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Maxximus G-Force: un Ultima con 1.600 caballos que quiere ser el más rápido del mundo

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¿Cómo puedes construir el coche más rápido del mundo? La respuesta es sencilla: sólo tienes que tomar uno de los modelos más veloces ya disponibles en el mercado, subirlo de caballos como si no existieran las leyes de la física, y cobrar varios millones por unidad.
Esta es al menos la fórmula aplicada por Marlon Kirby y David McMahan, un chófer y un hombre de negocios que un día se propusieron lanzarse a lo imposible tras conocerse en viaje desde el aeropuerto. Kirby, conductor de la limusina de McMahan, comentó distraídamente su intención de hacerse algún día con el récord de velocidad, y prácticamente al instante coincidieron en que el proyecto podría tener salida. Cuatro años después nació el Maxximus G-Force.
Gallery: Maxximus G-Force
En su construcción, Kirby y McMahan partieron del Ultima GT-R, uno de los deportivos más rápidos del mundo, y le cambiaron el motor por un bloque Chevrolet V8 de 7,0 litros con dos turbocompresores. El resultado final es un ataúd con ruedas de 1.225 kg de peso y 1.600 caballos de potencia aguardando la respuesta del acelerador. El par motor es dirigido mediante una nueva caja secuencia de tres velocidades, y unos frenos AP Racing con seis pistones y discos de 14,2 pulgadas tratan de embridar la cuadra cuando reciben la señal.
Sacando provecho a esta combinación, el G-Force puede acelerar de 0 a 100 km/h en 2,1 segundos (aproximadamente), mientras que los 160 km/h llegan en 4,5 s. Números de auténtico campeón, como también lo es un 0-160-0 que sólo precisa de 8,8 segundos y un estómago a prueba de bombas. Eso sí, con una autonomía de 9 minutos, subirse a un G-Force es casi como hacerlo a una carísima montaña rusa; cada unidad tiene un precio de tres millones de dólares (2,34 millones de euros), y por el momento sus creadores sólo han conseguido atraer a dos compradores. De Oriente Medio, para no variar.
[Artículo en inglés]