
Puede que ya no esté al resguardo del paraguas de Ford, pero a juzgar por su actividad en la competición y sus brillantes cifras de ventas, a Aston Martin no le están yendo las cosas nada mal, y pretende continuar esta racha con el lanzamiento del Rapide.
Su nuevo sedán, retratado sobre estas líneas, sigue a pies juntillas la filosofía de diseño de la casa, incorporando los rasgos conocidos por todos en una carrocería más grande. Uno de sus rivales por excelencia será el Maserati Quattroporte, con el que competirá en belleza, deportividad... y precio.
Una de las primeras cosas que hizo Aston Martin tras desligarse de Ford fue confirmar los planes de producción del Rapide. Sin embargo, aún no sabemos quién construirá el modelo definitivo. Aunque el fabricante británico acaba de mudarse a su nuevo cuartel general en Gaydon, se ha hablado sobre la posibilidad de contratar los servicios de una compañía externa para ensamblar el vehículo, rumoreándose nombres como Pininfarina, Karmann, Magna-Steyr o Valmet. Posiblemente sepamos más dentro de un par de meses, en el Salón de Ginebra.
[Artículo en inglés]



