Skip to Content

Make smart financial decisions with DailyFinance

Categorías: Ford, Garaje, Subcompactos

Prueba: Ford Fiesta 1.6i Sport 120 CV (1/2)


Haz clic en la imagen para saltar a la galería

La última generación del Ford Fiesta ha logrado lo que la anterior intentó pero no llegó a conseguir: ser número 1 de Europa (en Marzo y se queda a sólo 1.000 unidades del primero en el acumulado del primer trimestre). Con estos datos, nada mejor que comprobar en primera persona si verdaderamente tiene tantas virtudes como para alzarse en los mejores lugares del ranking.

Antes de centrarnos en nuestra variante, lo mejor es explicar la oferta del Fiesta para el mercado español. Se compone de seis niveles de acabado (Ambiente, Trend, Econetic, Ghia, Titanium y Sport) y seis motores (1.2i 60 CV, 1.2i 16v 82 CV, 1.4i 16v 96 CV, 1.6i 16v 120 CV, 1.4 TDCI 68 CV y 1.6 TDCI 90 CV), no todos combinables entre sí. De momento hay dos carrocerías, tres y cinco puertas (para otros países como China hay un sedán). Nuestra unidad se corresponde con el acabado Sport y la mecánica 1.6i 16v de 120 CV.

Para empezar lo más destacable es su estética. Lo que en Ford denominan "Kinetic Design" ha dado unos resultados fabulosos en otros modelos de la marca, así que en el pequeño se han aplicado los mismos planteamientos. A la vista está que la evolución estética es impresionante. Personal, agresivo y, sí te lo llevas a casa en el mismo color (Verde Squeez) que tiene nuestra unidad de pruebas, llamativo y poco discreto.

DISEÑO MODERNO PERO NO AL GUSTO DE TODOS

Durante los días que ha durado la prueba, he escuchado de todo sobre el aspecto del Fiesta. En general su diseño convence al espectador, aunque varias personas de mediana edad me comentaron que les parecía demasiado futurista y llamativo, más apropiado para personas jóvenes que para ellos. Hay que tener en cuenta que nuestro acabado Sport incluye una serie de elementos como el alerón posterior, las extensiones del paragolpes y llantas de aleación que no casan con los gustos más burgueses de los más creciditos. Y en este verde intenso mucho menos.

En el interior ha ocurrido algo parecido. A simple vista el diseño de la consola central, inspirado en los teléfonos móviles, gusta y mucho al público joven pero no tanto a los mayores. Es cierto que al principio imponen la gran cantidad de botones del sistema de audio y, de no hacerlo en parado, mejor no investigar en marcha hasta saber para que sirve cada uno. Una vez aprendidas sus diferentes funciones (que se consigue en pocos minutos), todo queda bajo control y resulta muy intuitivo su manejo. Tal vez el mando de las luces de emergencia debiera tener un poco más de protagonismo, pues podemos accionar equivocadamente el cierre centralizado.

Los mandos de la radio están un poco altos y aunque las personas de talla elevada no encontrarán problemas para acceder a ellos, los más bajitos tendrán que estirar el brazo y cambiar la postura natural para poder accionarlos. La solución se encuentra recurriendo al listado de opciones y añadiendo el V2C, que con su reconocimiento de voz nos va guiando por las diferentes funciones que tienen la radio, el teléfono, la entrada auxiliar de audio, el climatizador, etc...Trabaja a las mil maravillas y entiende sin problemas lo que le respondemos. Es un sistema que debería ser de serie, no sólo en el Fiesta, sino en todos los vehículos dado que aporta un plus en seguridad al no tener que desviar la vista de la carretera.

SUPERIOR CALIDAD

Siguiendo con el interior, hay que destacar los buenos ajustes del habitáculo. Tanto el techo como las juntas y uniones a la vista presentan un buen ensamble. Las más escondidas no están tan cuidadas, pero en ningún caso llaman la atención negativamente. Los materiales empleados son agradables a la vista y al tacto. La parte superior del salpicadero, blanda en lugar de rígida, aporta una sensación de producto bien hecho. Los más atrevidos podrán combinar el ambiente interior con tonos más vivos en lugar del negro/gris de nuestra unidad. En las zonas inferiores, algunos de los plásticos duros van pintados en color aluminio, aumentando la sensación de calidad. Las puertas poseen una gran proporción de material duro menos vistoso. La zona del apoyabrazos tiene tela suave al tacto. Lo que no me ha gustado es el tirador para abrirlas, que parece algo endeble.

Por otro lado, los tapizados de los asientos son de muy buena calidad y, aunque esto ya es cuestión de gustos, el estampado elegido es mucho más acertado que el visto en el Focus Trend (con rayas de colores). La instrumentación se olvida del termómetro de agua y, si bien velocímetro y tacómetro son perfectamente visibles, no lo son tanto el nivel de gasolina ni el ordenador de viaje (que por cierto, carece de consumo instantáneo). Me ha gustado mucho que todos los botones, incluso en el volante, estén iluminados, algo que facilita su localización cuando conducimos de noche.

Para los que llevamos siempre los bolsillos llenos, el Ford Fiesta nos sorprende con un buen número de huecos en los que depositarlos. Los de las puertas son algo pequeños y estrechos pero entre los asientos delanteros podemos dejar sin problemas la cartera, el móvil y las llaves de casa por ejemplo. Hay dos huecos posalatas para las plazas delanteras y un tercero para los de atrás. Hay que tener en cuenta que en uno de ellos deberá ponerse el cenicero nómada en caso de adquirir el paquete fumador (10 €). Bajo los mandos de climatización también hay un pequeño hueco para depositar objetos no deslizantes. Además de la guantera (de buen tamaño pero sin luz), hay uno pequeño bajo el volante que incluye tapa. Los respaldos de los asientos delanteros tienen bolsas de gran tamaño. Resultan muy prácticas y, en conjunto con los otros receptáculos, consiguen que no tengamos nuestros trastos rodando por el interior.

Encontrar una postura adecuada para conducir es muy sencillo. Además del reglaje en altura del asiento, cuenta con doble regulación del volante (altura y profundidad). Los asientos deportivos del acabado Sport son muy cómodos y sujetan muy bien el cuerpo. Tanto la banqueta como el respaldo parecen hechos a medida y da igual la talla que gastes porque te encontrarás a gusto. Respecto al anterior Ford Fiesta, añade un apoyo para el pie izquierdo de buenas dimensiones que se agradece notablemente.

HABITABILIDAD

En las plazas delanteras la sensación de espacio y desahogo es elevada. La distancia a la puertas y al acompañante es más que suficiente y, ya mirando hacía arriba, queda lejos el techo incluso para personas de 1,85 metros. Los parasoles tienen sendos espejos de cortesía (sin iluminación) y el plafón para la luz interior destaca por su buena integración con el tejido del techo.

En las plazas posteriores encontramos también una buena cota en altura mientras que tanto la anchura como el espacio longitudinal están en la media del segmento. Dos adultos viajarán sin problemas. Tres bastante apretados. La longitud de la banqueta y mullido elegidos son acertados y en un trayecto largo, nuestros compañeros de viaje no se sentirán en inferioridad en relación a los pasajeros delanteros. La superficie acristalada es elevada, lo que resta cierta sensación de agobio que se produce en otros modelos de tres puertas. En negativo la ausencia de asas en el techo para sujetarse, tanto delante como detrás. La tendencia a ser sustituidos por unas perchas (no sólo en el Fiesta) no me convence ni a mi, ni a los posibles usuarios de dichas plazas. Habría que ver qué cara ponen cuando el conductor les lleva por un tramo con curvas y sólo puedan colgar la chaqueta mientras van de un lado a otro.

El sistema de acceso a la segunda fila está muy bien resuelto. Incluye memoria y apenas requiere esfuerzo. Con sólo accionar el tirador, realizando una pequeña presión sobre el respaldo, el asiento desliza hasta dejar un hueco de dimensiones considerables que permite el perfecto acomodo, no sólo de niños, sino también de los mayores. En otros modelos esto mismo puede llegar a ser un problema.

Siguiendo con la habitabilidad, toca turno para el maletero. Convence más por sus formas aprovechables que por la capacidad, que no obstante se queda en unos muy interesantes 295 litros. Si necesitamos unos litros extra, sólo es necesario retirar la bandeja cubre-equipajes (de buena calidad) y abatir los respaldos. No queda una superficie totalmente plana, pero sí muy aprovechable. El borde de carga no está demasiado alto, aunque no es de los más cómodos en este sentido.

EQUIPAMIENTO

Ya ha quedado claro que el Fiesta convence por habitabilidad y calidad de acabados. No lo hace tanto por equipamiento. De lo que debería ser de serie, es criticable la ausencia del control de estabilidad (IVD en Ford), los airbags de cortina, el reposacabezas central trasero y el ajuste lumbar del asiento del conductor. Uno de sus principales rivales, el SEAT Ibiza, ya viene dotado de fábrica con ESP, TCS e incluso el sensor de presión de los neumáticos y el Hill Holder. Pese a todo, el precio de las opciones es bastante moderado, lo que no infla en exceso la tarifa en caso de incluirlos. Lo que sí se incluye es el aire acondicionado, el paquete eléctrico, la dirección asistida, airbags frontales, laterales y uno de rodillas para el conductor, llantas de aleación, ordenador de viaje, radio CD MP3, faros antiniebla, alerón trasero, extensión de paragolpes, volante forrado en cuero con mandos de la radio, etc.

Principales opciones:

  • Control de estabilidad IVD
  • Control de velocidad
  • Tapizado en cuero
  • Paquete visibilidad
  • Sensor de aparcamiento
  • Climatizador automático
  • Cristales tintados
  • V2C, Bluetooth, puerto USB

Hay carencias importantes en el listado como la imposibilidad de incorporar los faros de xenón, el techo solar eléctrico, sensor de presión de los neumáticos y el sistema de navegación.

Nuestra unidad de pruebas incluye el climatizador automático, paquete Audio Max (V2C, Bluetooth, USB), IVD, airbags de cortina y el paquete fumador. En total su precio asciende hasta los 17.065 €, de los que 1.595 € son de elementos opcionales. Resulta más barato que un Alfa Romeo MiTo y en la línea con los Peugeot 207 VTI 120 Sport y Renault Clio GT. Como representante más económico está el Fiat Grande Punto T-Jet 120, con un motor excelente pero unos acabados inferiores y una línea ya algo gastada.

Y aquí termina la primera parte. No te pierdas mañana la segunda con los detalles del motor, comportamiento, consumos y el veredicto final. Entre tanto, disfruta de la galería de imágenes...

SEGUNDA PARTE: Comportamiento, consumos, motor y conclusión

Reader Comments (Page 1 of 2)

Deja tu comentario

Por favor, procura que los comentarios estén relacionados con el artículo. Las direcciones de correo electrónico nunca se muestran al público, pero son necesarias para que puedas confirmar tus comentarios.

Cuando pulses el botón "Añadir comentario" recibirás un enlace para confirmar tu mensaje en la dirección de correo indicada. También encontrarás una contraseña. Para dejar otro comentario sin necesidad de confirmarlo, sólo tienes que introducir la clave proporcionada. Si utilizas Hotmail u otro servicio de correo electrónico gratuito, es posible que los filtros antispam detengan por error el mensaje de confirmación. Revisa tu buzón de correo no deseado.

Para crear un enlace, tan solo necesitas teclear la dirección URL (incluyendo http://). Puedes poner un máximo de tres direcciones por mensaje.

Autoblog en español bloggers (30 días)

#BloggerPostsCmts
1Enrique Garca21212
2Guillermo Alfonsin19036
3Alberto Ballestin15031
4Alberto Ballestin10