
De seguro varios de ustedes ya han visto la última película de James Bond, Casino Royale. Una de las estrellas de la cinta es el Aston Martin DBS, el cual debió ser entregado a la producción el film dos años antes de que la versión final del modelo llegará a a las líneas de ensamblaje. Tratándose de una película de acción, como era de esperarse los cuatro modelos que Aston Martin entregó terminaron destruidos. La culpable fue una escena en la que el DBS se vuelca siete veces seguidas, lo que además de impresionante, sirvió para que el vehículo quedara inmortalizado en el Libro Guinness de los Récords y superara de pasada la marca anterior, ostentada por los chicos de Top Gear. La revista británica EVO hizo una crónica que cuenta la participación de Aston Martin en Casino Royale, además de mostrarnos el antes y después del DBS. Por lo que vemos en las fotos, el vehículo no quedó tan mal después de todo.
[Artículo en inglés]



