J Mays buscará la nueva identidad de Ford
Para evitar tener mil departamentos de diseño en todo el mundo cada uno de ellos hablando en un idioma distinto, Ford ha encargado a J Mays la labor de enseñarles el equivalente visual al esperanto. Durante los próximos seis años, un nuevo lenguaje de diseño global reemplazará las líneas cinéticas empleadas en Europa, y la contundencia estadounidense dirá adiós de una vez por todas en su país natal. No es que el día menos pensado vayamos a ver una Ford F-150 con la parrilla del Mondeo (o viceversa, si quieres imaginarte algo realmente estrambótico), pero Mays espera arreglar el disparate visual que tiene Ford de una vez por todas, instaurando un diseño 'convergente' que podremos ver en poco más de un lustro, cuando varios modelos importantes den el salto generacional.Evidentemente, la idea no es tanto organizar el catálogo sino reducir costes, especialmente ahora que los restos del Grupo Premium de Ford (con la excepción de Volvo) están a punto de ser vendidos casi a precio de saldo. Un diseño más cohesivo y 'emocionante' para esos mercados en los que ha estado perdiendo cuota, es clave en la transformación de la compañía, y Mays se encargará de sincronizar los esfuerzos desde su base de operaciones en Londres. Aunque lo lógico sería pensar que siendo Ford una compañía americana estas labores se desarrollaran desde Deadborn, en Estados Unidos, Mays dice que Alan Mulally se siente cómodo teniéndole al otro lado del charco.
Suponemos que con ambos pies en el viejo continente, el jefe de diseño de Ford será capaz de apreciar mejor y desde cerca las últimas tendencias, viendo lo relativamente anquilosado que está el mercado estadounidense. De entrada, algo nos dice que los conceptos básicos de Ford Europa se van a extender y adaptar al resto del mundo.
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