Dodge presenta como primicia mundial en el Salón del Automóvil de Frankfurt el cuarto modelo de "la nueva era Dodge" para Europa. Tras el Caliber, Nitro y el Avenger, el Journey llegará al viejo continente para completar una gama bastante interesante.
A medio camino entre un todo camino, un monovolumen y un familiar tradicional, el Journey destaca por su capacidad interior para hasta siete pasajeros, la gran versatilidad del habitáculo y una estética muy atractiva -aunque bastante discreta si lo comparamos con otros modelos de la marca-.
El diseño del Journey convence, especialmente en su interior que ahora es menos "aburrido" que en los Caliber y Avenger, mostrando un diseño más elaborado y unos plásticos aparentemente de mejor calidad -aunque no destacan especialmente por esto-.
Para las motorizaciones, Dodge apuesta por tres mecánicas de gasolina, dos de ellas V6. El primero de ellos es un 2.7i V6 con tecnología FlexFuel capaz de usar gasolina sin plomo o etanol indistintamente. El más potente es un 3.5i V6 con 235 CV. En la parte baja encontramos el 2.4i de 170 CV que ya llevan otros modelos de Chrysler, Hyundai o Mitsubishi. En Europa se unirá a la gama una mecánica diésel con dos litros y 140 CV, asociado a un cambio secuencial de doble embrague y seis velocidades.
Aunque en Estados Unidos los Journey podrán tener tracción total, para Europa sólo se reservan las variantes de tracción delantera. La tercera fila de asientos será opcional y lo mejor de todo es que cuando no tenemos que usarla se abaten en el suelo del maletero, dejando un piso firme amplio y muy capaz.
Hablar de precios y gama es todavía complicado, aunque si tenemos en cuenta que en general la marca posee unos precios muy competitivos en otros modelos, podemos esperar lo mismo para el Journey, que podría partir de unos 27.000 €.




