
Y después de que investigadores de varias universidades explicaran la causa de los atascos de tráfico, otro estudio ha identificado uno de los comportamientos que más contribuye a los mismos: hablar por teléfono. Según el Laboratorio de Tráfico de la Universidad de Utah, son los conductores parlanchines (ya usen un manos libres o no) los que más ayudan a formar embotellamientos, dado que necesitan más tiempo para cambiar de carril, conducen con mayor lentitud y llegan más tarde a su destino. Todo por la distracción de ir hablando con alguien y no sacar provecho de las condiciones del tráfico.
En las pruebas realizadas con 36 estudiantes en un trazado de 15 km con trafico medio y alto, cuando los jóvenes hablaban por teléfono, las posibilidades de que cambiaran a un carril más rápido eran un 20% menores, empleando entre 25 y 50 segundos más siguiendo a vehículos lentos antes de moverse a una vía libre. Igualmente, su velocidad media fue 3,2 km/h más lenta que la de los conductores no distraídos. Ahora los investigadores responsables del estudio planean generar un modelo informático que les ayude a estimar cuánto tiempo y combustible perdemos por culpa de estos conductores distraidos.
[Artículo en inglés]



