
El Toyota Hi-CT quiere convertirse en el más joven y atrevido de los prototipos mostrados en Tokio, con un diseño que consigue unir de forma sorprendente los rasgos cuadrangulares de los kei-cars japoneses con una cabeza tractora de camión. Gracias a su apreciable altura y a unas líneas contenidas al máximo, el Hi-CT podría desplazarse por las abarrotadas calles de las urbes niponas sin problemas, empleando su extraño maletero exterior (realmente una caja separada) para guardar el equipaje, o si se desea, cargas más voluminosas como bicis y tablas de surf. El motor escogido es un 1,5 litros a gasolina asociado a otro eléctrico, cuyas baterías pueden ser recargadas con un enchufe.
[Artículo en inglés]



