El fabricante noruego Th!nk se declara insolvente

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Hay formas y formas de celebrar la Navidad. Por desgracia Th!nk lo ha hecho de la peor posible, declarándose insolvente a escasos días de terminar el año. El fabricante noruego de vehículos eléctricos necesita entre 100 y 200 millones de coronas (13,5-27 millones de euros/19-38 millones de dólares) para seguir funcionando a corto plazo, pese a contar hasta hace poco con unos optimistas planes de expansión. El motivo vuelve a ser la crisis económica, que ha dejado a numerosas empresas de nueva creación sin capital fresco para continuar su actividad. En el caso de Th!nk, la mayor parte de los acreedores son fabricantes de componentes para el City, su único modelo disponible.
Dada su incapacidad para hacer frente a las deudas, la compañía ha sido puesta "en administración pública". Mientras tanto, sus ejecutivos están haciendo todo lo posible para conseguir que el gobierno noruego les saque del apuro con el dinero de los contribuyentes (esto no lo hemos oído antes), alegando la necesidad de mantener con vida al único fabricante europeo con un vehículo eléctrico de seguridad probada (ha superado los necesarios test de choque) y certificado para realizar trayectos en carretera.
Gallery: Think City
General Electric invirtió 4 millones de dólares en Th!nk a comienzos de año (y otros 20 en A123Systems para asegurar el suministro de baterías), pero por el momento no sabemos en qué está pensando.
Actualmente Th!nk comercializa el City, un polivalente de dos asientos capaz de alcanzar 100 km/h. Aunque los 6,5 segundos de su 0 a 50 no lo convierten en un Tesla Roadster, el City puede recorrer 203 km con una sola carga, y sus baterías de iones de litio necesitan 13 horas para reponer energías con un enchufe europeo estándar. Recientemente la compañía presentó un segundo modelo, el Ox, un monovolumen conceptual con espacio para cinco personas y unas prestaciones teóricas muy interesantes (hasta 450 km de autonomía y 130 km/h).
La situación del fabricante noruego no es precisamente digna de envidia, pero al menos, no estamos hablando de grandes cifras, así que tampoco podemos descartar la intervención del gobierno o, (mejor aún) la llegada de un inversor dispuesto a asumir las deudas. Ojalá sea así.
[Vía ABGreen]