Sería ignorar la realidad decir que no hay ningún ferrarista descontento o al menos no muy entusiasmado con los últimos diseños que han ido saliendo de Maranello durante los últimos años, como es el caso del 612 Scaglietti (que sí, es bello, pero no tiene la suprema elegancia de los GTs del pasado). El caso es que mientras algunos se quejan, otros deciden crear un Ferrari a su medida, encargando a Pininfarina un Enzo inspirado en el clásico 330 P4 o pidiéndole a Zagato que recupere viejas glorias como el 250 GTZ. En el caso del hoy, es una pequeña firma holandesa la que busca a sus clientes entre los no tan incondicionales fanáticos del caballito.
Aunque todavía hay poca información sobre el exterior, cualquier aficionado sabría reconocer las líneas del icónico 250 GTO en el futuro Vandenbrink GTO. Su diseñador está evaluando en estos momentos al 575M y el nuevo 599 GTB como plataformas sobre la que montar el nuevo deportivo, que al parecer, ha despertado el suficiente interés entre sus clientes potenciales como para garantizar un único y ultraexclusivo GTO o una tirada limitada de cinco unidades. Por el momento no se ha fijado una fecha de presentación, dado que como dice Vandenbrink, no convienen apremiar la creación de ningún diseño, especialmente cuando hablamos de modelos "al detalle" como el que nos ocupa.
¿Estaremos frente al resurgir de los carroceros especializados en Ferrari? Nos gustaría poder decir que sí. Pero mientras pensamos más profundamente en ello os dejamos con varios bocetos de la visión de Vandenbrink.









[Artículo en inglés]




