
Desde hace años la subasta Barrett-Jackson ha sido un evento obligado para los coleccionistas de automóviles de todo el mundo, quienes asisten en busca de lo último, de lo antiguo, y de lo realmente exclusivo. Sólo como referencia diremos que en 2006 se registraron 4.500 posibles compradores procedentes de 15 países, y que en 2007, el automóvil personal de Carrol Shelby, un Shelby Cobra 427 S/C "Supersnake" 1966, alcanzó un precio de 5 millones de dólares.
Para la subasta de 2008 ya son tres los modelos que han llamado la atención de los coleccionistas: el primer Shelby GT500 KR 2008, el primer Corvette ZR1 y el primer Dodge Challenger SRT8. Lo bueno del evento no es sólo el hecho de que se pueden ver y comprar (o al menos tratar de comprar) auténticas maravillas del motor, sino el hecho de que parte de las ventas tiene como destino instituciones benéficas como la Fundación para la Investigación de la Diabetes Juvenil, The United Way y notMYkid.
Al igual que en años anteriores, no nos extrañaría ver precios de siete cifras por alguno de estos automóviles.
[Artículo en inglés]



