Volvo, tiempo ha una historia de éxito para Ford, se encuentra en mitad de la tormenta. Y según las fuentes del Wall Street Journal, el óvalo azul tiene todo listo para darle el mismo trato que en su día recibieron las antiguas marcas inglesas del grupo: ponerle unos manguitos y dejarla a su suerte mientras busca un comprador.Revisando los antiguos resultados de Ford, Volvo entregó al fabricante americano unos beneficios de 94 millones de dólares durante el primer trimestre de 2007, pero perdió 151 en el mismo periodo de este año. En total y a lo largo de los dos pasados años, la firma sueca ha sangrado 1.700 millones de dólares, en parte por el desfavorable cambio de divisas, en parte por unas ventas que están de capa caída. Para combatir este descenso, Volvo piensa reducir en un tercio la plantilla de una de sus plantas, mientras que en otra pasará el Tipex sobre las cifras de producción. Como te puedes imaginar, las fábricas afectadas fabrican la mayoría de los vehículos en el catálogo de Volvo.
Hace un par de semanas Ford seguía repitiendo eso de que Volvo estaba bien donde estaba, pero ahora parece que Mulally ha admitido a varios ejecutivos de Ford que está dispuesto colgar el cartel de "Se Vende" en la ventana del fabricante sueco. Jerry York, mano derecha de Kirk Kerkorian en el consejo, sostiene que Volvo será vendida en cuestión de 18 meses; un plazo que dadas las circunstancias hasta se nos antoja excesivo.
[Vía Yahoo!]
[Artículo en inglés]



