesla; es retorcida e incorrecta, y agradecemos la oportunidad de poder dejar las cosas claras". Eso último, en caso de que haya dudas, significa que Tesla presentará las correspondientes contrademandas, añadiendo su propio punto de vista y posiblemente varios meses de litigio.
Y tú que pensabas que lo de Porsche y Volkswagen ya era demasiado.
Reader Comments (Page 1 of 1)
frankbarrios 8:28PM (6/11/2009)
Ojalá que los honorarios de los abogados sean tan altos que sean estos últimos los que se queden con la compañía.
A lo mejor así se dedican a trabajar y sacar a la producción lo que prometieron.
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