
La Administración Nacional de Seguridad de Tráfico en Carreteras de Estados Unidos está con el ojo puesto en el GMC Yukon 2007, después de que dos de estos SUVs se incendiaran mientras estaban estacionadas en el garaje de sus dueños y con el motor apagado. El problema podría afectar a 423.000 unidades del vehículo, pero de acuerdo a un portavoz de GM, el fabricante no cree que este sea un defecto generalizado. No que es que no confiemos en la palabra de GM, pero es preferible que la NHTSA haga las revisiones correspondientes y se realice una campaña de revisión si es necesario, antes de que alguien salga herido.
[Artículo en inglés]



