
Aunque a simple vista parece una tarea muy difícil, Bentley planea reducir en dos tercios sus emisiones de CO2, para alcanzar sólo 120 gramos por kilómetro en 2012. Actualmente, todos los vehículos de la marca lanzan al aire nada menos que 400 gr/km.
Aunque podríamos esperar a ver algún tipo de oferta diésel, Bentley ha señalado que esos motores no están en sus planes por el momento, así que la opción más clara parece ser la del etanol, lo cual nos devuelve a la discusión de si los combustibles alternativos en realidad producen menos contaminación que el petróleo. De todos modos, la influencia de Bentley en el CO2 del mundo es casi nula, así que lo ideal sería que otras marcas con modelos mucho más populares se pusieran metas tan ambiciosas como las de la compañía inglesa.
[Artículo en inglés]



