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Compartir es bueno, el nuevo mantra de GM

La palabra de moda en Detroit es "común". Componentes comunes y arquitecturas comunes, esa es la base de la nueva estrategia de GM, y la nueva plataforma de tracción trasera Zeta es el mejor ejemplo. Diseñada en Australia para su uso en todo el mundo, fue empleada por primera vez en el Holden VE Commodore, y dentro de poco servirá de base para el Pontiac G8 (básicamente un Commodore remarcado). A partir de 2009, veremos a la plataforma Zeta en otros productos, como el Chevrolet Camaro, el próximo Impala y con casi toda seguridad, al menos un Opel. La arquitectura Zeta es especial porque puede ser utilizada para casi cualquier cosa, desde un pony-car, a un familiar y prácticamente todo lo que queda en medio. GM estima una producción global de entre 500.000 y 750.000 vehículos al año. En comparación con la política anterior de "un chasis distinto por región", Zeta permitirá a GM ahorrar entre 500 y 1.000 dólares por vehículo fabricado. Este dinero podría suponer en suma entre 250 y 750 millones de dólares anuales, como resultado de unas labores de diseño e ingeniería más eficaces, menos costes materiales, maquinaria de montaje común etc.

Los fabricantes japoneses son auténticos expertos en la materia, y este es uno de los factores por los que sus vehículos se encuentran entre los más rentables de la industria. Ahora, con su primera plataforma de tracción trasera global, GM demuestra que ha aprendido la lección y que puede plantar cara a la competencia con sus propias armas.

[Artículo en inglés]

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