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Oficial: Di hola al Audi Q5


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Y con él, meses de especulación, renders, montajes y fotos filtradas han llegado a su fin: aquí tenemos al Audi Q5. A diferencia de lo que sucede con su hermano mayor, el Q7, este nuevo todocamino compacto no comparte plataforma con ningún modelo de Volkswagen, empleando la misma estructura de los A4 y A5. Esto significa que el Q5 cuenta con un motor longitudinal en lugar de uno transversal como el más pequeño VW Tiguan.

En comparación con el Q7, lo último de Audi es considerablemente más pequeño, además de sencillo. Por pretensión y dimensiones, el Q5 cae de lleno en el segmento de los SUV medianos de lujo. Sus medidas son 4,63 m de largo, 1,88 m de ancho, y 1,65 m de alto, con una distancia entre ejes de 2,81 m.

El Audi Q5 conserva un gran parecido con el A4 Avant, aunque guarda las distancias con prudencia. Cuando los diseñadores de Audi empezaron a perfilar los rasgos del modelo, se partió de la misma línea de cintura que podemos encontrar en todas las creaciones recientes de la marca. Este elemento de diseño es descrito por Audi como "Línea Tornado", y varía ligeramente entre coche y coche. En el A5, se separa un poco más de la carrocería y guarda una curvatura más pronunciada sobre las ruedas, mientras que en el A4, siguiendo con los ejemplos, se desliza de punta a punta sin apenas desviarse de su trayectoria. La línea del Q5 es más próxima a la del cupé, pero también más disimulada al cruzar los paneles de las puertas.

Gallery: Audi Q5 2008




Un detalle importante de su diseño es la prominencia de las barras de su parrilla. A partir de ahora, Audi resaltará las barras verticales en todos sus todoterreno, cediendo el protagonismo a las horizontales cuando hablemos de los modelos de siempre. El Q5 se diferencia del resto de la gama por una segunda línea de carácter que empieza disimuladamente en el capó y se desliza bajo las ventanas hasta el final de las mismas, doblándose un poco hacia arriba como en el Saab 9-4x (aunque de manera más sutil). Bajando la vista, el uso de faldones oscurecidos ayuda a reducir la sensación de altura, y en el paragolpes posterior vemos una especie de difusor puramente estético. Las luces traseras apuntan al centro del portón como en el A4, y colaboran en la formación de una especie de cavidad donde queda enmarcada la matrícula del vehículo.



Por tamaño, el Q5 es comparable con el BMW X3, el Mercedes GLK o el Infiniti EX. El espacio en las plazas traseras parece algo más que aceptable, y sus ocupantes podrán encontrar ajustes de ángulo para los respaldos. Pasando a la zona del conductor, el entorno parece mucho más despejado que en el Audi Q7, rozando incluso lo minimalista en la parte superior del tablero. Televisión, DVD, conectividad Bluetooth y equipo de audio Bang & Olufsen compatible con el iPod formarán parte del equipamiento, bien de serie o como extras.

En cuanto a las características de seguridad, Audi ha tirado la casa por la ventana. El nuevo ESP es capaz de detectar la instalación de una baca, y también podremos encontrar un sistema de alerta de cambio de carril, ASD (Audi Side Assist) para vigilar los obstáculos en los ángulos muertos, control de crucero inteligente ACC, e iluminación en curva adaptativa.

Si hablamos de carga, el maletero es más que generoso, ofreciendo espacio suficiente para el equipaje de cuatro personas durante un fin de semana. El cifras, esto son 540 litros ampliables a 1.560.



Para Europa se ofrecerán un total de tres motorizaciones distintas: una a gasolina y dos diésel, siempre asociadas a un cambio de doble embrague y siete velocidades S tronic. En todos los casos el Q5 tendrá tracción a las cuatro ruedas con diferencial Torsen, aunque no una marcha reductora.

El primero de ellos es el ya conocido por todos 2,0 TFSI, con 211 CV y un par motor de 350 Nm. Con esta mecánica la aceleración de 0 a 100 queda registrada en 7,5 segundos, y la velocidad máxima en 216 km/h. Su consumo en ciclo combinado es de 8,5 L/100 km.

Justo después podemos encontrar el algo más perezoso pero también más económico 2,0 TDI. Este motor ya conocido por todos rinde 170 CV y 350 Nm, haciendo posible acelerar hasta los 100 km/h en 9,7 segundos. La velocidad máxima oficial queda fijada en 202 km/h, y el consumo medio es de 6,6 L/100 km.

Finalmente nos encontramos con el 3,0 TDI. La opción más atlética para el Q5 entrega 240 CV y 500 Nm. Su aceleración es claramente inferior a la del modelo a gasolina (6,7 segundos para alcanzar los 100 km/h), marcando también las distancias al dejar pisado el acelerador (su máxima es de 223 km/h). A pesar de sus excelentes prestaciones, con este propulsor se pueden conseguir unos consumos bastante contenidos, como indica una estimación oficial de 7,1 L/100 km.



Y ahora que ya lo conoces, ¿qué opinas?

[Fuente: Audi]
[Artículo en inglés]

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