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Nuevas tecnologías como el GPS y el Wi-Fi le están dando a los conductores fácil acceso a mapas y direcciones, además de la capacidad para conectarse a internet a alta velocidad. Ford se encuentra ahora trabajando con el gobierno federal del Estados Unidos para usar estas tecnologías con la intención de mejorar la seguridad en las calles, y ya que el 40% de todos los accidentes y el 20% de las muertes ocurren en intersecciones, los signos de stop y los semáforos son un buen punto de partida.
El nuevo sistema desarrollado por Ford se llama "Smart Intersection" y usa datos Wi-Fi y GPS para encontrar la ubicación exacta de un vehículo, pudiendo determinar si necesita de ayuda para detenerse. Al acercarse a una intersección, una caja negra y dos antenas inalámbricas se comunican con el automóvil en cuestión. Si la luz del semáforo está en rojo y se determina que el vehículo no se detendrá, en una fracción de segundo una señal es enviada para activar una serie de LEDs parpadeantes, una alarma sonora y una alerta de voz que dice "Signo Stop" o "Semáforo". Eso debería ser suficiente para que el distraído conductor ponga nuevamente su atención en el volante y principalmente en los frenos.
Con la mayoría de los fabricantes logrando cuatro o cinco estrellas en las pruebas de choque que se realizan en Estados Unidos, este tipo de iniciativas hace énfasis en tratar de evitar las colisiones más que en mantener a salvo de los golpes a los pasajeros. Con un sistema de este tipo se salvarían muchas vidas, pero al menos también se ahorrarían los casi 800 millones de litros de combustible al año desperdiciados en los atascos de tráfico provocados por accidentes. Honda, Toyota, GM, y Daimler también están trabajando en la creación de cruces inteligentes, pero deberán pasar al menos 20 años para que el "Smart Intersection" se encuentre operativo en cada cruce y vehículo del país.
[Artículo en inglés]



