
Los fabricantes chinos cada vez avanzan más y eso se hace palpable al ver como no dejan escapar ningún tipo de oportunidad que les haga ser reconocidos por el público. Así, viendo que la competición es muy importante para el público y que miles de seguidores son auténticos fanáticos, Chery ha decidido lanzarse también al mundo del deporte del motor.
El modelo base utilizado para la ocasión es el Amulet (modelo derivado a su vez del Toledo I de SEAT). Se ha reforzado la carrocería, ensanchado las vías y dotado de un motor más potente, del cuál no sabemos nada, aunque es previsible que tenga bastante garra (podría ser de origen Mitsubishi como sucede con el motor 1.6i 8v del Amulet). En cualquier caso, asombra la capacidad de reacción que tienen los fabricantes chinos. Si siguen así, en muy poco tiempo serán la gran preocupación de muchos.





