
El Matrix wagon de Toyota, el Corolla sedán y su gemelo mecánico, el Pontiac Vibe sport wagon, están en la mira de la NHTSA después de que la entidad recibiera más de 500 quejas respecto a las ventanillas eléctricas de estos modelos.
Los quejas más frecuentes se deben a los ruidos, dado que los vidrios se atascan o incluso llegan a romperse con el consiguiente riesgo para los pasajeros. De confirmarse un defecto 676.747 vehículos fabricados entre 2003 y 2004 en la planta de NUMMI podrían ser llamados a revisión. Lo peor de todo, es que empleados de esa planta, propiedad conjunta de Toyota y GM, denunciaron en noviembre pasado que sus superiores estaban dejando que vehículos con defectos llegaran al público.
[Artículo en inglés]



