
Poco a poco los fabricantes de automóviles van tomando conciencia sobre los problemas existentes en la actualidad con la contaminación medioambiental. Por ello se buscan soluciones para reducir los consumos, combustibles alternativos y otras formas de convervar el planeta.
Ahora Mercedes lanza para algunos mercados una versión del Clase E equipado con el motor 1.8i sobrealimentado de 163 CV que da vida a otros E 200 pero adaptado para poder utilizar indistintamente gasolina y metano.
Las prestaciones son prácticamente iguales a las del modelo convencional, con una velocidad máxima de 227 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,8 segundos, tan sólo 0,1 segundos peor que el E200 K. Con el depósito de metano se pueden recorrer 300 km, que junto al de gasolina permiten un total de 1.000 km sin parar.



