
En Estados Unidos están todos de acuerdo en que General Motors, Ford y Chrysler, tienen demasiados puntos de venta en relación a la cantidad de vehículos en sus catálogos. En un nuevo estudio realizado por CNW Marketing Research, se trató de cuantificar el costo en dólares que ese exceso de concesionarios significa para las compañías y el resultado no fue nada alentador, llegando a 3.900 millones de dólares, o 436 dólares por vehículo. Los tres fabricantes estadounidenses tienen 15.741 concesionarios, mientras que los fabricantes japoneses no llegan a 4.000.
Los centros de los fabricantes nacionales venden comparativamente menos de la mitad que sus rivales japoneses, y muchos incluso bastante por debajo de eso. Los costeo extras vienen de por ejemplo el tener que enviar vehículos a tantos puntos de venta diferentes, el apoyo publicitario a la venta y los costos administrativos asociados. Por años los tres fabricantes han tratado de reducir el número de concesionarios, pero las leyes sobre franquicias en Estados Unidos, les hacen imposible librarse de esa carga a menos que un distribuidor se vaya por voluntad propia. Como vemos, hay modelos de negocios donde no funciona el tener una tienda en cada esquina.
[Artículo en inglés]



