
Este no es el primer Nissan GT-R que termina su vida como acordeón; ya vimos uno en Hong Kong a comienzos de enero y luego otro -aunque con daños menores - unos cuantos días después en Shibuya, Tokio. Ahora un lector de Autoblog nos alerta de que otro GT-R se estrelló en Malasia.
Si algo podemos sacar en limpio de todos estos choques, es que el habitáculo al menos mantiene su integridad a pesar de los impactos, lo que habla muy bien de la seguridad del vehículo. De todos modos hay que recordar que a grandes velocidades, ni siquiera el GT-R te puede proteger.
[Artículo en inglés]



