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Después de que una página neerlandesa destapara la sorpresa, GM nos ha abierto de par en par las puertas del nuevo Saab 9-4x, un modelo calificado todavía de conceptual pero que muy posiblemente se trata de una unidad de pre-producción con un par de florituras para darle color. El 9-4x BioPower Concept y lo que salga del Cadillac Provoq, deberían estar basados en una nueva plataforma para crossovers. A diferencia del Saab 9-7x, derivado del Chevrolet Trailblazer, el 9-4x es un auténtico Saab, dotado de un estilo que se funde a la perfección con el resto del catálogo.
Saab ha hecho especial énfasis en el gran apoyo que le ha brindado la dirección de GM para situarse como una marca de nicho competente. A fin de lograr su meta, la firma ha evitado los aspectos más polarizantes de su tradicional lenguaje de diseño, recuperando al mismo tiempo elementos como un pilar D notablemente inclinado que refleja el estilo de los Saab 99 y 900. De forma similar, los pilares A oscurecidos nos hacen recordar los parabrisas envolventes de antaño, y se ha prescindido de añadidos superfluos como las branquias de imitación.

Uno de los puntos clave resaltados por Brian Nesbitt, vicepresidente de diseño de GM, es el rostro del modelo. La mayoría de las grandes marcas se encargan de que sus productos sean reconocibles instantáneamente extendiendo unos rasgos comunes a todos ellos. Audi tiene sus inmensas calandras, y BMW el famoso doble riñón, por poner tan sólo dos ejemplos. Saab quiere hacer lo mismo con una parrilla de tres puertos parecida a la avanzada en su día por el prototipo Aero X. Por su parte, los conductos de aire de la parte inferior intentan transmitir la herencia aeronáutica de la compañía, imitando el aspecto de las turbinas de un avión a reacción.

Dentro, Saab mantiene su tablero de siempre, con toda la instrumentación encarada hacia el conductor. Nada, absolutamente nada, del habitáculo podría ser conceptual si Saab se lo propusiera. Lo único que canta un poco es el efecto translúcido de la consola, pero ni eso tiene por qué ser un problema (tampoco es que esperemos algo así en el modelo final, todo hay que decirlo).

Por lo que toca al aspecto mecánico, el nuevo crossover retiene el sistema de tracción a las cuatro ruedas Cross-Wheel-Drive diseñado por Haldex y ya disponible en el 9-3. Se trata de una solución asociada al control de estabilidad para enviar más fuerza a las ruedas que necesitan mayor tracción, ayudando de paso al conductor a mantener el rumbo deseado. El par motor es proporcionado por la última revisión del motor BioPower.
Saab es una de las principales defensoras del uso del etanol como combustible, especialmente en Suecia, donde dos tercios de las ventas actuales pertenecen a modelos con motores capaces de aceptar este biocombustible. El cuatro cilindros turbo del crossover ha sido optimizado para emplear E85 y gasolina indistintamente, aunque es con el primer combustible con el que obtiene las mejores prestaciones, cortesía de 300 CV y 400 Nm a 2.600 y 5.100 RPM respectivamente. Estas son cifras impresionantes para un motor de tan sólo 2,0 litros. El bloque de aluminio también cuenta con inyección directa y control de válvulas variable, para ayudar a sacar el máximo de cada gota de alcohol. Todas estas tecnologías ayudan a conseguir una aceleración de 0 a 100 en 8 segundos, y una velocidad máxima de 235 km/h.
Dicen las verduleras de la industria que el Saab 9-4x llegará a las cadenas de producción este mismo año, por lo que no queda mucho para que aterrice en los concesionarios. Estaremos atentos hasta entonces.
[Fuente: Saab]
[Artículo en inglés]




Comentarios de los lectores (Página 1 de 1)
08-01-2008 @ 7:08PM
Matías Vásquez dijo...
Retiro lo dicho.
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