The Wall Street Journal informa que General Motors piensa eliminar miles de empleos en sus oficinas y vender varias de sus marcas o al menos paralizar su producción. El fabricante supuestamente se ha fijado 2010 como fecha para volver a la rentabilidad, pero hasta ahora no ha anunciado ningún detalle sobre cómo piensa cumplir su objetivo.La ejecutiva de General Motors se reunirá el mes que viene para discutir la ampliación de sus reservas en efectivo, lo que podría significar una purga de marcas poco rentables. HUMMER supuestamente ya tiene colgado el cartelito de "se vende", pero Chevrolet y Cadillac no se moverán ni un centímetro. Las que no lo tienen tan claro son Buick, Pontiac, Saab y Saturn, ninguna de las cuales han demostrado un buen comportamiento en el mercado durante el peor momento de GM en los últimos 15 años. Cualquiera de ellas se enfrenta a la posibilidad de ser vendida o incluso cancelada.
Aunque hay que señalar que esta información procede fuentes anónimas consultadas por el WSJ, el desplome de las acciones de GM y las horribles ventas registradas en junio ponen a la compañía entre la espada y la pared. Si salvar el cuello significa tener que perder uno o más miembros, parece que la decisión está clara.
[Vía Reuters]
[Artículo en inglés]



