
El SEMA, como evento, es algo colosal, gigantesco, y este es el único motivo que se nos ocurre para excusar la ausencia del Tractorri Lamborghini Mustang en nuestra cobertura. Construido por un caballero llamado John Haugh, sin duda próximo inquilino del psiquiátrico más cercano, se trata básicamente un Gallardo disfrazado con la carrocería modificada de un Mustang; una creación cuyo solo concepto rivaliza con los crímenes más viles y depravados de la historia moderna. Como cuentan en The Mustang News, el vehículo conserva su motor V10 y prácticamente todo el interior, pero por fuera se han instalado los paneles del poni, estirándolos hasta una trasera que simplemente quita el sentido.
¿Qué clase de enfermedad mental puede llevar a alguien a cometer algo así? Transplantes de motor los hemos visto de todo tipo y tamaño, pero estamos seguros de que destrozar un Gallardo para convertirlo en un Mustang, es algo que está tipificado como delito en Italia. Y si no, debería. Por cierto, tractor en italiano se escribe trattori, no tractorri. No sabemos si nos hemos perdido algo o si la posesión infernal de su dueño le hace hablar en lenguas extrañas. Nos quedamos con lo segundo.

[Vía Carscoop]
[Artículo en inglés]



