• Un concept car que avanza las líneas de los próximos modelos
  • Tres modos de conducción: Urban, Sport y Freerun
  • Imagen robusta y compacta que resalta por su deportividad

  • Frankfurt acoge la puesta de largo de un concept car muy importante para SEAT, ya que representa un punto de inflexión en el devenir de la marca española. Y es que al igual que el prototipo Salsa fue preludio de lo que sería el SEAT León, el nuevo Tribu avanza las líneas maestras del diseño de los próximos modelos que lanzará SEAT.
    No en vano el nuevo Tribu se trata del primer modelo diseñado al 100% por el Director de Diseño de la marca española, Luc Donckerwolke, y su equipo, desde su llegada tras ocupar el mismo puesto en Lamborghini. Formas más rectas y trazos contundentes, líneas agudas y aceradas que aumentan la tensión superficial de los elementos que componen la arquitectura del modelo, y que marcan una evolución del característico diseño actual de los modelos SEAT. Así, el Tribu presenta una imagen robusta y deportiva, además de una gran versatilidad. Interiores confortables y repletos de elementos de confort y de tecnología. Y por supuesto un motor Diesel de altas prestaciones muy respetuoso con el medio ambiente.
    Así serán los futuros SEAT, que tienen en este concept car su tarjeta de presentación.
    Fuerza creadora
    Con el Tribu, SEAT demuestra una vez más su enorme potencial para crear y desarrollar nuevos modelos. Un diseño que muestra el ADN de SEAT y su "auto emoción". Un diseño innovador, con marcado carácter deportivo y mucha vitalidad. Y lo que es más importante, un concept car que no busca ser simplemente la estrella del salón, sino que es un modelo que enseña las tendencias en diseño de los futuros SEAT.
    Así fue en su momento con la presentación del SEAT Salsa, un vehículo que tuvo una gran aceptación en su presentación en el año 2000. Este concept marcaba el diseño y la arquitectura compacta que hoy día pueden reconocerse en los SEAT León y en la familia Altea.
    Esta tradición de concept car de SEAT vuelve a retomarse en esta ocasión con el Tribu, que además está preparado para circular por las carreteras y caminos.
    Tres espíritus, un solo coche
    El Tribu propone armonizar dos mundos tan diferentes como son la naturaleza y la urbe. De hecho podría decirse que es un coche diseñado tanto para la ciudad como para su uso en el campo.
    En una sola carrocería aúna tres comportamientos bien diferenciados, y que el propio conductor puede seleccionar en cada momento. Bajo las denominaciones de Urban, Sport y Freerun, el nuevo concept car de SEAT modifica sus parámetros (gestión del motor, supensiones, caja de cambios, etcétera) para adaptarse a las circunstancias de uso.
    Como sus nombres indican, la primera modalidad es la empleada para circular por ciudad, priorizando el confort y el ahorro de combustible, y con ello la reducción en el nivel de emisiones. La modalidad Sport se selecciona cuando queremos exprimir toda la fuerza al propulsor del Tribu, por lo que los principales parámetros en esta modalidad son las prestaciones y comportamiento dinámico. Por último, cuando salimos del asfalto, la modalidad Freerun ajusta motor, caja de cambios y suspensiones para sacar a relucir la esencia 4x4 del Tribu.
    El Tribu no solo ajusta sus parámetros en función de la modalidad elegida. También se adapta la información que muestra la instrumentación, e incluso en algunos casos la propia configuración interior del vehículo.
    ADN SEAT
    La conclusión más obvia cuando nos acercamos al nuevo Tribu, es que la evolución es total con lo conocido hasta la fecha en la gama SEAT. El innovador portón trasero, o las impresionantes llantas de 20", hacen que nos demos cuenta que estamos ante un SEAT de una próxima generación. No hace falta ser experto para que adivinemos sin dificultad elementos característicos del ADN de la marca tanto en la línea lateral que recorre el prototipo como en la expresividad que nos ofrece el frontal.
    La línea dinámica, tan característica de los modelos SEAT, evoluciona y reafirma su presencia en el vehículo, naciendo en la parte delantera, por encima de los faros. Si consideramos estos como los ojos del Tribu, el comienzo de la línea serían sus cejas. Esta línea frontal, de gran fuerza, continúa por encima del pasarruedas anterior, recorriendo todo el lateral hasta el posterior.
    Indudablemente, la nueva generación de modelos de SEAT seguirán siendo fácilmente identificables desde cualquier ángulo.
    Pero ahí se acaban las similitudes con cualquier otro SEAT.
    Un tres puertas de formas compactas y deportivas
    El nuevo Tribu exhibe todos los rasgos inherentes a un verdadero SUV, y a semejanza de los todo-terreno tradicionales, en su silueta se aprecia claramente la diferencia entre el cuerpo (habitáculo) y las ruedas y guardabarros. Además, sus formas compactas le confieren un carácter netamente deportivo. Desde una posición elevada y frontal, la expresividad de sus faros y calandra, combinada con los sobresalientes pasos de rueda, le confieren una silueta de monoplaza de competición. Esta apariencia no defrauda, pues combinada con un carácter off-road, una altura libre al suelo destacable y su sistema de tracción total a las cuatro ruedas, le convierten en un auténtico todoterreno.
    Podríamos decir que incluso el color del nuevo concept car es un rasgo que contribuye a su genética de SUV. El color amarillo metalizado del Tribu hace que se funda con las tonalidades ocres de los caminos rurales, contribuyendo notablemente a esa unión del coche con la naturaleza. Como particularidad, las partes menos expuestas, como por ejemplo el capó, están rematadas por una capa brillante. Mientras, las zonas que pueden sufrir más los efectos de pequeños golpes o toques de piedras, lucen una capa de barniz mate.
    El lateral del nuevo Tribu ofrece numerosos detalles que realzan su carácter deportivo. Además de la línea dinámica que ya caracteriza a la actual generación de modelos SEAT, cabe resaltar la ausencia visual del montante B, que dota de continuidad a lo largo de todo el lateral a las ventanillas delanteras y traseras. Las formas compactas y deportivas del Tribu se acentúan también por su configuración tres puertas, siendo las del conductor y acompañante de gran tamaño y con la particularidad de no disponer de marcos.
    Pero aun siendo un vehículo de innegable carácter deportivo, el Tribu no olvida que además es un 4x4, por lo que en su perfil se aprecian también detalles propios de los SUV, como son las barras portaequipajes del techo. En este caso, tienen una original disposición, al ir integradas en la propia carrocería, que se prolonga hacia arriba para darles cabida.
    Los espejos retrovisores por su parte presentan la particularidad de integrar los intermitentes. Estos se encuentran ubicados en una moldura en color aluminio, con una forma trapezoidal que se convierte en seña de identidad de este modelo.
    Por último en lo que se refiere al lateral del prototipo, hay que resaltar las manetas de apertura de las puertas. Cuando el vehículo está cerrado, dichas manetas se encuentran integradas en la misma puerta. Pero al abrirlo, rotan sobre un eje que deja accesible el tirador.
    La geometría trapezoidal de los faros delanteros, parrilla y tomas de aire, así como el nuevo dibujo con formas de hexágonos alargados de la rejilla, confieren al Tribu una imagen poderosa, de gran fuerza. Asimismo, los sobresalientes pasos de rueda tanto delanteros como traseros, suman a las anteriores características del Tribu la de la deportividad.
    Visto frontalmente, destaca cómo tras el gran capó con formas compactas, la luna delantera se prolonga a lo largo del techo del vehículo. De este modo, parabrisas y techo panorámico conforman una única pieza que garantiza la máxima luminosidad del habitáculo, ideal para el máximo disfrute del entorno por el que se circula.
    En la parte trasera del Tribu, lo más llamativo es, sin duda, la ausencia a simple vista de los pilotos. Estos se encuentran camuflados tras el propio portón, por lo que sólo pueden verse al iluminarse cuando se acciona el freno, las luces de posición o los intermitentes. La última tecnología al servicio del automóvil se encuentra tanto en dichos pilotos traseros como en los faros delanteros, compuestos por luces de LED para garantizar que veamos y seamos vistos con las mayores garantías.
    Innovador portón trasero
    Otro detalle lleno de originalidad, es el novedoso sistema de apertura del portón trasero. Éste se desplaza sobre dos guías hacia arriba en dos etapas diferentes. En la primera de ellas sólo se abre parcialmente, permitiendo introducir o sacar objetos de pequeño tamaño. En la segunda etapa, el portón continúa desplazándose por sus guías hasta pivotar sobre el techo del vehículo, en lo que constituye un ejemplo de integración en la carrocería del concept car.
    Por su parte, las luces antiniebla trasera, así como la luz de marcha atrás, se encuentran integradas en el propio parachoques. Éste alberga además las dos salidas de escape en sus laterales. Un detalle más del espíritu deportivo del Tribu, al que se suma un pequeño alerón en aluminio, a juego con otros elementos de la carrocería como las barras del techo, tiradores de las puertas o las molduras donde se integran los intermitentes de los espejos retrovisores.
    La parte inferior de los parachoques delantero y trasero está formada por sendas molduras en material de color negro, para garantizar la protección de la carrocería en las situaciones en que el nuevo Tribu deba salir del asfalto.
    Lo mismo sucede en el lateral, cuya parte inferior está realizada en idéntico material y con la misma finalidad. Pero del lateral lo que atraerá todas las miradas son sin duda las impresionantes llantas en 20", con neumáticos en medida 255/50. En su diseño resaltan las formas trapezoidales que se han mencionado en el apartado de los retrovisores, y que también están presentes en otros elementos, tanto del interior como del exterior. A través de las llantas vemos los impresionantes discos de los frenos.
    Moderno y amplio como un loft
    Una vez abiertas las puertas del nuevo Tribu, lo primero que llama la atención es el concepto interior, que se inspira por colores, diseño, luminosidad y proporciones al de un espacio tipo "loft", donde la amplitud y modernidad se dan la mano. Destaca además el gran despliegue de tecnología que se pone a disposición del conductor y acompañantes para maximizar su confort y bienestar. Y ello sin olvidar su excelente habitabilidad y las soluciones prácticas que invitan no sólo a viajar, sino a disfrutar del trayecto.
    La pieza que conforma la luna delantera y el techo panorámico convierte el interior del Tribu en un espacio en auténtica simbiosis con el entorno circundante. Además, consigue hacernos imaginar que viajamos a bordo de un vehículo mucho más amplio de lo que sus dimensiones indican metro en mano.
    Con una configuración interior de cuatro plazas, apreciamos que las delanteras son auténticos baquets, con una óptima ergonomía, y que son desplazables en altura y longitudinalmente, y con los cinturones de seguridad incorporados. Dichos asientos ofrecen varias particularidades. La más reseñable es que cuentan con sendos circuitos de climatización independiente integrados. Además, en su parte posterior se encuentran las salidas del aire para las plazas traseras.
    Éstas se encuentran separadas por un túnel central que puede servir como reposabrazos o como posavasos, además de ofrecer un práctico hueco portaobjetos. Sin llegar a ser baquets, las plazas traseras se distinguen también por tener una configuración de vehículo deportivo, garantizando la máxima sujeción lateral. Además, pueden plegarse creando un espacio totalmente plano, para aumentar la capacidad del maletero.
    Una vez en el puesto de conducción, apreciamos un gran salto cualitativo en los materiales empleados, así como en el diseño y la tecnología empleada.
    Un aspecto en el que se ha incidido especialmente es en el de la habitabilidad. El Tribu no es sólo diseño, es también un vehículo de una gran practicidad. Aun con su formato compacto y sus contenidas medidas, el concept car permite viajar a los cuatro pasajeros con toda comodidad y amplitud.
    En este sentido, entre los dos asientos delanteros se elimina la tradicional palanca de cambios y del freno de mano, ganando espacio para el conductor y pasajero delantero. La primera se sustituye por un cambio secuencial con levas en el volante, y la segunda por un botón ubicado en la consola central. Junto a dicho botón, encontramos también los de la marcha atrás, encendido del coche, apertura del portón trasero y luces de emergencia.
    El volante también estrena diseño en SEAT. Con tres radios, tiene un carácter netamente deportivo. También encontramos en él la máxima tecnología, ya que no sólo incorpora los mandos del audio o del teléfono, sino también los de la navegación y control de crucero.
    Toda la información en un vistazo
    A lo largo del salpicadero, el conductor del Tribu dispone de un importante caudal de información. Esta se concentra principalmente en los dos relojes (velocímetro y cuentarrevoluciones) y en la pantalla TFT táctil que se encuentra disponible para todos los ocupantes, y que muestra información común a los tres tipos de conducción: sistema de audio, configuración del vehículo, climatización, etcétera.
    En una primera pantalla auxiliar ubicada a la izquierda de los relojes mencionados, junto a la puerta del conductor, se indica la información del tráfico en el modo Urban, la marcha insertada en el caso de circular en el Sport, y la brújula cuando estamos en Freerun.
    La segunda de las pantallas auxiliares, situada entre los dos relojes del velocímetro y cuentavueltas, muestra información pura de forma pictográfica del navegador, velocidad en formato digital con cronómetro y por último inclinómetro en Urban, Sport y Freerun respectivamente.
    A la derecha de los relojes, encontramos la tercera de las pantallas auxiliares, que en Urban nos muestra la información del navegador 3D, en Sport nos informa de los tarados de la amortiguación y de la presión de los neumáticos, así como la temperatura del aceite. Por su parte, en el modo Freerun podemos ver una pantalla de navegación topográfica.
    Todo ello con una gestión óptima, para que dicha información lejos de constituir un problema sea toda una ayuda para la conducción.
    En un vehículo del siglo XXI como es el Tribu no podían faltar por supuesto las conexiones multimedia más demandadas. Así, en el túnel bajo el salpicadero disponemos de entradas para MP3 con conexión USB, iPod y conexión a internet.
    Otro detalle que llama la atención por su originalidad es el difusor del aire que recorre a lo largo el salpicadero, y que se aleja del tradicional concepto de toberas. Esta salida del climatizador exhibe la forma trapezoidal que ya hemos visto en otros elementos del Tribu como el reposapiés y pedalier.
    Otro rasgo destacable en el interior del Tribu es el uso de inserciones tanto en el salpicadero como en los paneles de las puertas, con acabados en el color exterior del concept car.
    Cabe resaltar que el interior del Tribu está realizado en materiales robustos que además son reciclables y de fácil limpieza que aparecen entremezclados con elementos de chapa. Los primeros utilizan un color y texturas que recuerdan el negro del neopreno. Por su parte, las zonas de chapa utilizan el color de la carrocería, pero matizado para evitar brillos y reflejos.