A partir de ahora la gama del monovolumen compacto de Ford, el C-Max, se verá complementada con la llegada de una nueva variante equipada con el novedoso cambio automático de doble embrague Powershift, disponible sólo con el motor 2.0 TDCI.
La combinación del motor diésel más potente de la familia C-Max con el cambio automático secuencial es excelente y además de presumir de unas prestaciones muy interesantes (197 km/h de velocidad máxima y una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,1 segundos), los consumos apenas se ven perjudicados, con una media de 5,9 L/100 y unas emisiones de 159 g/km de CO2.
Se puede combinar con dos niveles de equipamiento, Ghia y Titanium. En ambos es de serie el climatizador automático de dos zonas, cuatro elevalunas eléctricos, sensor de lluvia, autoencendido de luces, radio CD con mandos en el volante, consola central premium, etc. Los precios recomendados son de 25.375 € para el Ghia y de 25.735 € para el Titanium.




