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Detroit 2009: Concept C, el compacto de Lincoln (actualizada)


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Si Audi y BMW pueden tener su propio modelo compacto, y Lexus está preparando el suyo para dentro de poco tiempo, ¿por qué Lincoln iba a ser menos? Alguien en la subsidiaria de Ford debió pensar en el tema, y de ahí salió lo que estás viendo, el Concept C, un modelo basado en la plataforma del futuro Ford Focus.

Su longitud está en línea con los Focus que se venden ahora mismo en los EEUU, pero su anchura se corresponde con la de su hermano MKZ, consiguiendo de esta manera dos filas de tres pasajeros, como en el feo Fiat Multipla. El resultado es inquietante, y es que no termina de encajar una parrilla Lincoln en un coche de sus proporciones, aunque todo será acostumbrarse, porque no creemos que esto se vaya a quedar en un simple estudio de diseño.


Empezamos el análisis del Concept C con una función cuanto menos curiosa. Es de muchos petrolhead conocido que cuando te cruzas con otro loco de las cuatro ruedas que comparte afición (se puede saber por el tipo de coche), u otro automóvil igual al tuyo (especialmente si es raro de ver) el ritual obliga a lanzar unas cuantas ráfagas. Esto se lo tienen más aprendido los conductores de motos que los de coches, pero siempre te encuentras algunos locos que te las devuelven.

Bueno, pues con esto en mente, Lincoln ha implementado un sistema que automatiza todo (y le quita el sentido al saludo fraternal) ya que cuando se acerca a otro Concept C, el coche se "da cuenta", y automáticamente intercambia los rafagazos (cosa que a buen seguro alarmaría a sus propietarios y que además pasa por ser ilegal)



Volviendo a lo serio, el Concept C se nos presenta con una carrocería en la que las puertas traseras son del tipo suicida, abriendose en el sentido inverso a la marcha, careciendo además la carrocería de pilar B, con lo que la sensación de amplitud al entrar en el coche es mayuscula.

Pero a pesar de que es una licencia estilística que no paramos de ver en muchos concept cars, será difícil que se implemente tal cual en este Concept C sin comprometer seriamente la rigidez estructural del chasis. Y es que modelos como el RX8 cuentan con pequeñas puertas traseras, y enormes túneles centrales para conseguir compensar la ausencia del pilar B.

El futuro Opel Meriva puede decirnos algo al respecto, ya que será de los coches con más hueco abierto sin pilar central, y sin un tunel grueso en la espina central del coche; pero en todo caso, este Concept C carece de una espina dorsal que de rigidez torsional al tema, así que, como intuimos, o aparece un pilar B, o desaparece la cómoda disposición de tres asientos por fila.



El formato de los asientos es de tres pasajeros el línea, como comentábamos, y son esculpidos, con lo que el cuerpo se adapta fácilmente a ellos de una manera cómoda. Permiten además ganar espacio longitudinal para los pasajeros traseros, al ser realmente finos. Ahora bien, la ausencia absoluta de pétalos en los laterales hace imposible que veamos algo similar en la carretera, o los tres pasajeros acabarán hartos de pegarse codazos unos a otros.



La luminosidad del habitáculo está enfatizada en parte por los tonos claros de salpicadero y tapizados, y por el techo transparente, que además cuenta con la insignia de Lincoln formando una especie de capilla sobre las cabezas de los pasajeros.

Una pantalla táctil unida al sistema SYNC pone la necesaria cantidad de sistemas multimedia en un coche del siglo XXI, pero con pocos botones a la vista, lo que se agradece, dando un ambiente minimalista al Concept C. El volante integra varios mandos, y solo el aro es móvil, recordando en cierto modo a los de Citroën (CX por forma, y C4 por manera de funcionar).



Debajo del capot delantero encontramos (o eso nos dicen en Lincoln) un propulsor bastante más convencional que el aspecto del coche. Se trata de un cuatro cilindros en línea, EcoBoost (esto es, turboalimentado y con inyección directa), asociado a una caja de cambios de doble embrague y seis marchas.



Pero... ¿qué significa éste prototipo? ¿quiere Ford meterse en la lucha de los compactos de lujo lanzando el modelo en el viejo continente? ¿es un mero ejercicio de diseño?

En conversaciones con varios responsables de Ford, conocimos que de momento solo estamos ante un modelo de salón, aunque la marca del óvalo azul esta considerando seriamente lanzar un producto de estas características bajo su marca Premium. En todo caso, no tienen ninguna intención en un futuro a corto plazo de tratar de exportar Lincoln a Europa o Japón, ya que ahora mismo han de concentrar sus esfuerzos en su mercado local, EEUU.

Lo que tenemos claro es que si el Concep C tiene que llegar a los concesionarios será tras una larga travesía en la que tendrá que sufrir numerosas modificaciones para poder convertirse en un producto viable; aunque si el público del Salón de Detroit mata por él, tal vez Ford acelere las cosas, no sería la primera vez.

[Artículo en inglés]

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