Categorías: Ford, Garaje, Subcompactos

Prueba: Ford Fiesta 1.6i Sport 120 CV (2/2)


Haz clic en la imagen para saltar a la galería

Primera parte: Habitáculo, equipamiento y primeras impresiones

EN MARCHA CONVENCE

La anterior generación de Ford Fiesta ya destacaba por su buen andar y comportamiento sano y equilibrado. En el nuevo modelo esto se pone de manifiesto nada más comenzar la marcha, con una pisada muy firme que transmite una elevada confianza al conductor.

Las suspensiones del acabado Sport incorporan un tarado algo más duro que en el resto de las versiones. En general no es incómoda y el confort está asegurado. En cualquier caso, puede que sea más acertado el compromiso obtenido con el Titanium, que mantiene una excelente estabilidad en todas las circunstancias y resulta más cómodo con firme irregular.

MOTOR BRILLANTE, PRESTACIONES BUENAS

El motor del Fiesta 1.6i es todo un ejemplo de finura y suavidad. Es similar al empleado en el Focus Ti-VCT, aunque aquí desarrolla 5 CV más. La entrega de potencia es excelente desde bajas vueltas. Podemos circular a 50 km/h en quinta y, al acelerar, responde sin miramientos ganando velocidad al instante. Sin duda es la distribución variable la que se lleva el mérito de tan buen resultado. En todo uso nos obsequia con más sensaciones que prestaciones. Da igual la velocidad a la que circulemos ya que una leve presión en el acelerador es suficiente para que sintamos bajo el pie derecho que los caballos están ahí. Con motores así desde luego los diésel quedan para el olvido. Al ralentí no suena apenas y tampoco aparecen vibraciones.

Se asocia a un cambio de cinco velocidades de desarrollos más bien cortos. El manejo de la palanca cumple por precisión y rapidez. Con una sexta marcha podrían mejorarse los consumos y la sonoridad.

Frente al reloj no es tan rápido como el MiTo 1.4 TB 120, que con la sobrealimentación barre literalmente al Fiesta en todas las mediciones, especialmente en el ejercicio de recuperación en quinta. Sin embargo, por agrado el italiano queda un escalón por detrás. Pero ojo, el Fiesta no resulta lento y es capaz de rodar a velocidades muy superiores a las permitidas holgadamente.

Por su parte los consumos son algo sensibles al tipo de conducción. A ritmos legales las cifras son buenas y, comparado de nuevo con el italiano, se reducen en hasta 1,0 L/100 a poco que nos lo propongamos. En ciudad la posibilidad de introducir una marcha larga sin problemas beneficia la media, aunque en atascos prolongados aumentan significativamente. De todas formas, bajar de los 10,0 L/100 en este ciclo es un buen dato. En conducción deportiva no es extraño ver cifras cercanas a los 14,0 L/100. Ya en carreteras convencionales el baremo oscila entre los 5,5 y 6,0 L/100, pero con un poco de intención podemos rondar los 5,0 L/100.

ALGUNOS DATOS

  • Ciudad, a 21 km/h de media: 9,6 L/100
  • Carretera, a 96 km/h de media: 5,8 L/100
  • Autopista, a 118 km/h de media: 7,2 L/100
  • Media en prueba: 7,3 L/100
  • Aceleración 0-100 km/h: 10,1 seg

DATOS DEL FABRICANTE

  • Cilindrada: 1.596 cc
  • Potencia: 120 CV
  • Par máximo: 152 Nm
  • Velocidad máxima: 193 km/h
  • Aceleración 0 a 100: 9,9 seg
  • Consumo medio: 5,9 L/100
  • Emisiones de CO2: 139 g/km

DIMENSIONES, PESOS Y CAPACIDADES

  • Longitud: 3,95 m
  • Anchura: 1,72 m
  • Altura: 1,48 m
  • Batalla: 2,48 m
  • Capacidad depósito: 45 litros
  • Capacidad maletero: 295 litros
  • Peso: 1.045 kg

COMPORTAMIENTO

En ningún momento los 120 CV de nuestra unidad han podido poner en apuros al excelente bastidor, que parece haberse puesto a punto para combinarse con motores mucho más prestacionales. Ni tan siquiera buscando los límites, el pequeño Ford hace algún extraño ni resta confianza al conductor. El tren trasero no se descompone en ningún momento y sigue la trazada marcada. El balanceo de la carrocería es casi nulo y, junto a la buena sujeción de los asientos, enlazar curvas de tramos revirados es una delicia. En todo momento se siente ágil y rápido, fruto del buen reparto de masas y un peso contenido (poco más de un tonelada no está nada mal para lo que se estila hoy día). El control de estabilidad no interfiere en la conducción, y sólo cuando ya nos acercamos al límite, hace acto de presencia. Pero para llegar a ese punto, hay que ir muy al ataque.

En autopistas la pisada del Fiesta es tan buena que casi nos hace olvidar que es un polivalente de casi cuatro metros. Ya sean curvas rápidas o más exigentes, las supera con naturalidad, y si en un descuido vamos más rápido de lo aconsejable, permite corregir la maniobra con seguridad sin descomponerse. La trasera acompaña al eje direccional ayudando a redondear las curvas. Con firme algo gastado, es destacable como se come las irregularidades sin rechistar. Nada de botes. Parece que va pegado al asfalto (todavía me acuerdo del 206, todo un bailarín con su nervioso eje posterior).

Si llega la hora de usar los frenos, no hay problema. Son muy buenos por tacto y resistencia. Su dosificación a través del pedal es ejemplar. Pese a ello, las distancias sólo están a buen nivel, sin más, culpa de los tambores posteriores (por otro lado, incomprensible en un modelo de ciertas pretensiones y con apellido Sport).

ADIÓS A LA ASISTENCIA HIDRÁULICA

La dirección ahora es eléctrica y aunque funciona bien, se siente algo artificial y cuesta acostumbrarse un poco. La sensación que transmite a velocidades elevadas, es como si tuviera un lapsus y no obedeciera las órdenes al instante. Parecido a un pequeño retardo. Cuando te haces a ella, esa pequeña falta de confianza que crea al principio desaparece. Es variable según la velocidad pero a partir de 120 km/h se agradecería un poco más de firmeza.

La calidad de rodadura del Fiesta Sport depende de la velocidad. Hasta 80 km/h no hay casi ruidos de ningún tipo pero en cuanto aumentamos la marcha, el motor suena algo más de lo deseado (especialmente a partir de 3.800 rpm). Pero el peor enemigo son los neumáticos, que suenan en exceso en asfaltos de segunda y, por ejemplo a 120 km/h, es lo que más se escucha en el habitáculo. No es exagerado (podemos mantener una conversación sin problemas), pero puede ser molesto al cabo de muchos kilómetros.

En definitiva se puede decir que el Fiesta posee una mecánica excelente por su buen funcionamiento en todas las condiciones y un bastidor capaz de hacer disfrutar a su conductor por su comportamiento sano, ágil y apto para todos los públicos.

LO MÁS:

  • Comportamiento excelente
  • Funcionamiento del motor
  • Ergonomía y vida a bordo

LO MENOS

  • IVD, tercer reposacabezas trasero y airbags de cortina opcionales
  • Sonoridad a partir de 3.800 rpm
  • Frenos de tambor en eje posterior

FRENTE A SUS RIVALES

Enfrentando nuestro protagonista con otros modelos del segmento, sale bien parado en todos los apartados. El MiTo TB 120 es más rápido y comparte con el Fiesta un comportamiento de primer nivel. El Peugeot 207 VTI 120 es similar por acabados y admite algún elemento opcional no contemplado en el Ford, pero su diseño ya tiene unos años y las plazas posteriores son más pequeñas. El Swift Sport es interesante por su relación calidad-precio y la exclusividad de sus líneas, pero queda por detrás en espacio interior y sólo se vende con equipamiento cerrado, sin posibilidad de elementos opcionales. El MINI Cooper, con 120 CV y una excelente calidad de realización, queda muy apartado por precio, más aún sí analizamos su equipamiento. De todas formas, cualquiera de los modelos mencionados son igualmente recomendables.

VEREDICTO

Al inicio de esta prueba dejaba en el aire sí son precisamente las virtudes del renovado Fiesta las que lo han alzado a los mejores lugares de ventas en Europa. La respuesta es sí. Su estética es moderna, posee un interior cómodo y suficientemente amplio. Además está bien terminado. Igualmente, su comportamiento es de lo mejor que podemos encontrar en el segmento B y el motor sumamente agradable en el día a día. Mejoraría con un equipamiento algo más completo de serie, mayor número de opciones y una sonoridad más contenida en aceleración y a alto régimen.

Sin lugar a dudas, uno de los candidatos más completos dentro del competido grupo de los polivalentes y, ya con los ojos puestos como producto, muy superior a la anterior generación.

Noticias recientes

Reader Comments (Page 1 of 1)

Deja tu comentario

Por favor, procura que los comentarios estén relacionados con el artículo. Las direcciones de correo electrónico nunca se muestran al público, pero son necesarias para que puedas confirmar tus comentarios.

Cuando pulses el botón "Añadir comentario" recibirás un enlace para confirmar tu mensaje en la dirección de correo indicada. También encontrarás una contraseña. Para dejar otro comentario sin necesidad de confirmarlo, sólo tienes que introducir la clave proporcionada. Si utilizas Hotmail u otro servicio de correo electrónico gratuito, es posible que los filtros antispam detengan por error el mensaje de confirmación. Revisa tu buzón de correo no deseado.

Para crear un enlace, tan solo necesitas teclear la dirección URL (incluyendo http://). Puedes poner un máximo de tres direcciones por mensaje.