
Pincha en la foto para saltar a la galería
De alguna manera, Tesla Motors se las ha ingeniado para encontrar tiempo entre demanda y demanda para abrir su primer concesionario en la ciudad de Los Ángeles, concretamente en la esquina de los bulevares de Santa Mónica y Sepúlveda (por si te pagas una visita). La tienda, que ha costado 2 millones de dólares, ocupa un espacio de 930 metros cuadrados y cuenta con un diseño a medio camino entre nave industrial, galería de arte y club nocturno, con suelos de cemento pulido, conductos descubiertos, espejos y maceteros. El establecimiento es propiedad de la compañía (no se trata de una franquicia) y próximamente será seguido por otro en Silicon Valley.
Tratándose de una empresa pequeña y escasamente conocida fuera de círculos muy concretos, Tesla busca con sus concesionarios llamar la atención sobre sus vehículos antes incluso que venderlos. Lo que no es mala idea del todo, dado que no hay ni un sólo Roadster disponible en estos momentos. El primer deportivo eléctrico fue a parar al presidente y jefe de finanzas de la compañía, Elon Musk, mientras que el segundo tiene por dueño al despedido fundador de Tesla Martin Eberhard (quien por cierto ha retrasado la entrega al solicitar un trabajo de pintura personalizado). La tercera unidad, por su parte, parece que ya ha sido despachada a un cliente desconocido, mientras que la cuarta fue vista reciéntemente en Mónaco con Bono al volante.
[Artículo en inglés]



