
El Bugatti Veyron es sin lugar a dudas rápido como el viento (y mucho más: no es normal que sople a 400 km/h), pero su producción... eso ya es harina de otro costal. Porque es lenta. Muy lenta. Tanto, de hecho, que la joya de la corona de Volkswagen no puede satisfacer la demanda a pesar de su escandaloso precio. Desde su lanzamiento en 2005, Bugatti ha tenido que aumentar el ritmo de ensamblaje hasta casi duplicar las 50 unidades anuales del principio. Ahora, ha vuelto a pisar el acelerador en su planta de Molsheim, Francia.
Los clientes con un millón de euros a mano y un hueco en la lista de espera no deberán preocuparse por los posibles problemas de calidad asociados a estos anuncios, sin embargo, dado que para aumentar la producción de 85 a 90 unidades este año, Bugatti está considerando reducir las tres semanas de paro veraniego a tan solo una, cumpliendo de esta forma sus objetivos sin meter más prisa a la plantilla. Esto, en cualquier caso, no significa que se vaya a fabricar ni una sola unidad más de las 300 presupuestadas inicialmente, de las cuales ya se han entregado 135.
[Artículo en inglés]




Comentarios de los lectores (Página 1 de 1)
01-04-2008 @ 3:01AM
grajeda dijo...
y no aplicará la de Ferrari de crear 399 Enzo´s para mantener la exclusividad pero despues para aumentar el grandisimo margen crear más unidades a pedido?
ya van 426... y contando.
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