
Las revistas japonesas suelen usar retoques fotográficos a discreción, por lo que no podemos asegurar que este sea el nuevo RX-8 pese a tener el Salón de Detroit a la vuelta de la esquina. Por lo que vemos los cambios son realmente sutiles, limitándose casi a los extremos del vehículo. Delante tenemos una nueva parrilla, con las entradas de aire rediseñadas y los faros antiniebla desplazados hacia arriba; la trasera, por su parte, ve modificaciones en los faros y el paragolpes.
Los fans de Mazda podrán diferenciarlo de los modelos anteriores en un abrir y cerrar de ojos, pero para el resto del mundo, todo sigue como estaba. Estilo a un lado, parece que habrá cambios sustanciales, como un chasis modificado y una aceleración mejorada; justo lo que necesita este atractivo GT de cuatro plazas para seguir en el candelero.
[Artículo en inglés]



