
El fabuloso VW GTI W12 650 fue construido en tan solo 8 semanas para el encuentro Wörthersee de este año, pero que no te engañe su corto periodo de gestación; el W12 650 no es un show car cualquiera. A pesar de ser un modelo de exposición, fue construido para sacar partido a su colosal potencia. Autocar ha tenido la suerte de poder conducirlo, y aunque no parece que hayan fustigado demasiado a los 650 caballos que atesora donde antes estaban los asientos traseros, parece claro que es todo un campeón. Para evitar que las ruedas se vaporicen nada más pisar el acelerador, el par motor ha sido limitado a tan solo 50% en la primera marcha, entregando el 60% en la segunda. Una vez que metes la tercera, sin embargo, sus 750 Nm caen a plomo, y con ellos llega el escándalo.
Pincha en el enlace de abajo para verlo a este juguetito en acción. De verdad que VW debería valorar una edición limitada.
[Artículo en inglés]



