
Por primera vez desde que fue comprada por el Grupo Fiat en 1990, Maserati ha sido una compañía rentable. Durante el segundo trimestre del año, el fabricante italiano ganó un millón de euros derivados de las ventas de deportivos, aunque dentro de esa cifra no se cuentan los encargos unitarios/especiales, que podrían afectar al resultado final. Solo como referencia, durante el segundo trimestre de 2006, la marca perdió 7 millones de euros.
La verdad es que estamos sorprendidos de que Maserati haya ganado dinero sin la ayuda del precioso GranTurismo, que con toda certeza disparará los ingresos anuales de la casa cuando empiece a venderse como pan caliente a finales de mes. El responsable de las buenas cifras de hoy, según parece, es el Quattroporte Automatic, que ha hecho subir las ventas de Maserati casi un 40% en lo que llevamos de año.
Con el Quattroporte Automatic llevándose a los clientes más adinerados (y disconformes) de las marcas de lujo alemanas, el GranTurismo a la vuelta de la esquina y la versión cabrio de este último esperando entre bambalinas, los 17 años de pérdidas de Maserati serán dentro de poco un desagradable recuerdo del pasado.
[Artículo en inglés]



