
Debido a su gélido clima, en Islandia los 4x4 no son la excepción sino la regla. La mayoría de los 6.000 miembros del Club 4x4 de ese país tienen vehículos que no serían considerados legales en otros lugares y los usan para salir a explorar parajes de difícil acceso, incluso usando ruedas de más de un metro de alto y un sinfín de modificaciones especiales.
El problema actual para estos fanáticos, es que su moneda local, la corona islandesa, ha caído aún de peor manera que el dólar, a lo que se suma el precio de la gasolina (el litro sale por 1,3 euros/2 dólares). Eso implica que algo tan simple como llenar el depósito puede costar una fortuna, y con una economía que ya no está para fiestas, los aficionados se encuentran entre la espada y la pared. A pesar de lo anterior, estos amantes de los todoterreno no se detienen y lo dejan claro en el vídeo que te dejamos después del salto...
[Artículo en inglés]



