
Dentro de las curiosidades que hemos visto en el SEMA (que no han sido pocas), nos encontramos con el Hossfly, que básicamente es un asiento de bar motorizado. Además de compacto y maniobrable, es realmente potente y de hecho podríamos decir que tiene una de las mejores relaciones peso-potencia del SEMA. Su motor V8 le permite alcanzar una velocidad máxima (limitada) de 40 km/h, tiene un depósito de 19 litros, un radiador bajo el asiento para mantener todo relativamente a temperatura y según dicen, puede arrastrar 900 kilos. El Hossfly está disponible en forma de kit a través de California Boss Hoss y tiene un precio que comienza en 8.000 dólares, aunque no incluye el motor.
Después del salto tenemos un vídeo que muestra a un par de Hossflyes cuando estaban siendo sacados del SEMA...



