
Ya hemos visto unos cuantos ejemplo de "recortables" con ruedas en Autoblog, pero este ya roza lo ridículo. Andy Saunders, un entusiasta británico con demasiado tiempo libre en sus manos, decidió un buen día que quería ser el propietario del automóvil más bajo del mundo, y lo ha conseguido simplemente con las 240 libras que le ha costado un antiguo Fiat 126 de 1989. Tras poner sus manos en el pequeño italiano, Saunders y sus amigos se pasaron tres días cortando, soldando y ajustando las piezas antes de presentar su creación al público del Museo Nacional del Motor de Beaulieu.
¿El resultado final? Saunders lo ha bautizado como "Flat Out". Su velocidad máxima es de tan solo 105 modestos kilómetros por hora, pero dado que apenas levanta 53 cm del suelo, su conductor ha de sentirlos como si fueran 250. El único problema es que... ¡su dueño es demasiado alto para meter las piernas! De todas formas sus amigos lo han probado y aseguran que se deja controlar sin mayores problemas.
[Vía Spluch]
[Artículo en inglés]



